28 de marzo de 2011

Día Mundial del Teatro

Con la llegada de la primavera se celebran varios "días mundiales" como el de la Narración, la Poesía, o el Teatro Infantil. Ahora toca el del Teatro, conmemoración  impulsada desde 1961 por el Instituto Internacional del Teatro, que cada año encomienda a un miembro destacado del mundo teatral el manifiesto que proclame los beneficios de este arte, industria o lo que sea.
La dramaturga ugandesa Jessica Kaahwa ha escrito el discurso de este año.

Día Mundial del Teatro, 27 de Marzo
Un discurso a favor del Teatro como servicio a la humanidad


La celebración de hoy es un reflejo fiel del inmenso potencial que posee el teatro para movilizar comunidades y tender puentes.
¿Han pensado alguna vez que el teatro podría ser una herramienta muy poderosa para la paz y la reconciliación? Mientras las naciones gastan colosales sumas de dinero en misiones de paz en zonas de conflictos bélicos por el mundo, se presta muy poca atención al teatro como alternativa personalizada para la gestión y transformación de conflictos. ¿Cómo pueden los ciudadanos de la madre tierra alcanzar la paz universal si los instrumentos que se emplean provienen de poderes externos y aparentemente represivos?
El teatro impregna sutilmente el alma humana presa del miedo y la desconfianza, alterando su propia imagen y abriendo un mundo de alternativas para el individuo y, por tanto, para la comunidad. Puede aportar significado a la realidad diaria mientras previene un futuro incierto. Puede participar en temáticas de política social de forma sencilla y directa. Al ser integrador, el teatro puede presentar experiencias capaces de transcender las ideas erróneas preconcebidas.
Además, el teatro es un medio probado de progreso y defensa de las ideas, que mantenemos y por las que estamos dispuestos a luchar cuando no se respetan, de forma colectiva.
Para anticipar un futuro de paz, debemos comenzar usando medios pacíficos que busquen comprender, respetar y reconocer las aportaciones de cada ser humano en la tarea de esta búsqueda de la paz. El teatro es ese lenguaje universal a través del cual podemos promover mensajes de paz y reconciliación.
Permitiendo a cada participante comprometerse activamente, el teatro puede hacer que muchos individuos deconstruyan ideas preconcebidas y, de esta forma, ofrece al individuo la oportunidad de renacer para tomar decisiones basadas en conocimientos y realidades redescubiertas. Para que el teatro crezca con fuerza, entre otras formas de arte, debemos dar un paso decidido hacia adelante incorporándolo en la vida diaria, abordando asuntos críticos de conflicto y paz.
En su búsqueda de transformación social y reforma de las comunidades, el teatro ya existe en áreas devastadas por la Guerra y entre poblaciones que sufren pobreza o enfermedad crónica. Hay un número creciente de historias donde el teatro ha sido capaz de movilizar con éxito audiencias para construir conciencia y para atender a víctimas de traumas de postguerra. Plataformas culturales como el “Instituto Internacional del Teatro” que tienen como objetivo “consolidar la paz y la amistad entre los pueblos” ya están en marcha.
Es por tanto una farsa mantenerse callados en momentos como el nuestro, conociendo el poder del teatro, y permitir a los que empuñan armas y lanzan bombas ser los pacificadores de nuestro mundo. ¿Cómo pueden estas herramientas de alienación ser también instrumentos de paz y reconciliación?
Os exhorto, en este Día Mundial del Teatro, a reflexionar sobre esta posibilidad y a proponer al teatro como herramienta universal de diálogo, transformación y reforma social. Mientras las Naciones Unidas gastan colosales cantidades de dinero en misiones de paz por todo el mundo, por medio del uso de las armas, el teatro es una alternativa espontánea, humana, menos costosa y de lejos, mucho más poderosa.
Si bien puede que no sea la única respuesta para conseguir la paz, el teatro debería ser incorporado sin duda como una herramienta eficaz en las misiones de paz.

Jessica A. Kaahwa
Traducción: Proyecto ÑAQUE

No vamos a ir reproduciendo el manifiesto "del día" cuando no creemos que eso sea "motor cultural" o cosa semejante, aunque estén bien redactados y cargados de buenas intenciones.
Hoy reproducimos el discurso aquí porque no tiene nada que ver con las martingalas gremiales que nos acongojan por el Norte, y también  porque toca un tema de interés: el teatro al servicio de algo, de "una causa". Pero, por más noble que sea la causa, conviene recordar que no hay tema "transversal" ajeno al arte. Aunque para sobrevivir haya que hacer teatro con etiqueta: ecológico, a favor de la paz, contra el maltrato de la mujer, para difundir hábitos saludables, etc.
Estos días hay "galas" en los teatros de gente bien donde las ideas de Kaahwa van a sonar extrañas.

2 comentarios:

MP dijo...

No acabo de entender. ¿El teatro que educa en valores es menos teatro para ti? Me gustaría que me lo aclararas porque me interesa tu opinión. Gracias. MP

Diario de juglares dijo...

Relatividades:
1.El coraje del soldado es un "valor", creo que positivo ¿no?
2.Una entidad que contrataba funciones de teatro dio un año la consigna de que todo debía pasar por el tamiz ecológico. Luego supimos que (con la otra mano) estaba firmando la urbanización de cierta cordillera.
3.Lula, intentando acabar con la miseria en Brasil, pidió que toda actividad cultural participada por las instituciones se enmarcara en la lucha contra el hambre. El desastre (proyectos parados, giras suspendidas...)duró poco dieron marcha atrás.
4.Hoy para "educar" vemos que se contratan actores que hacen de guías, de animadores o de monitores, sin tener ninguna vocación para ello, solo porque pueden hacer alguna pantomima graciosa.
El teatro que conocemos está en transición hacia otra cosa, entretanto se le ha perdido todo el respeto al actor.
No sé si me explico, amigo/a MP. Gracias por tu interés y seguimos, si quieres. Luisfelipe