15 de junio de 2015

Héctor Grillo con El silbo vulnerado

Hemos puesto en un vídeo fragmentos de los tres últimos montajes que hicimos con Héctor. Está bajo estas líneas que hablan de esos años.
Héctor Grillo. Bolonia, 1989

Héctor Grillo dirigió siete espectáculos de El Silbo, entre 1982 y 1996. Los primeros fueron Sender (1982), Sátira Sátiro (1982), Quevedo (1982) y Del comienzo de la arcilla del mundo (1983).

Y en una etapa posterior: 


Clásicos in Versos (1989) 

La obra se acompañó del disco de igual título y los textos se editaron en libro. La grabación fue dirigida por Francisco Gil y fue editadas por Tecno Saga en vinilo y casete. La edición del libro estuvo a cargo de Luis Miguel Bajén, quien aportó algunas observaciones a un texto de Amato Benedito, poeta antitaurino del XVIII, atribuido a Jovellanos y viceversa.


Clásicos in versos en libro
En montaje se hizo en tres etapas, pues en 1989 Carmen y Luis Felipe actuaban parte del año en América del Sur, mientras Héctor vivía en Italia y había que hacer coincidir los ensayos con las funciones que, con el nombre Redoma y junto a Enza Fanti, realizaba periódicamente por la Península. Héctor además aprovechaba para bajar a Sevilla y a Jerez, donde colaboraba con La Pupa y La Zaranda.

Llevaba ese año en repertorio una obra basada en el Aguirre de Sender, Tarumba del Equinoccio, que aquí representó con la ayuda técnica de Karlos Herrero y Soledad Jiménez, con los que, a su vez, iba pergeñando lo que sería el primer trabajo del grupo Garabaita.

Héctor Grillo. Tarumba del Equinoccio. 1989
Zaranda-Silbo: Paco, Goyo, Luismi, Carmen, Luisf, Gaspar.1989
Los materiales de que se dotó Clásicos in Versos  se fueron articulando en diversos periodos también. Esto repercutió en la unidad "de obra", ya que el disco se hizo antes que el espectáculo y éste no recogió la totalidad de los temas. Los arreglos musicales cambiaron en escena con Goyo Maestro. El libro fue lo último y presentaba los textos íntegros de los poemas fragmentados en escena, así como los cantados o recitados en el disco, por si acaso.


Clásicos in versos en gira: Goyo Maestro, Marcelo Reyes, Carmen Orte, Luis Miguel Bajén, Pilar Trillo, Gregorio Germes, Luis Felipe Alegre. 1990
La obra se estrenó en Ejea de los Caballeros y se representó por toda España en 1990. Ese año recibimos la primera ayuda pública para la producción.
El vídeo que se verá es un resumen promocional que Jesús Lou hizo en su momento.


Romanceros (1991)

Héctor en  La Habana, 1991

Nos asociamos con la compañía vallisoletana La Quimera de Plástico para emprender un proyecto:  el romance en escena.
Nos reunimos a ensayar y montar en el teatro de la Universidad Laboral de Eibar. Junto a Héctor, Karlos Herrero y Germán Díez haciendo formas y dando colores. Tuvo el acierto de llamar  a la argentina Cristina Moix para que diseñara la escenografía, que era compleja.
















Luisfelipe, por primera vez, no actuaba en la obra y se encargaba de coordinar diversas actividades del equipo, en sintonía con el productor asociado, que era, por La Quimera, Tomás Martín.

De pie: J. Manuel Pérez, Pilar,Carmen. Sentados: Luisf, Goyo, Héctor, Ana Isabel Gallego, Juan Luis Sara, Cristina Moix, Tomás Martín. Eibar, 1991
Héctor hizo un guión muy sólido en el que se engarzaban los romances. Los últimos eran versiones americanas, como  El Condolirio, versión venezolana del romance del Conde Niño. Joaquín Díaz nos escribió una introducción para el programa.
La unión de fuerzas entre El Silbo y La Quimera permitió hacer un centenar largo de actuaciones por toda España. Normalmente salía una furgoneta nuestra con material de sonido y de Valladolid, el camión de Quimera con todo lo demás. Además, Romanceros giró por festivales de Argentina, Portugal y Cuba.

