28 de febrero de 2021

Perico Fernández y Cía

Sucedió hace diez años, en lo peor de la anterior crisis.

David Jiménez, era el editor de Perico Fernández que estás en los cielos, de Juan Luis Saldaña y Octavio Gómez Milián (Libros del (a) Imperdible’ 2011).  

Luis Lles llama a David para  que presente el libro de Perico en Periferias. 

Armamos el sarao: David hablaría con Perico, yo intercalaría partes del libro con ambientación. 

De paso, Perico llevaría media docena de sus cuadros para vender en Huesca.

Mariano Gistaín ha rescatado el recuerdo.

 

Perico Fernández y Cía from dediaproducciones on Vimeo.

16 de febrero de 2021

Adéu, Joan Margarit, adiós.

Joan Margarit (1938-2021)

"Hi ha molts tipus de memòria, o potser només són aspectes diferents d’una de sola, però em refereixo a aquesta zona de nosaltres mateixos on guardem els sentiments que ens han anat travessant i transformant. Aquest és el lloc on he buscat els meus poemes".


"Aún recuerdo cuando a los cinco años me golpearon por hablar en catalán. Existe un miedo dentro de mí que puedo paliar con cultura, pero no evitarlo. A mí España me da miedo. Y digo España con Cataluña dentro. Me da miedo España desde los Reyes Católicos".


13 de febrero de 2021

Poema, letra, canción. Un disco memorable de Mercedes Sosa: "¿Será posible el sur?"

A veces una canción nos regala un poema. 


En la red es difícil ver un poema con su arquitectura original. Como antes pasaba con los textos encartados en los discos.

Con harta frecuencia leemos las palabras que se oyen, pero no se reproduce el formato del texto original. Parece que cuando el poema se hace canción se convierte en "letra" -segunda división de la cosa poética. 

En los medios digitales se difumina la fisonomía del poema. Sus convenciones tipográficas, el sangrado, el claudátor, las líneas en blanco.... que avisan del cómo puede ser interpretado, no siempre se reproducen con fidelidad. Y eso es importante, porque aun cuando el poeta se cague en todas las convenciones, su cagada tiene forma. 

Nosotros revisamos con frecuencia esas cosas, como el conductor revisa las ruedas y el aceite de su auto para un viaje largo. 

El poema musicalizado puede desaparecer convertido en letra de una música por la varita mágica del compás, mal que le pese a los autores. El rock español da ejemplos de ignominia literaria cuando vemos lo que se canta. 

Si leemos el texto, podemos comprobar si, por ejemplo, un estribillo difiere de lo que escribió el autor sin necesidad de cambiar una palabra, solo con la entonación. 

Cuando hablamos en este blog de los grandes cantores de poesía, no solo valoramos tal o cual canción, tal o cual disco, sino también su relación reverencial ante la poesía. Y eso incluye la presentación de los textos en los encartes, o ahora en la red. Porque no es fácil ver el poema tal como se escribió. Ese poema que -pensado, escrito, copiado- es del poeta, como luego del intérprete y, finalmente, nuestro.

Algunos de esos grandes (Paco Ibáñez, el Tata Cedrón...) no han osado jamás colarnos un poema propio. Pero en las redes, ¡ay!, se confunden autores con intérpretes, en detrimento de compositores y letristas. Mercedes Sosa, tuvo que insistir: "jamás he grabado una canción mía, ni letra, ni música".

*

Hay discos que dan el pulso de un tiempo. Uno de ellos es ¿Será posible el Sur?, grabado por Mercedes Sosa en 1984, albores de la recuperada democracia argentina. 

El disco toma su título de una de las canciones: "¿Será posible el Sur?" La letra es un poema de Jorge Boccanera, que compartía exilio en México con Carlos Porcel de Peralta (Nahuel), quien le puso música. 

