
Raúl Terán interpretó sus milongas más o menos autobiográficas.


Aloma Rodríguez leyó fragmentos de Jóvenes y guapos y textos de su blog.


Jaime Ocaña fingió rodar un documental sobre la Guerra de la Independencia con ayuda del público y con un testigo excepcional: Francisco de Goya.
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar