Mostrando entradas con la etiqueta Poesía Memorable. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía Memorable. Mostrar todas las entradas

30 de julio de 2024

Carlos Colás: fotos memorables





 Carlos Colás es, desde hace años, el fotógrafo por excelencia de los márgenes artísticos de la ciudad. 

El mes pasado hicimos Poesía Memorable en 1796 Lithocirkuit. El taller tiene un teatro de cámara que recuerda al Mirlo blanco de los Baroja. El espacio se desbordó de público, la mayoría artistas visuales, pero también músicos, pinchadiscos y titiriteros. 

Me sorprende cómo pudo Carlos revolverse en la salita para sacar esta serie de retratos. Gracias.


Cartel: Sol Barbini

19 de mayo de 2023

Nicanor Parra, memorable

Nunca, creo, va a faltar en mi recital Poesía Memorable un poema de Nicanor Parra.

*

El 7 de diciembre de 1985, escuché a Parra en una sala del Teatro San Martín de Buenos Aires. 

Llegué con tiempo y paseé por el vestíbulo, en cuyo escenario tocaba Música Ficta, un grupo mítico en la ciudad. Sus magníficas interpretaciones de Juan del Encina me acompañaron mientras visitaba la Fotogalería del teatro, que presentaba una colección de desnudos obra de Rafael Navarro (¡caramba, un zaragozano exponiendo aquí!).

Allí vi a Edgar Bayley, el poeta invencionista, examinando las fotografías. Como habíamos coincidido con amigos comunes en el Café Celta,  acabamos de ver juntos la exposición. Bayley iba también a lo de Parra, pues era uno de los intervinientes.

La sala donde apareció el chileno estaba llena ¿150 personas? Gente de más edad que yo, en su mayoría. Saludé a José Luis Mangieri, el editor, también memorable. Me senté junto al músico David Wapner y éste me señaló muy emocionado a un hombre a quien todos miraban con reverencia: David Viñas, recientemente regresado del exilio.

Había expectación por escuchar al antipoeta chileno.

Nicanor Parra acababa de recibir un premio importante de los traductores estadounidenses por la edición en inglés de los Sermones del Cristo de Elqui. Ese Cristo, personaje inspirado en un predicador callejero, servía a Parra para meter el dedo en el ojo de la dictadura chilena, sin eludir el tema central de su obra, la ecología, que llegó a crear una suerte de subgénero poético: la ecopoesía.

Tres de sus libros recientes andaban en esa línea: Ecopoemas, en el 82; Chistes para desorientar a la policía poesía, y Poesía política, ambos del 83. Juan Gabriel Araya resume la poética de Parra en esta etapa:
...como un cuestionamiento de los sistemas políticos, económicos, sociales, filosóficos, religiosos y culturales de Occidente, poniendo en evidencia la incompatibilidad de éstos con la conservación del planeta.
Las primeras palabras de Parra en el acto presagiaban que no nos íbamos a aburrir:
Por ser la primera vez
que en esta casa yo canto:
gloria al Padre, gloria al Hijo
y gloria al Espíritu Santo.
Y, acto seguido, confesó su manía de leer y oír todo lo que está a su alcance, incorporándolo a veces como parte de un artefacto. Así lo demostró diciendo alguno compuesto en el trayecto del aeropuerto a la ciudad:
Para que el River vuelva a ser lo que fue.
Nunca más.
Luego reconoció su afición al Martín Fierro que, "me dice más que cualquier obra de la literatura española". (Para mí, que esto lo dijo para congraciarse con el público más chauvinista, o para eludir la opinión sobre literatura argentina última).Y, para la ocasión, dijo este artefacto:
A partir de hoy (8-12-1985)
Argentina y Chile constituyen un solo país
que se llamará Martín Fierro.
Firmado:
Violeta Parra y Carlos Gardel.
En la mesa, acompañaban al poeta, además de Bayley, los profesores Alberto Mayo y Elisabet Azcona. Sacaron temas recurrentes que obligaban a Parra a pronunciarse: actualidad/conveniencia/necesidad... de las vanguardias europeas, de Rubén Darío, del octosílabo... "creo que nos hemos confundido" pero "no es eso" decía Parra. 
Ni Rubén, ni el vanguardismo, ni la métrica impiden participar en la única lucha verdaderamente importante para el poeta: la salvación del planeta.