En una fiesta de cantores y guitarreros, Mercedes escucha la canción en boca de su compositor, Nahuel. De inmediato le pide permiso para cantarla. Y toma de referencia la grabación que Lilia Vera acababa de presentar en Venezuela (De América, vol. 1), y de la que los arreglistas argentinos Oscar Alem y José Bragato tomarían nota

El poema escrito en los respectivos encartes muestra diferencias: el disco (magnífico, por otra parte) de Lilia emplea mayúsculas y carece de signos de interrogación. El escandido parece sacado de oído.

Pero el editor de Sosa no se limita a trascribir la letra y publica lo que creemos (conociendo un poco la obra de Boccanera) sea el poema original:

 

¿SERÁ POSIBLE EL SUR?

¿será posible el sur?

¿será posible

                      tanta bala perdida al corazón del pueblo/

tanta madre metida en la palabra loca y toda la memoria en una cárcel?

¿será posible el sur?

¿será posible

                      tanto invierno caído sobre el último rostro

de mi hermano / tanto salario escaso riendo con descaro

en el plato vacío y el verdugo esperando?

mi territorio que una vez gira en la oscuridad de esa pregunta.

                                                   ¿será posible el sur?

si se viese al espejo

                                                   ¿se reconocería?                                                                                                                  

*

Jorge ama la conjetura. Nahuel difumina los interrogantes (¡tan difíciles de cantar!) y hace de "mi territorio" un epifonema interior.    

*

Ese disco contiene otras canciones emblemáticas. Hay una que sorprende: "Todavía cantamos" de Víctor Heredia, por su acompañamiento musical con solo de tambores. La simbiosis voz-tambor del "Todavía cantamos" ponía un tono épico a la esperanza.   

De una combinación virtuosa de heptasílabos y decasílabos de Peteco Carabajal resultó la canción "Como pájaros en el aire".

Y hay más memorables. En realidad, todas, por una cosa o por otra...

*

En el siguiente artículo terciaremos en la polémica sobre la autoría de "Todo cambia".


20 de enero de 2021

... Y son tiempos borrascosos...

In illo tempore cantábamos una cancioncilla que hoy nos vuelve a la memoria:

Y el cielo se encuentra nublado,
no se ve relucir una estrella,
los motivos del trueno y del rayo 
vaticinan segura tormenta.
 
Y son, y son, y son 
tiempos borrascosos 
que tienen, que traen, 
las lágrimas a los ojos.

Un virus nos ha trastornado por fuera y por dentro. Dudamos entre repensar el pasado o imaginar el futuro. Gana el pasado.

"Cultura" y "ocio",  se me antojan palabras con alopecia. Cambian según la peluca que le pone cada quisque.

En el naufragio, pedimos helicópteros, botes, un flotador.

El coche se ha averiado en medio del desierto. Somos el coche.

 Euterpe, la diosa de agradable genio, está confinada en las ondas, en la red.

Ignoramos cómo sobreviven los que no ganan nada estos meses. Ignorantes, pues, no diremos palabra a este respecto.

Algunos no están en la lista cultural de reinsertables. Quizá pueda sostenerse algún proyecto que se apoye en otro mayor.

Con la anterior crisis los montajes se reajustaron. Los monólogos no eran extraños, y las escenografías se achicaban o se reciclaban. Experiencia hay, pues.

Acaba la canción:

Y el cielo ya se ha despejado
ya se ve relucir una estrella,
y reluce con brillo potente
todo el mundo confía en ella.

Y son, y son, y son
tiempos de bonanza
que tienen, que traen, que están
llenos de esperanza

14 de enero de 2021

Goyo Maestro celebra su 27 cumpleaños

Goyo Maestro había cumplido 27 años y quiso celebrarlo con familia y amigos. Como no iban a faltar guitarras y versos, Jesús Lou plantó su cámara y un micrófono para recoger esos momentos que veremos en los vídeos siguientes.

Corría marzo del año 1987. Goyo era epicentro de inquietudes musicales, conocido -al margen de los espectáculos de El Silbo- por sus lecturas del folklore aragonés con el grupo Yebra, o de la bossa nova con  Sambalanço. Antes había velado las armas de la guitarra clásica con Pedro López y con Alfonso Isasi. También manejaba secretos de la guitarra flamenca aprendidos en las calles y en las clases de Víctor Monge "Serranito", uno de los grandes. 


