21 de mayo de 2023

Deslices en el Artes & Letras del domingo

 Artes & Letras publica hoy dos artículos -escritos al hilo de sendos libros recientes- que merecen cierta  matización por nuestra parte.

En uno, ("Vida y obra de un poeta incontinente") de Octavio Gómez Milián, se habla de nuestro ¡Más margen malditos! y se da a entender que Ángel Guinda facilitó la colaboración de Leopoldo Mª Panero. No fue así y quizá la culpa del malentendido sea nuestra por no haber desmentido en su momento al causante, o no haber detallado más el asunto a su biógrafo, J. Benito Fernández. 

Dado que en la operación hacer un espectáculo + sacar a Panero del psiquiátrico + reunir a Irigoyen con Panero y con Guinda + etcétera... en esa operación, digo, participamos mucha gente es por lo que matizamos: Guinda equivocaba las fechas de algunos sucedidos con relación a Panero. En la segunda edición de El contorno del abismo, que acaba de salir y que estará vendiéndose en la Feria del Libro de Zaragoza, se incide en esa etapa.

Nos ponemos en el lugar de Gómez Milián. Comentar una biografía de casi 600 páginas no es fácil, menos aún si se trata de un escapista como Panero, y si, además, se le ha conocido de cerca, como es su caso, con la distorsión emocional  que ello implica.

En resumen: agradecemos que se nos cite, pero la relación de Guinda con Leopoldo no "desembocó" en la creación del espectáculo, simplemente porque aún no existía tal relación.

Y, lo dicho, en el puesto de Antígona en la Feria del Libro estará J. Benito Fernández el día 8 de junio. Por la noche hablará en las Noches de Juglares.


*

El otro punto a matizar es el comentario final de Antón Castro en su artículo ("La belleza del sol y de la música") dedicado a la antología Compás y tierra, realizada por José Antonio Conde con poemas de Rosendo Tello.

El artículo recoge citas del prólogo de Conde y de anteriores trabajos de Antonio Pérez Lasheras, con estrofas de Rosendo y apreciaciones propias de Antón. 

Bien, pero Antón habla de Tello como "lector emocionado" de varios autores, entre ellos Jaime Gil de Biedma. Que lo haya leído no nos cabe duda, pero como se trata de estéticas enfrentadas, es más que dudoso que el poeta aragonés haya sentido alguna emoción de signo positivo.

Características generales de Biedma, como el hedonismo, el  monologuismo polifónico, el léxico cotidiano, la ironía... están para Tello más cerca de la prosa que de la "experiencia de la poesía" que el aragonés reclama frente a la "poesía de la experiencia". Con igual desapego se ha manifestado a propósito de otros autores de la llamada Escuela de Barcelona donde, en general, los versos miran más hacia afuera que hacia dentro.

(Quiero aclarar que, por más respeto que nos merezcan las opiniones de un poeta, no nos obliga a ver las cosas igual. Aquí interpretamos tanto a Tello como a los poetas de la poesía social, cívica, o como queramos etiquetarlos). 

El lapsus de Antón, pienso, se ha podido producir por el cruce de tres "Giles": los citados Gil de Biedma y Juan Gil Albert, y -el que probablemente quería citar-  Ildefonso Manuel Gil,

Esta semana, Los Libros del Gato Negro presentarán la antología de Conde. Allí nos veremos, amigos.








19 de mayo de 2023

Nicanor Parra, memorable

Nunca, creo, va a faltar en mi recital Poesía Memorable un poema de Nicanor Parra.

*

El 7 de diciembre de 1985, escuché a Parra en una sala del Teatro San Martín de Buenos Aires. 

Llegué con tiempo y paseé por el vestíbulo, en cuyo escenario tocaba Música Ficta, un grupo mítico en la ciudad. Sus magníficas interpretaciones de Juan del Encina me acompañaron mientras visitaba la Fotogalería del teatro, que presentaba una colección de desnudos obra de Rafael Navarro (¡caramba, un zaragozano exponiendo aquí!).

Allí vi a Edgar Bayley, el poeta invencionista, examinando las fotografías. Como habíamos coincidido con amigos comunes en el Café Celta,  acabamos de ver juntos la exposición. Bayley iba también a lo de Parra, pues era uno de los intervinientes.

La sala donde apareció el chileno estaba llena ¿150 personas? Gente de más edad que yo, en su mayoría. Saludé a José Luis Mangieri, el editor, también memorable. Me senté junto al músico David Wapner y éste me señaló muy emocionado a un hombre a quien todos miraban con reverencia: David Viñas, recientemente regresado del exilio.

Había expectación por escuchar al antipoeta chileno.