La poesía nacida del tango fue otro tema y Parra aprovechó para hablar de Cortázar, de su Rayuela.

Pero, siempre que podía, el antipoeta insistía: "intento hacer poesía comprometida ecológicamente: ecopoesía".

Y recitó Ecopoemas (formalmente artefácticos, diría yo). Puede que fueran estos:                 
CATASTROFISTA?
claro que sí
pero MODERADO!
                   *
Ecompañero peatón:
haga patria:
mate un chofer al día
antes que los choferes lo maten a Ud.
el 90 % del monóxido de carbono
que va a dar a nuestros pulmones
es exhalado x estos murciélagos!
          *
Buenas noticias:
la tierra se recupera en un millón de años
Somos nosotros los que desaparecemos 
         *
Recuerdo de infancia:
los árboles aún no tenían forma de muebles
y los pollos circulaban crudos x el paisaje
Insistió en la importancia de comprender que su antipoesía no tiene un yo poético único:
Cuándo van a entender
Estos son parlamentos
Dramáticos
Estos no son
Pronunciamientos
Políticos
Señaló que "los grandes enemigos de la humanidad son el capitalismo de USA y el socialismo real de la URSS".
Citó a Ernesto Cardenal para una certeza final sobre el futuro que "será comunista y cristiano".
Y recitó más artefactos disfrazados de "chistes" (Chistes para desorientar a la policía poesía):

Dice progresista
debe decir: ecoprogresista
          *

Soy un recitautor incomprendido
         *

de aparecer apareció
pero en la lista de desaparecidos
        *

-Calma poeta calma...
-Poema censurado vale x 2
        *

-Me decepciona, Parra
lo tenía x uno de los nuestros.
-Nada de qué admirarse, Excelencia
los golpes militares enseñan a la gente
        * 

poesía poesía
como si en Chile no ocurriera nada!
Como acababa de aparecer en Chile la antología Hojas de Parra, nos recitó uno de los poemas inéditos que en ella aparecía, "El hombre imaginario".

Al término del acto, Bayley me acercó al corrillo que rodeaba al antipoeta para que lo saludara. Luego sentenció: "Parra le habla a la gente desde un cinismo creíble".  

*
Estos son los recuerdos que, ayudados por los apuntes de mi libreta, he reconstruido de aquella conferencia reivindicativa de la Tierra y de la Poesía.

*

 





   "Los cuatro sonetos del Apocalipsis" recreados por Helena Santolaya en Todos contra Parra

                        

10 de diciembre de 2022

Rosendo Tello, poesía memorable

En 1973 el grupillo de actores y músicos que andábamos haciendo recitales por la ciudad dio en llamarse El Silbo Vulnerado. La primera actuación con esta denominación fue en el CMU La Salle, aquel invierno del 73. Diré algo que pasó.

Rosendo Tello había escrito Libro de las fundaciones que, editado por El Bardo, todavía no estaba en las librerías. Yo le pedí al poeta que me diera alguno de sus poemas para recitarlos en aquella actuación. (Aún conservo los folios mecanografiados por él, con tres poesías: "Fundación", "Que silbe el sapo" y "La noche").  Al poco, presentaron el libro en el salón del Colegio de Abogados. Junto a Rosendo,  el editor, José Batlló, y José Antonio Labordeta. Rosendo me regalaría su libro. Y lo hizo porque era su alumno y había ido al acto, no por mi lectura en La Salle, que había sido deplorable.