Además de Carmen Orte, actuaron en la fiesta los hermanos Pepe y Jorge Baselga, ya pródigos concertistas, que ese día estrenaban sus guitarras granadinas de Marín. Helos:


Durante muchos años, Goyo, Carmen, y Luisfelipe (yo) invitábamos a Ángel Guinda a compartir el escenario. Esta foto nos la hizo Ángel Carrera en Bujaraloz y en ella se ve al poeta con su gesto adusto y goliardesco.


1987 fue para Guinda año de prosas más que de versos. Barroco, en cualquier caso. Moderno, pero barroco. 


Goyo había tocado en los variados tablados de la ciudad como solista o acompañante. En La Ideal estuvo varias temporadas retocando con Carmen romances y cantos tradicionales. 


Goyo, más que viajar mucho, vivía en muchos sitios. Uno de ellos fue Aínsa, el pueblo de Joaquín Pardinilla.  


Cuando Pedro Gómez Cornejo, nombre verdadero de Alonso Cordel, vino a vivir a Zaragoza, uno de los primeros zaragozanos con quien se amigó fue con Goyo. Así se incorporó a la peña.


Goyo era gran repentista. Se le podía poner cualquier partitura al atril. Pepe y Goyo pasaban muchas horas leyendo ejercicios y piezas de otros siglos.


La casa de esta fiesta, entre la plaza de San Felipe y la calle Alfonso, la compartía Klaus Dillemberger con Goyo.  Tardaron una semana en eliminar los hedores de alcohol y tabaco, principalmente. Todo en orden, pues.


Las prosas de Guinda tenían extensión apta para columna de prensa, deporte que practicaba en las pistas del Heraldo de Aragón. Ese año meditaba sobre España y los españoles. Esto que lee aquí fue uno de los disparadores que nos precipitó al Más margen, malditos! Pero eso es otra historia.



Hoy día, Goyo sale poco de Las Fuentes. Se cuida.









8 de diciembre de 2020

A propósito de ARTISTAS POR HORAS


Tras hablar con una docena de interesados, vemos que los temas a tratar son:

-Medidas de seguridad. Pedimos 3 metros de distancia con los oyentes, que no pueden ser más de los que en cada momento (hoy son 6) se permita reunir. Además de las medidas normales (mascarilla, ventilación...)

-El precio. Se propone el equivalente a un día de trabajo (si el que contrata gana 2.000 y trabaja 20 días al mes: 100; si no tiene ingresos, lo hacemos gratis, o como intercambio de trabajos). 

-El formato del recital. Es sencillo, coloquial y didáctico (en los casos en que se pida como refuerzo para estudios). Duración a convenir, sobre la marcha. No hay necesidades técnicas (solo sillas).

-Si se cambia de fecha o se suspende, no nos enfadamos.

Esta forma de trabajo es habitual en muchos lugares del mundo. Aquí nos parece raro, pero ya nos acostumbraremos.

6 de diciembre de 2020

Artistas por horas

EN DICIEMBRE Y ENERO:

El personal de esta casa y sus amigos -músicos, recitadores, cantores, titiriteros- se alquila por horas. 

Si se ofrecen condiciones sanitarias razonables, los artistas solicitados acudirán a casas particulares para ofrecer el repertorio que se requiera. 

Cobrarán lo que se acuerde, con factura. A quien le interese puede ponerse en contacto:

+34 659641173

solosilbo@gmail.com

Si no hacemos el género que busca, le pondremos en contacto con quien lo haga.

MÁS INFORMACIÓN

5 de diciembre de 2020

Homenaje a Joaquín Carbonell

El día 21 de enero se celebrará por todo lo alto un homenaje a Carbonell. Será en la sala Mozart del Auditorio de Zaragoza.

La prensa ha recogido lo dicho en la presentación del proyecto por autoridades, familia y el responsable de la gala, Gabriel Sopeña. 

