23 de marzo de 2017

'Juglaresca': La Almunia, Calatorao, Huesca...

Parece que Juglaresca es un libro que invita a hablar de muchos temas. Bien. No nos aburrimos.

En La Almunia

Este sábado hablaremos en La Almunia de Doña Godina. Aprovecharé para hacer un par de romances de ciego pintados por Germán Díez.
Si hace buen tiempo, Casa Juan pondrá la terracica en la plaza. Pero si llueve, que es lo anunciado, nos quedaremos en el bar.



En Calatorao

Hace unos días estuvimos en Calatorao en una sesión entrañable con viejos amigos organizada por el Ayuntamiento en la Casa de las Asociaciones. Me presentó Gloria García Uriol con palabras que me hicieron enrojecer. También hablaron mi editor, Chusé Aragüés y la concejala de cultura, Pilar Lázaro.
Gloria García, Pilar Lázaro, Luisfelipe, Chusé Aragüés
Carlos Malicia dio una muestra de su arte, y Merche Marín comentó al respecto "¿Pero cómo es que Carlos no ha triunfado?" lo que patrocinó un interesante debate en torno al concepto de "éxito".

No menos interesante fue la merienda que habían preparado las amigas y amigos del Club de Lectura. En torno al vino y las empanadas, surgieron los romances, como San Antonio y los pajaritos, que la mayoría recordaba vagamente de cuando niños.

Calatorao y La Almunia, pueblos vecinos, tienen una actividad permanente en torno a la literatura, no sólo por sus clubes de lectura, sino también por sus creadores autóctonos. En estos días, presentaba José Luis Gracia Mosteo su Romancero negro y Pilar Blanco Unzué su Séptima sensible.




En Huesca

En febrero visitamos la Librería Anónima de Huesca, en compañía de Isidoro Sánchez, Chusé Aragüés, Carina Resnisky y Jesús Arbués. 

Carina, Luisfelipe
Arbués recordó el primer año de las Noches de Juglares y contó una anécdota que, a mi juicio, era más que eso porque entroncaba con algo que se apuntaba en el prólogo: el contagio de la emoción. Me alegró la compañía de Arbués porque, verdaderamente, creo que la aportación en los inicios del ciclo del Ñaque de Viridiana fragmentado en tres días, fue importante en el lanzamiento de las Noches de Juglares como territorio de exploración.

Aquí, el vino Enate sirvió también para celebrar la actuación de Resnisky que nos obsequió con  "América Latina", de Nicomedes Santa Cruz y  "Acerca de la poesía", de Juan Gelman.

Al finalizar, compartimos el Enate con viejos amigos: José Domingo Dueñas, Enrique Carbó, muchos compañeros del Círculo Republicano Manolín Abad...



Jesús Arbués
Isidoro Sánchez














Signo de los tiempos: grabar con el teléfono y retransmitirlo en directo. Eso hizo La Anónima y aquí queda: vídeo telefónico

Agradecemos la difusión que los medios están dando al libro. Mariano García lo comentó en Heraldo de Aragón





En Aragón Radio, me entrevistaron para sus programas Rafael Moyano, Natalia Fondevila y Ana Segura.
Carlos Calvo hizo una lectura prolija en El Pollo Urbano que terminaba con estos párrafos:

  Los juglares, afirma Luis Felipe en el epílogo del libro, “no somos proveedores de productos”. Y añade: “Somos la farándula. Somos los mismos músicos que tañían en la edad media, los mismos saltimbanquis con los mismos zancos, nuestra voz es la misma. Cumplimos las mismas funciones: asentar el idioma, transmitir ideas, dar espectáculo. Algunos saben latín”. Con su lenguaje poético, pero a la vez picaresco y preciso, donde los objetos, sueños y esquinas que se disuelven en lo imaginado crean mundos paralelos a la realidad, Luis Felipe construye un universo onírico y perfila en verso su mejor radiografía intelectual para encontrar la fascinación por la palabra, el lenguaje y su silente expresión artística, porque el silencio no es lo contrario de la palabra, sino su guardián.
  Y esa acumulación de referencias -o, mejor, ese caudal cultural- le sirve al rapsoda para abordar sus más característicos temas: la necesidad de recordar -y en algún estratégico caso también olvidar- el pasado histórico, los atributos filosóficos del lenguaje, la idiosincrasia de los idiomas, el demoledor protagonismo de las utopías totalitarias, la amenaza ética del humanismo estético, el ocaso de los respetados ascendentes culturales o, por supuesto, la decisiva importancia de la música, la única realidad perceptible para el hombre que gobierna el tiempo.
   Luis Felipe Alegre, en última instancia, brinda en ‘Juglaresca’ por todos los que forman el cuerpo de infantería de la cultura, los obreros de las artes escénicas en todas sus acepciones, para quienes la profesionalidad tiene componentes de coherencia y amor al arte como compromisos primordiales. Salud, compañero.
Y también la televisión recogió unos minutos de la presentación en Zaragoza, con unas palabras de Isidoro Sánches y una escena del Adagio de Karlos Herrero:



1 comentario:

P MPilaR dijo...


'ahí donde asuntos y trasuntos divinos y humanos se reparten
dos grandes apartados
* viernes de procesión
viernes sin procesión*
-entre medias, todos los terciopelos
descifrando azahares
en virtud de un suspiro de silencios'
'lo demás, notorio, nocivo o en la gloria'

[P] la razón oblicua