En mi actual propuesta, Poesía Memorable, el recitador no dice nada más que título-poema-autor. O sea, el oyente -si no identifica un poema- no sabe el autor hasta que ya está dicho el poema. Porque el oyente puede desatender la escucha si  desconoce al autor, o no le es afecto.

En todas las actuaciones en Zaragoza,  ha habido expresiones de asombro ante los poemas de Tello: "Voy a leerlo" ha sido la más repetida.

Aquí sigue un fragmento del cd. Al compás de la música: Rosendo Tello.

 



28 de noviembre de 2022

Ángel González, memorable

 En nuestro recital Poesía Memorable, Ángel González comparte el espacio del grupo de los 50 con José Agustín y Jaime. 

Hoy recordamos su colaboración en un  trabajo escénico de 1991.

*

Para grabar el poema "Entreacto", que sería el entreacto de nuestro espectáculo En la Aduana, Ángel González había propuesto aprovechar un rato libre dentro del Curso Dos poesía una lengua, que en 1991 dirigía él junto a Mario Benedetti. Era uno de los cursos de verano que ofrecía   la Universidad Complutense de Madrid en El Escorial.


Ángel González había comprendido la pretendida dimensión de nuestro espectáculo (mostrar una panorámica de la poesía española de la segunda mitad del XX y sus divergentes poéticas). Y se prestó a recitar el "Entreacto". Nosotros nos encargaríamos de salpicar en escena sus cuatro poéticas contra ciertas estéticas.

*

Como solo había hablado telefónicamente con él, mi timidez no me dejó acercarme al poeta el primer día. Afortunadamente, entre los participantes se encontraban amistades comunes. José Agustín se había vuelto a Barcelona, pero la poetisa habanera Nancy Morejón me cogió del brazo y me presentó entre bromas y risas a Ángel González. Como una cosa lleva a otra y la presencia de Morejón invitaba a hablar de Cuba, a donde El Silbo viajaría acto seguido, inquerí sus opiniones acerca de dos poemas de Ángel que llevábamos en repertorio: "Glosas a Heráclito" y "Elegido por aclamación". No vieron ninguna intención criminal en el hecho de publicar de palabra ambos poemas en la Isla. Pero "ya me contarás", le dijo Ángel a Nancy.

*

Como actuación complementaria al curso, habían invitado al legendario juglar Pedro Ávila. Entre sus discos, uno con12 poemas de González: Acariciando mundo, de 1988.

Cantó romances tradicionales -extraordinariamente bien- y poemas de varios autores, españoles y también mejicanos. Y es que en Méjico había desarrollado gran parte de su carrera como cantante y actor, acompañando los últimos años del exilio español.

Aunque la imagen del vídeo no es muy buena, no me resisto a compartir con la afición su homenaje (con letra de Paco Ignacio Taibo) a nuestro paisano Buñuel. 

 




26 de noviembre de 2022

Isabel Escudero, memorable

Desde la primera edición de Coser y cantar (Editora Nacional, 1984) tomamos conciencia de que la poesía gnómica de Isabel Escudero enriquecía una tradición  desatendida. Y empezamos a cantarla.  

 

Maestra en poner las palabras en juego. En las sesiones de Poesía memorable se recita una selección de Coser y Cantar y de Cifra y aroma, libro casi 20 años posterior.

Compartimos el respeto por José Bergamín, que también escribía sentencias y decires al modo antiguo.

Bergamínima

Fundamental:

Contigo hasta la tumba,

pero ni un paso más.

El arte de la bergamínima que inventa Isabel, consiste en redecir una máxima de Bergamín, remedando el tono del maestro. En el caso anterior, se trata de la frase que repetía antes, durante y después de la guerra: "Con los comunistas hasta la muerte, pero no más allá".

En este blog nuestro recordatorio de Isabel hace siete años.

21 de noviembre de 2022

José Agustín Goytisolo, memorable

En el recital Poesía Memorable volvemos a encontrarnos con José Agustín Goytisolo. 