En arainfo.org lo cuentan con más detalle, y muestran esta hermosísima foto de una actuación reciente en el Matarranya Intim:






4 de diciembre de 2020

¿Feria del Libro en diciembre? Sí, en la Multiusos del Auditorio


Como informa la Comisión Permanente del Libro (COPELI) en su página, La Feria del Libro de Zaragoza se celebrará en la sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza, entre los días 5 y 8 de diciembre, en horario de 11 a 14 horas y de 17 a 20 horas. 

Es recomendable dar ese paseo entre libros, autores y editores, aunque este año tengamos que privarnos del apretón de manos, o de ofrecer una sonrisa. A cambio... podemos escuchar a Félix Teira en el pregón inaugural, encontrar un Tintín en aragonés, descubrir libros viejos, que no pudieron celebrar su propia feria, o sorprender a La Clac, representando a Galdós, entre un centenar de nuestros escritores que hablarán y firmarán sus libros.


25 de noviembre de 2020

En noviembre: de compañeros y amigos

 Este mes de noviembre hemos conocido novedades de amigos y compañeros que nos alegran en este otoño gris.

Eugenio Arnao 

Sigue demostrando que proyectos como La Casa del Gaitero son de utilidad pública. De ello habla en esta grabación de Aragón Radio y así lo cuenta Pablo Ferrer en el Heraldo: Aragón, la música y su ventana al mundo

Miguel Ángel Encuentra 

Expone Negro esperanza en el Museo de Teruel. Causa gran impacto, no solo por las dimensiones de la obra central: "Un enorme mural creado con una simbología premeditada –21 metros, 21 secciones, siglo 21" como señala la crítica de Desiderée Orús en Heraldo.

Emilio Casanova refleja la creación de Encuentra en este vídeo:


Merche Llop 

Ha recibido por su novela Sílverti el premio Guillem Nicolau, galardón que el Gobierno de Aragón otorga cada año a la obra más destacada en lengua catalana. Tempsdefranja dio la noticia.

Merche en el Museo de Nonaspe.Foto Hipòlit Solé

Merche, acababa de recibir también el premio literario Ciudad de Caspe, por su relato Madre de ausencias Esperamos que siga la racha.

José Luis Esteban

Nombrado Alumno Distinguido por la Facultad de Filosofía y Letras. Nuestra enhorabuena al actor y dramaturgo amigo!

Antonio Uriel

Un clásico de la fotografía experimental, Antonio Uriel, expone en la Galería Spectrum Sotos junto a Marco y Gimeno.

Ariel Prat

Se acaba de publicar su último libro: La niña que sueña en la ventana. Ver a Vera (Ed. Milena Caserola, Buenos Aires, 2020) 


Intentamos presentarlo, por Zoom, desde la librería Pantera Rossa. Quedó pospuesto el acto por las restricciones horarias. Tuvimos que consolarnos en El Gallinero.

Nico Pérez

El guitarrista porteño, afincado en Barcelona, debía viajar este mes con Ariel Prat a Berlín para ofrecer dos conciertos... Horas antes de tomar el avión se produjeron las restricciones por el rebrote alemán...
En esta entrevista en Radio Ripollet habla Nico de sus quehaceres artísticos.

Jesucristo Riquelme


Tras su edición del Epistolario general de Miguel Hernández, Jesucristo Riquelme presenta estos días En defensa propia, en colaboración con Carlos Riquelme Talamás.
En esta entrevista de Televisión Torrevieja hace un repaso de sus estudios publicados y cuenta episodios tan poco conocidos como la creación de la revista Luna en 1939.

La Cala

En Chodes, ha celebrado sus 15 años de vida:

La CALA 2020: tenemos tiempo / “para pensar en las cosas que pensamos que los demás no van a pensar" (Boris Vian).

En la foto, tomada hace años por Raquel Arellano, Carlos Grassa Toro se asoma a Le vrai Guignolet en Les Champs-Élysées de París, y habla con José Luis González, el titiritero que nos dejó el mes pasado.

16 de noviembre de 2020

Sátiras del siglo XVIII en el Teatro de la Estación

La pasada semana Sátira y Sátiro estuvo en el zaragozano Teatro de la Estación.

