5 de diciembre de 2022

En noviembre, nuestras cosas...

Un amigo que hace un programa radial intentó hace unas semanas entrevistarme para que hablara de la actividad de El Silbo Vulnerado en noviembre. Y le hablé de las cosas que estábamos haciendo los que aparecemos habitualmente por estas páginas. Al rato, paró el grabador diciéndome que parecíamos la Comuna Antinacionalista Zamorana que ideara hace décadas Agustín García Calvo. Y es que la C.A.Z no se sabe qué es ni cuántos son.

Nos hemos vuelto a citar en primavera para la entrevista. El amigo pretende montarla con momentos musicales de nuestros discos y con documentos visuales, que expondrá en la página de la emisora. Bien, en mayo hablaremos de la temporada de verano, de los espectáculos recuperados tras la pandemia. Pero no de la gente que somos, pues un grupo, su nombre, presupone el trabajo de muchos, más allá de los que salen al escenario. Un globo que se hincha y desincha, siempre en los aires.

Bueno, dejando al margen lo grueso del manifiesto zamorano –con el que podemos acordar, acaso-, esas dos características: la indefinición de la comuna y la imposibilidad de reducirla a un número (el de personas contadas), sí que nos cuadran desde hace tiempo. Eso permite a El Silbo seguir vivo.

Nos movemos bien en los márgenes, pero también buscamos las fisuras del sistema. Y ¿para qué? ¡Para qué va a ser! Para recitar sonetos, para cantar romances, para pintar atmósferas, para que suenen logos y melos conjuntados, para detener el tiempo.


Noviembre

La Fábrica de Chocolate se ha trasladado -y El Silbo también- a la calle Las Minas, y se llama La Fundición. Para el traslado ha sido necesario desmantelar primero La Fábrica. Luego acondicionar suelos, techos, calefacción, etc. al nuevo uso que va a tener este antiguo taller de fundición. En noviembre ya se veía la tarea muy avanzada:





Tanto es así, que la compañía italiana Pane e mate, hizo una función de La derrota de Roncesvalles, que sirvió como ensayo general a la Fundición. Hubo unas palabras previas de Karlos Herrero, director de la obra y sumo hacedor de este nuevo espacio.



En Calatorao Mauel Gálvez ha iniciado su programa novembrino de 'Vientos del pueblo me arrastran'. Sin convocatoria mediática y por libre.



Se le ha visto recitar en la floristería y en la panadería versos de Juan Ramón, de César Vallejo, de Neruda, de la Mistral...






En las tierras argentinas de Entre Ríos, El Silbo Vulnerado y la Compañía Le Feu hemos organizado un ciclo teatral por ciudades y pueblos de las antiguas colonias judías: 'Remembranzas de Berta y Baruch'.


Le Feu presenta un montaje teatral a partir de cuentos escritos en idish por Baruch Bendersky, gaucho judío llegado a Entre Ríos a finales del siglo XIX.

El Silbo presenta a Carina Resnisky recreando una audición poética de Berta Singerman. Hace 100 años, la famosa recitadora comenzo su andadura recorriendo las colonias judías entrerrianas. Y Carina lo hace remedando su repertorio y sus maneras de decir el verso en escena.

 

 Ni qué decir tiene que Carina continuó en noviembre con su recreación escénica de Juan L. Ortiz, como vemos en este cartel de la sala Sinergia de Gualeguaychú:


 

 

Dolos Miravete ha llevado la parte musical de Penélopes, una iniciativa de la Fonoteca Española de Poesía que reivindica la poesía escrita por mujeres.








 

 

Y yo sigo ensayando con público mi Poesía Memorable y hablando en este blog de algunos poetas que me prestaron sus versos. El recital está enmarcado por la música de MAE, que la pincha en directo.

Esto hicimos cuando el coñac de las botellas / se disfrazó de noviembre / para no infundir sospechas.


28 de noviembre de 2022

Ángel González, memorable

 En nuestro recital Poesía Memorable, Ángel González comparte el espacio del grupo de los 50 con José Agustín y Jaime. 

Hoy recordamos su colaboración en un  trabajo escénico de 1991.

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Para grabar el poema "Entreacto", que sería el entreacto de nuestro espectáculo En la Aduana, Ángel González había propuesto aprovechar un rato libre dentro del Curso Dos poesía una lengua, que en 1991 dirigía él junto a Mario Benedetti. Era uno de los cursos de verano que ofrecía   la Universidad Complutense de Madrid en El Escorial.


Ángel González había comprendido la pretendida dimensión de nuestro espectáculo (mostrar una panorámica de la poesía española de la segunda mitad del XX y sus divergentes poéticas). Y se prestó a recitar el "Entreacto". Nosotros nos encargaríamos de salpicar en escena sus cuatro poéticas contra ciertas estéticas.