Para el público, es el autor de "Palabras para Julia", difundido por la música y voz de Paco Ibáñez. El primogénito de los Goytisolo fue autor de una veintena de poemarios, traductor de otros tantos, introductor de  la nueva poesía cubana, etc. Un activo militante del grupo poético que García Hortelano llamó "de los Cincuenta".

*

En 1990 empezamos a preparar el montaje que se llamó En la Aduana, donde una joven poeta se enfrenta a un poeta mayor que replica con versos de poetas nacidos poco antes de la guerra. Una tensó escénica de estéticas cambiantes.

    




Consultamos la idea con varios de los poetas: José Agustín, Clara Janés, García Calvo y  Ángel González, que yo recuerde. Estuvieron de acuerdo en aparecer, con su imagen y voz, en   los monitores que circundaban la escena. En  1991, con el clima cálido, grabamos "Bolero", a José Agustín, y "Entreacto", a Ángel González.
*

Aquí, el momento de Goytisolo. En un parque de Barcelona, en primavera. Recita "Bolero (para Jaime Gil de Biedma)"


Está mal que lo digamos nosotros, pero a José Agustín le gusto mucho En la Aduana cuando la vio con su esposa, Asunción Carandell, en la Sala Beckett de Barcelona.

 Cristina Lartitegui y Luisfelipe. En la Aduana, 1991

                               

                        

1 de octubre de 2022

Próximamente

A raíz de la reciente actuación en el patio de la pensión machadiana de Segovia, he ido recopilando poemas del siglo XX que todavía conservo en la memoria. 

El recital lo divido en tres tiempos. El primero cae en el ámbito de la Edad de Plata, hasta la guerra. El segundo contempla la poesía social y las poéticas de los 50; el tercero, el fin de siglo.

Hablo de "tiempos", porque no puedo referirme a escenas, ni a gráficos -como a veces he dividido las recitaciones. No hay escenas porque no hay más actores en escena, ni motivos visuales o musicales. Solo hay tiempo.

Es un trabajo sin atril, sin guión y sin presentaciones.

No he buscado las firmas más celebres. Solo poemas. Poemas que he merecido recordar.  

 Por ejemplo:

LA COMUNIDAD

Gentes en torno mío me sustentan
como los arbotantes. O me odian
o dicen que me quieren como sople
la rosa de los vientos. La familia
es la dulce expresión de que estoy solo
pero sin que se aflijan los extraños.
Se sabe que tenemos una casa,
una cama, una mesa, el hombre juega
a convivir, se mira en los espejos
y a veces le parece que recoge
dentro en su hondura un drama incorregible,
una mirada torva, a eso le llama
retocar su corbata, allí se queda
lo que pensó. Las calles lo reclaman.
Cuánto desconocido, cuánta turba
repitiendo unos gestos sin sentido
a fuerza de tenerlo, extraños todos
unos a otros, llevan en el pecho
una simulación que nada oculta
porque todos sabemos que fingimos
urbanamente al menos, pero en cambio
cuánto placer redunda en los oídos
lo que nos dicen. Vuelvo de la calle
henchido de mi éxito: un amigo
me recreó pasando por el alma
su mano envenenada. El mundo es suave,
es una melodía persistente
que nos proyecta lejos. No te fíes
nos dice el aguafiestas. Y así es todo.
Un constante tejer y destejernos
sin nada dentro, un hoyo, un miedo, nada.
Mejor será subir a la azotea
y contemplar el sol si lo permite
nuestro clima risueño. Más tampoco.
Día desapacible que no entiende
de nuestra angustia, el ansia inconfesada
de saber que algo habrá que nos merezca
llamar vida a la vida, llamar hombre
a tanta multitud indiferente
que pasa, ríe, llora, sufre, espera.

JUAN GIL-ALBERT (1904-1994)

  (De Homenajes e in promptus)