El equipo: encabezado por Luis Felipe, con el control técnico de Manolo Galvez y el montaje de la escenografía a cargo de su autor, Karlos Herrero. Por parte de la Estación, el responsable técnico fue Roberto  Remiro.

Dolos (Dolores Miravete) sufrió en verano un problema ocular del que se está recuperando. Así que, privados del violonchelo, la guitarra de Carlos Malicia (Carlos Arroyo) mantuvo la atmósfera bocheriana. 

Sátira y Sátiro. Foto: T. de la Estación

Salió un versión renovada de este clásico de El Silbo. Se incorporaron canciones y relaciones nuevas.

Luis Felipe. Sátira y Sátiro. Foto: Javier Arnas

Funciones cálidas, pese al frío exterior -cosa objetiva- y un público esperpéntico (apreciación desde el escenario).

Carlos y Luis Felipe. Sátira y Sátiro. Foto Javier Arnas


Estas fechas estaban reservadas en la Estación para las funciones de Vuelve Berta Singerman  .
La pandemia, y el hecho de que Carina Resnisky siga inmovilizada en Argentina, obligó al cambio de obra.

2 de noviembre de 2020

De Pío Fernández Muriedas

¡Albricias! 

Recuerdos de mis pasos perdidos


Se acaban de publicar las memorias de Pío Fernández Muriedas, o (tras la guerra) Pío Fernández Cueto. Su título: Recuerdos de mis pasos perdidos (KRK, 2020). 

Antón Castro daba hoy la noticia en el Heraldo de Aragón.

El libro viene precedido por una gran exposición que se celebró la primavera del año pasado en la Biblioteca Central de Cantabria bajo el cuidado de su hijo Manuel Fernández Gochi, recopilador también de los textos e imágenes de estas memorias.


Catálogo de la exposición

Cuando se miran los años cincuenta-sesenta en Zaragoza, se añade: los años del Niké. El Nike era una céntrica cafetería  zaragozana que albergó tertulias de escritores y artistas desde 1940. La más celebrada es la de los años 50 y 60, con la plana mayor de los que hoy llamamos -para entendernos-  poetas del Niké. Entre los de mayor edad: Miguel Labordeta (del 21) y Manuel Pinillos (del 14)

 Al calor de esa tertulia nacían iniciativas surrealistas como la Oficina Poética Internacional o sucesivas  revistas: Orejudín, Papageno, Despacho Literario... Cabe decir que en la tertulia contaba con artistas plásticos que garantizaban un nivel más que digno a las sucesivas colecciones a nacer.

De todo ello existe abundante bibliografía, y es frecuente la aparición de  Pío Fernández Cueto, porque él estaba allí. 

Rosendo Tello recuerda al recitador:
Fernández Cueto cayó de pie en Zaragoza para asumir el personaje pintoresco y peregrino que convenía a la bohemia zaragozana. (...) Era un mensajero, un noticiero de tierras fronterizas que se deleitaba y nos deleitaba hablando, e inventando, sobre Federico, Vicente, Gerardo, Dámaso, Blas..., como si de sus propios familiares se tratara

Era santanderino y llegó a Zaragoza, de vuelo por todas las Españas,en la década de 1950, atraído y traído por Miguel Labordeta. (...) Pío, como gran recitador que era, tenía momentos muy desiguales y momentos brillantes y geniales, sobre todo cuando se arrancaba a improvisar en la intimidad de un grupo de amigos. Entonces los poemas salían de su boca como recién creados, desligados de su malla formal para convertirse en pura figura interior. Nos enseñó a comprender la poesía porque la situaba delante de nosotros con cuerpo visual y plástico exento. Había que oírle recitar a San Juan de la Cruz, Los insectos de D. Alonso, El silencio de V. Aleixandre, algún poema de LOS MUERTOS de Hidalgo o Retrospectivo existente de M. Labordeta. Subrayaba silencios y pausas, presionaba sobre los accelerandos o ritardandos musicales, se suspendía en los finales del versos o en sus inicios. Afinaba la voz como un violín o la apretaba contra el velo del paladar para saborear los vocablos poéticos como una pasta. (...) La presencia de Fernández Cueto entre nosotros fue como una historia escrita en el viento, pero que marcó toda una época en la manera de entender y sentir la poesía. (...)
Rosendo Tello ( Orejudín, introducción a ed. facsímil, 1991) 

                                                                 

Es curiosa la entrada en la Gran Enciclopedia Aragonesa dedicada a Pío, donde figura como nacido en Bilbao y no en Santander. Error que él alimentó más de una vez.