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Como solo había hablado telefónicamente con él, mi timidez no me dejó acercarme al poeta el primer día. Afortunadamente, entre los participantes se encontraban amistades comunes. José Agustín se había vuelto a Barcelona, pero la poetisa habanera Nancy Morejón me cogió del brazo y me presentó entre bromas y risas a Ángel González. Como una cosa lleva a otra y la presencia de Morejón invitaba a hablar de Cuba, a donde El Silbo viajaría acto seguido, inquerí sus opiniones acerca de dos poemas de Ángel que llevábamos en repertorio: "Glosas a Heráclito" y "Elegido por aclamación". No vieron ninguna intención criminal en el hecho de publicar de palabra ambos poemas en la Isla. Pero "ya me contarás", le dijo Ángel a Nancy.

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Como actuación complementaria al curso, habían invitado al legendario juglar Pedro Ávila. Entre sus discos, uno con12 poemas de González: Acariciando mundo, de 1988.

Cantó romances tradicionales -extraordinariamente bien- y poemas de varios autores, españoles y también mejicanos. Y es que en Méjico había desarrollado gran parte de su carrera como cantante y actor, acompañando los últimos años del exilio español.

Aunque la imagen del vídeo no es muy buena, no me resisto a compartir con la afición su homenaje (con letra de Paco Ignacio Taibo) a nuestro paisano Buñuel. 

 




26 de noviembre de 2022

Isabel Escudero, memorable

Desde la primera edición de Coser y cantar (Editora Nacional, 1984) tomamos conciencia de que la poesía gnómica de Isabel Escudero enriquecía una tradición  desatendida. Y empezamos a cantarla.  

 

Maestra en poner las palabras en juego. En las sesiones de Poesía memorable se recita una selección de Coser y Cantar y de Cifra y aroma, libro casi 20 años posterior.

Compartimos el respeto por José Bergamín, que también escribía sentencias y decires al modo antiguo.

Bergamínima

Fundamental:

Contigo hasta la tumba,

pero ni un paso más.

El arte de la bergamínima que inventa Isabel, consiste en redecir una máxima de Bergamín, remedando el tono del maestro. En el caso anterior, se trata de la frase que repetía antes, durante y después de la guerra: "Con los comunistas hasta la muerte, pero no más allá".

En este blog nuestro recordatorio de Isabel hace siete años.

21 de noviembre de 2022

José Agustín Goytisolo, memorable

En el recital Poesía Memorable volvemos a encontrarnos con José Agustín Goytisolo. 

Para el público, es el autor de "Palabras para Julia", difundido por la música y voz de Paco Ibáñez. El primogénito de los Goytisolo fue autor de una veintena de poemarios, traductor de otros tantos, introductor de  la nueva poesía cubana, etc. Un activo militante del grupo poético que García Hortelano llamó "de los Cincuenta".

*

En 1990 empezamos a preparar el montaje que se llamó En la Aduana, donde una joven poeta se enfrenta a un poeta mayor que replica con versos de poetas nacidos poco antes de la guerra. Una tensó escénica de estéticas cambiantes.

    




Consultamos la idea con varios de los poetas: José Agustín, Clara Janés, García Calvo y  Ángel González, que yo recuerde. Estuvieron de acuerdo en aparecer, con su imagen y voz, en   los monitores que circundaban la escena. En  1991, con el clima cálido, grabamos "Bolero", a José Agustín, y "Entreacto", a Ángel González.
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Aquí, el momento de Goytisolo. En un parque de Barcelona, en primavera. Recita "Bolero (para Jaime Gil de Biedma)"


Está mal que lo digamos nosotros, pero a José Agustín le gusto mucho En la Aduana cuando la vio con su esposa, Asunción Carandell, en la Sala Beckett de Barcelona.

 Cristina Lartitegui y Luisfelipe. En la Aduana, 1991

                               

                        

16 de octubre de 2022

Palabras dura y altas

Hoy, en el quiosco de la Fuente de los incrédulos, en el barrio de Casablanca, ha cantado Eduardo Paz.

“Palabras duras y altas”, decía J.A. Labordeta y ha repetido hoy Eduardo con su banda (otras dos voces y cinco músicos).

La gracia del recital es que, además de las propias, reúne canciones de los años 70 de significados cantantes populares de la época: Labordeta, Joaquín Carbonell y Javier Maestre –compañero de Eduardo en los primeros años La Bullonera. Algunas canciones con letras escritas por José Antonio Rey del Corral y por Pilar Navarrete.

Inevitable habrá resultado para los espectadores, muchos y muy mayores de edad, evocar momentos de aquella década, cuando el periódico Andalán, algunas pequeñas editoriales, colectivos de artistas, o los cantores populares nos daban motivos para soñar una tierra sin censura, sin coros y danzas, sin caciques. 

De aquellos activismos quizá algún vecino recuerde los primeros murales que aparecieron en los barrios de la ciudad, o que en tal patio se hacía teatro, o que aquel periódico extraño mantenía un pulso con el gigante de la banca local. 

Puede ser que casi nadie recuerde nada de lo visto, pero seguro que en la memoria de casi todos hay canciones de aquellos que viniendo “simplemente a trabajar”, “hicieron lo posible” por transforman el aragonesismo de cachirulo en otra cosa.