Nicanor Parra acababa de recibir un premio importante de los traductores estadounidenses por la edición en inglés de los Sermones del Cristo de Elqui. Ese Cristo, personaje inspirado en un predicador callejero, servía a Parra para meter el dedo en el ojo de la dictadura chilena, sin eludir el tema central de su obra, la ecología, que llegó a crear una suerte de subgénero poético: la ecopoesía.

Tres de sus libros recientes andaban en esa línea: Ecopoemas, en el 82; Chistes para desorientar a la policía poesía, y Poesía política, ambos del 83. Juan Gabriel Araya resume la poética de Parra en esta etapa:
...como un cuestionamiento de los sistemas políticos, económicos, sociales, filosóficos, religiosos y culturales de Occidente, poniendo en evidencia la incompatibilidad de éstos con la conservación del planeta.
Las primeras palabras de Parra en el acto presagiaban que no nos íbamos a aburrir:
Por ser la primera vez
que en esta casa yo canto:
gloria al Padre, gloria al Hijo
y gloria al Espíritu Santo.
Y, acto seguido, confesó su manía de leer y oír todo lo que está a su alcance, incorporándolo a veces como parte de un artefacto. Así lo demostró diciendo alguno compuesto en el trayecto del aeropuerto a la ciudad:
Para que el River vuelva a ser lo que fue.
Nunca más.
Luego reconoció su afición al Martín Fierro que, "me dice más que cualquier obra de la literatura española". (Para mí, que esto lo dijo para congraciarse con el público más chauvinista, o para eludir la opinión sobre literatura argentina última).Y, para la ocasión, dijo este artefacto:
A partir de hoy (8-12-1985)
Argentina y Chile constituyen un solo país
que se llamará Martín Fierro.
Firmado:
Violeta Parra y Carlos Gardel.
En la mesa, acompañaban al poeta, además de Bayley, los profesores Alberto Mayo y Elisabet Azcona. Sacaron temas recurrentes que obligaban a Parra a pronunciarse: actualidad/conveniencia/necesidad... de las vanguardias europeas, de Rubén Darío, del octosílabo... "creo que nos hemos confundido" pero "no es eso" decía Parra. 
Ni Rubén, ni el vanguardismo, ni la métrica impiden participar en la única lucha verdaderamente importante para el poeta: la salvación del planeta.

La poesía nacida del tango fue otro tema y Parra aprovechó para hablar de Cortázar, de su Rayuela.

Pero, siempre que podía, el antipoeta insistía: "intento hacer poesía comprometida ecológicamente: ecopoesía".

Y recitó Ecopoemas (formalmente artefácticos, diría yo). Puede que fueran estos:                 
CATASTROFISTA?
claro que sí
pero MODERADO!
                   *
Ecompañero peatón:
haga patria:
mate un chofer al día
antes que los choferes lo maten a Ud.
el 90 % del monóxido de carbono
que va a dar a nuestros pulmones
es exhalado x estos murciélagos!
          *
Buenas noticias:
la tierra se recupera en un millón de años
Somos nosotros los que desaparecemos 
         *
Recuerdo de infancia:
los árboles aún no tenían forma de muebles
y los pollos circulaban crudos x el paisaje
Insistió en la importancia de comprender que su antipoesía no tiene un yo poético único:
Cuándo van a entender
Estos son parlamentos
Dramáticos
Estos no son
Pronunciamientos
Políticos
Señaló que "los grandes enemigos de la humanidad son el capitalismo de USA y el socialismo real de la URSS".
Citó a Ernesto Cardenal para una certeza final sobre el futuro que "será comunista y cristiano".
Y recitó más artefactos disfrazados de "chistes" (Chistes para desorientar a la policía poesía):

Dice progresista
debe decir: ecoprogresista
          *

Soy un recitautor incomprendido
         *

de aparecer apareció
pero en la lista de desaparecidos
        *

-Calma poeta calma...
-Poema censurado vale x 2
        *

-Me decepciona, Parra
lo tenía x uno de los nuestros.
-Nada de qué admirarse, Excelencia
los golpes militares enseñan a la gente
        * 

poesía poesía
como si en Chile no ocurriera nada!
Como acababa de aparecer en Chile la antología Hojas de Parra, nos recitó uno de los poemas inéditos que en ella aparecía, "El hombre imaginario".

Al término del acto, Bayley me acercó al corrillo que rodeaba al antipoeta para que lo saludara. Luego sentenció: "Parra le habla a la gente desde un cinismo creíble".  

*
Estos son los recuerdos que, ayudados por los apuntes de mi libreta, he reconstruido de aquella conferencia reivindicativa de la Tierra y de la Poesía.

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   "Los cuatro sonetos del Apocalipsis" recreados por Helena Santolaya en Todos contra Parra