Ana Isabel, Juan Luis, Manolo,Pilar,Rosa, Luisf, Goyo, Héctor, Carmen.
 Teatro Nacional. La Habana, 1991
En 1991, editamos un libro con el Gobierno de Aragón, escrito por Antón Castro sobre los 20 primeros años de la compañía y que acababa con Romanceros a medio montar.
El silbo vulnerado: un sueño de juglares. El diseño era de José Luis Romeo y la portada de Antonio Ceruelo. El primer ejemplar salió de la encuadernación mientras Romanceros se estrenaba en Teruel.
JL Romeo y A Castro con la portada. Zaragoza, 1991

El libro llegó al teatro Marín cuando salía un pequeño grupo de espectadores  haciendo imaginativas interpretaciones de las peripecias escénicas. Los murmullos se repetirían en otras ocasiones, especialmente en las funciones americanas.
Héctor, 1991 
 Romanceros también tuvo su registro sonoro en Tecno Saga. Lo que se ve en el vídeo es un anuncio que grabamos para televisión; se contrató publicidad con Antena 3 y el regional de TVE.


Goya: poesía circundante (1996)

A mediados de los 70 habíamos llevado ya al escenario obra poética relacionada con Goya. Fue una primera aproximación y un aviso de que el intento no era nada fácil. En aquella ocasión El Silbo (Luisf, Goyo, Lourdes Lachén, Alicia Rubio y Jacinto Ramos) recurría a poetas contemporáneos, fundamentalmente Rafael Alberti e Ildefonso Manuel Gil, de quien la colección Fuendetodos había editado Luz sonreída, Goya, amarga luz.

En 1994 comenzamos a preparar, con mucho tiempo, el nuevo Goya. Se iba a estrenar con motivo del 250 aniversario del nacimiento del autor, en 1996. Se contaba con la ayuda de Emilio Casanova, quien había hecho del estudio de Goya algo así como un principio vital. El vídeo que preparaba contaba con la música de José Luis Romeo. Ambos pilares fueron fundamentales en la producción de la obra. En esta ocasión, sobre el guión de Héctor planearían textos de autores coetáneos del pintor.
Para la dramaturgia llevábamos ya mucho trabajo adelantado. Así, de Jovellanos, Cadalso, Arriaza e Iglesias de la Casa habíamos revisado las obras para el montaje de Clásicos in Versos; los versos festivos de Samaniego e Iriarte, así como El arte de las putas de Nicolás Fernández de Moratín fueron la base de Sátira Sátiro (1982). No se hizo obra de todos ellos, ni mucho menos, pero las referencias estaban a flor de labio. "La despedida" de Leandro Fernández de Moratín era obligado poema final.
Goya: Poesía circundante. Soledad Jiménez, José Luis Esteban, Luisfelipe, Elena Gómez. 1996

En un principio la obra se ensayó con tres actores: Soledad Jiménez, JL Esteban y Luisf. En la primavera del 95 se terminó, con los tres, la primera versión del montaje, en la Ciudad Escolar Pignatelli de Zaragoza. El verano quedaba como paréntesis y se daba tiempo a empezar la producción "comercial", pues lo hecho hasta entonces era "teatro pobre"y quedaba como boceto a vestir. Conforme Ana Abán acrecentaba los diversos campos de la producción se vio la oportunidad de sumar al elenco a Elena Gómez, lo que enriquecería el desarrollo de personajes femeninos.

Cuando Héctor volvió de Brasil y reescribía las primeras escenas de la obra, decidió incorporar las Noches lúgubres de Cadalso. Era evidente el correlato con algunos grabados de Goya, así que comenzó a trabajar en la adaptación como obra dentro de la obra. 
El teatro de Zuera nos fue cedido durante los dos meses de ensayos finales.  Allí se incorporó el equipo de Embocadura, y hasta Zuera se desplazaban los amigos que siguieron el proceso.  Entre ellos disfrutamos la compañía de Nancy Morejón, la gran poeta cubana. De cumplimentar a los invitados se encargaba Grassa Toro, que era el ayudante de dirección de Héctor.
Fuera de España la obra se vio en Toulouse y en el Teatro Cervantes de Buenos Aires. Para el desarrollo del proyecto el Gobierno de Aragón nos hizo 'compañía concertada'.
Balance de la Empresa a los seis meses del estreno. Boletín Lugar de Encuentro, 1996

Lamentablemente, en este vídeo no hay voz ni la música original de Goya: poesía circundante, pero se aprecian otras inquietudes formales del universo Grillo.






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