23 de febrero de 2011

23 Febrero de 1981: Ángel Guinda en el Oasis

“Hoy, a las diez de la noche, en el Oasis. Olifante presenta Vida ávida, de Ángel Guinda. Con Bob Destini, Rosa León, EL Silbo Vulnerado, Tomás Bosque, Juan Diego y El judío del Boterón. Hoy, en el Oasis. Diez noche. Vida ávida. Poesía de Ángel Guinda. Con…”

Hace dos horas que el coche de Ángel recorre el centro de Zaragoza con esa cantinela. Como música de continuidad sale por los altavoces  “A Lola mora”, del Cuarteto Cedrón. En un semáforo de San Juan de la Cruz un joven se acerca a interesarse por la música, mientras que de un bar sale ella y nos da la noticia. Detrás pitan, Ángel sube el coche a la acera y entramos al bar a ver. Vemos, bebemos, nos miramos y volvemos al coche. Camino del Oasis, seguimos pregonando:

“Hoy, a las diez del Oasis. Guinda ávida de Ángel Diego. Con Guinda Destini, Rosa del Boterón, hoy en el diez, Silbo León,  Oasis Vulnerado, Tomás Noche, Bob Bosque, Juan  y El judío. Vida rápida. Poesía de Bob Destini. Con…”


Cartel. Archivo Enrique Vázquez. Tomado de El Silbo Vulnerado: un sueño de juglares de Antón Castro


Oasis, 1981. Con la fachada pintada por Miguel Ángel Encuentra y Sergio Abraín 



Ángel Guinda con El Silbo: Goyo Maestro, Carmen Orte y Luis Felipe Alegre. Foto: Ángel Carrera
 

Esto escuchó un joven

Tú, que interpretas los ojos del suicida
en su belleza plena de renunciamiento,
haz del corazón una taberna abierta
de luna a sol a todos los que sufren,
buscadores de estrellas en un pozo de cieno.
Y a la vida agresiva agrédele.


(de Vida ávida)



2 comentarios:

Manuel Martínez Forega dijo...

¡Qué pasada, Luis! Un recordatorio para enmarcar. Yo me he acordado esta mañana. Me acuerdo más de ese acontecimiento que del puto golpe. Pero bueno, hubo cosas inolvidables: la marcha en grupo hasta "La Matilde" donde seguimos el golpe por TV. Luego, a casa de Trinidad en Juan Pablo, con Rosa León llorando desconsoladamente recordando a su marido en Madrid; Juan Diego tratando de tranquilizarla. El "Jeep" amarillo y descapotable que pasó junto al Mercado Central con un grupo de fachas con pistolas y que pegaron dos tiros al aire (meno mal)... En fin. Celebro tu memoria; celébrosla todos: esa memoria literaria. Y la fotografía es magnífica.
Abrazo.

Angel Guinda dijo...

¡Qué tiempos explosivos inolvidables, queridos Luis, Carmen y Goyo! Bs.