En Aragón, hubo un antes y un después de Labordeta, del folk, de las canciones en las fablas aragonesas… porque los lectores de Andalán eran una minoría ilustrada, punta de lanza intelectual que en el afán tranformador necesitaba de "esa otra cosa" que daban las canciones a la gente común.

En fin, evocación de tiempos pasados... (claro, cómo vas a evocar lo no pasado!). No era la idea inicial. 

Vídeos de esta actuación de Eduardo y cía. se encuentran en un canal de youtube imprescindible: Música en Vivo en Aragón.

Aquí la canción tristemente bella Quién te cerrara los ojos, de José Antonio Labordeta:



6 de octubre de 2022

Suerte a Chile!

Tras la pandemia paralizadora, gentes de Zaragoza han vuelto ha recordar las cosas de Chile. Desde el golpe del 73 hasta el momento presente y el reto constitucional planteado.

"Desde que se pudo" y hasta los primeros 90, alrededor del 20 de septiembre se demandaba democracia, luego -la fecha había quedado grabada, al menos para una generación- para evocar las músicas de aquel tiempo. En Zaragoza, es normal ver en septiembre ramilletes de flores en el monolito dedicado a Salvador Allende, en la avenida del mismo nombre. Algo que había interrumpido la pandemia.

Organizado por la Asociación Vecinal de La Jota, con la colaboración de INARU, del C.Cívico Distrito  14, y numerosos particulares, la pasada semana se celebró un acto dedicado a Chile.

 
 
 
Los oradores hablaron de los objetivos del gobierno de la Unidad Popular, de los objetivos de los economistas de Chicago, o de los objetivos del ejército de Pinochet. 
Entre palabras,  Amankay tocaba ritmos y cantos. También participó Suyai: Teresa , María y Danilo .
 
Manuel Fernández Minaya hizo un reportaje del que tomamos estas fotografías.


Suyai



Armando


Elena

 

Jaime
María                Mónica  



Danilo

                              

Pablo
Ángel
Gloria


Alberto M.
Luisf












 
Alberto L.

Lo dicho: ¡que la suerte "de Chile" sea la mejor para la mayoría de chilenos!

5 de octubre de 2022

Adiós, amigos: Carlos Vega y Toy

 Estos días nos llegan noticias tristes. Dos colegas nos dejan: el titiritero Jesús Benedicto Dumall, Toy, y el actor Carlos Vega.


Carlos



Toy
A Carlos lo recuerda Antón Castro en Heraldo.

1 de octubre de 2022

Próximamente

A raíz de la reciente actuación en el patio de la pensión machadiana de Segovia, he ido recopilando poemas del siglo XX que todavía conservo en la memoria. 

El recital lo divido en tres tiempos. El primero cae en el ámbito de la Edad de Plata, hasta la guerra. El segundo contempla la poesía social y las poéticas de los 50; el tercero, el fin de siglo.

Hablo de "tiempos", porque no puedo referirme a escenas, ni a gráficos -como a veces he dividido las recitaciones. No hay escenas porque no hay más actores en escena, ni motivos visuales o musicales. Solo hay tiempo.

Es un trabajo sin atril, sin guión y sin presentaciones.

No he buscado las firmas más celebres. Solo poemas. Poemas que he merecido recordar.  

 Por ejemplo:

LA COMUNIDAD

Gentes en torno mío me sustentan
como los arbotantes. O me odian
o dicen que me quieren como sople
la rosa de los vientos. La familia
es la dulce expresión de que estoy solo
pero sin que se aflijan los extraños.
Se sabe que tenemos una casa,
una cama, una mesa, el hombre juega
a convivir, se mira en los espejos
y a veces le parece que recoge
dentro en su hondura un drama incorregible,
una mirada torva, a eso le llama
retocar su corbata, allí se queda
lo que pensó. Las calles lo reclaman.
Cuánto desconocido, cuánta turba
repitiendo unos gestos sin sentido
a fuerza de tenerlo, extraños todos
unos a otros, llevan en el pecho
una simulación que nada oculta
porque todos sabemos que fingimos
urbanamente al menos, pero en cambio
cuánto placer redunda en los oídos
lo que nos dicen. Vuelvo de la calle
henchido de mi éxito: un amigo
me recreó pasando por el alma
su mano envenenada. El mundo es suave,
es una melodía persistente
que nos proyecta lejos. No te fíes
nos dice el aguafiestas. Y así es todo.
Un constante tejer y destejernos
sin nada dentro, un hoyo, un miedo, nada.
Mejor será subir a la azotea
y contemplar el sol si lo permite
nuestro clima risueño. Más tampoco.
Día desapacible que no entiende
de nuestra angustia, el ansia inconfesada
de saber que algo habrá que nos merezca
llamar vida a la vida, llamar hombre
a tanta multitud indiferente
que pasa, ríe, llora, sufre, espera.

JUAN GIL-ALBERT (1904-1994)

  (De Homenajes e in promptus)