13 de junio de 2011

9º Acto de 'Gabriel Celaya y su tiempo'

En esta penúltima sesión, abordaremos el giro de Celaya en los Setenta y veremos la entrevista de Soler Serrano al poeta en A Fondo.
La Topera: San José de Calasanz, 31. Hoy lunes, a las 20.30

Aquí,  Antón Castro y Luis Felipe, fotografiados por José Luis Gamboa en la sesión del pasado lunes.


Pareció que el público (al que vamos a llamar por sus nombres: Sol, Rogelio, Raúl, Fernando, Karlos, Julio, Jose Luis, Carmen, JJ, Carla, Germán, Julián, Helena, Josefina y Teresa) apreció la charla. Algunos de ellos, fotografiados también por Gamboa:













Antón, admirador confeso de Vicente Almazán, utilizó un retrato de Luis Felipe hecho recientemente por Vicente, para escribir un cariñoso comentario en facebook:


RETRATO DE RAPSODA: LUIS FELIPE ALEGRE*

Le tengo mucho cariño a Luis Felipe Alegre. A veces pasamos meses sin vernos. Quizá años. A veces nos encontramos casi todas las semanas. A él le debo que haya escrito algunos poemas: esa poesía narrativa en la que por ahora me siento más cómodo. Siempre he admirado su generosidad hacia la poesía y los poetas: es su vocación, su pasión, su destino. Desde muy joven. Es su oficio esencial: vivir, leer, declamar, respirar poesía, amar a un sinfín de mujeres en medio de nubes de poesía, ser padre con poesía. Luis Felipe hace muchas cosas sigilosamente, por la trastienda del mundo: es capaz de organizar un recital semanal, durante todo un año, con poemas de Miguel Hernández o es capaz de hacerlo exactamente lo mismo, a lo largo de varias semanas, en La Topera –el bar de Germán Díez- con la obra de Gabriel Celaya. 

Se celebra el centenario del poeta vasco. Luis ha invitado a distintos escritores, estudiosos o periodistas a hablar de Celaya, pero antes él abre una maleta de libros y cuenta cosas: habla de poéticas, recorre los libros de Celaya, habla de afinidades y disidencias con otros poetas, abre y cierras libros de Jaime Siles, Castellet o Vázquez Montalbán, exhibe fotocopias, y luego, tras su lección y su rapsodia, invita a hablar a los otros. Hablamos, claro, de Celaya, de Claudio Rodríguez, de Valente, de Aleixandre, de Juan Ramón Jiménez, de Machado, de Federico García Lorca, de Blas de Otero, de Antonio Colinas, de Pere Gimferrer, de Paco Ibáñez, de Luis Cernuda. Casi sin querer, de excursión en excursión, a lomos del viento de la imaginación y la memoria, hablamos de todo. Y Luis Felipe Alegre, como el último rapsoda apasionado, bien rodeado de amigos, seguía allí: feliz, aleteante, prisionero de las palabras con sentido. Y con su luna republicana en el alma y en el ojal.
Antón Castro, 9 de junio
*Esta foto es de Vicente Almazán, el fotógrafo de cabecera de mi facebook y mi blog. Luis Felipe Alegre es el fundador de El Silbo Vulnerado, y ahora trabaja mano a mano con Carmen Orte en diversos espectáculos.

Luis Felipe y Antón, en La Topera. Fotografía José Luis Gamboa

1 comentario:

Anónimo dijo...

flipas co. estaba en la topera tomando unas brochetas de jabalí creo y el menda se pone a largar de un tal celaya.
tos locos co