O este libro disco de Monte Solo dedicado a los poetas del Niké.








Con motivo de la muerte de su amigo José Antonio Labordeta, hablábamos en este blog de Pío: Los paisajes de José Antonio Labordeta.

Y, sin duda, seguirá hablándose de Pío.


18 de octubre de 2020

Gianni Rodari (1920-1980)

 


Lecturas enriquecedoras que invitan a la acción transformadora de la escuela, con la imaginación como bandera. 

Piaget, Freinet... larga marcha hacia una escuela que solo hemos visto en las demostraciones de su posibilidad!

Recordamos en este centenario a los maestros que hacen posible su conocimiento difundiendo y repensando sus obras. 


12 de octubre de 2020

Tras 5 meses de angustia: volvieron los Juglares a sus Noches

Los Centros Cívicos zaragozanos, el Centro de Historias y otros espacios municipales acogieron producciones de géneros varios durante este verano tan atípico. Fuera de la capital, en los pueblos mutaban programas de temporada por festivales en espacios abiertos.

En plena tormenta de covic, el CC Delicias nos abrió su Rotonda. Las Noches de Juglares comenzaron el 6 de agosto. Hacía cinco meses que los artistas no salían a un escenario.

Mª José Hernández

"En la música siempre estás empezando. Es necesario además tener esa sensación, no perder la pasión y no acomodarse, seguir aprendiendo y seguir arriesgando. Para mí, cada nueva canción es un regalo, cada nuevo disco una aventura".                                                                     (En antoncastro.blogia.com)


Acompañada al piano por Sergio Marqueta y con Daniel Escolano al contrabajo, Mª José interpretó un selecto repertorio de sus composiciones. También intercaló versos en lengua aragonesa, y canciones de José Antonio Labordeta, incluidas en el disco Las Uvas Dulces, magnífico tributo al añorado cantautor.

Ingrid Magrinyà

"A los demás les aportas poesía, magia, utilizar el pensamiento, ver que las cosas se pueden sentir y decir de otra manera. Las sensaciones son un lenguaje y no siempre nos comunicamos por palabras. La comunicación está en muchas cosas".                                                                  (En artinCom)

Ingrid Magrinyà dibujó con su cuerpo el contorno sentimental de las canciones de Mª José Hernández.  

Como bis, solo de voz y danza. Apoteosis.

La Orquesta de los Títeres Muertos

"Recreamos al casi extinto hombre orquesta, acompañado de varios esqueletos, espectáculo musical donde la propia muerte, en su día de descanso, ofrece alegremente canciones que le han marcado al largo de su vida. Hablamos y reímos sobre la condición humana, para terminar siendo en conjunto, una oda a la vida".                                                  (En Tamborile  )

Iris Pérez y David Martínez actuaron con su peculiar orquesta donde la voz de Iris sale de una máscara articulada que representa a la Muerte. David es el hombre orquesta que, ayudado por títeres de esqueletos en la parte rítmica, hace la parte melódica con guitarra y armónica. Una tradición ésta, evocadora de los músicos medievales, que rara vez encontramos en la calle, su lugar natural. Es difícil hacerlo bien, por eso hay pocos artistas como ellos.


Su repertorio incluyó canciones  de Brassens, Violeta Parra, Yupanqui, Chicho S. Ferlosio... junto a otras con letras de Borges y de Grassa Toro.
Para finalizar, cantaron una versión de Duerme negrito en comandita con Ariel Prat, y el Rascayú con el esqueleto de Helena Millán.

Helena Millán

"En su casa-taller Helena tiene una pequeña huerta y unas cuantas gallinas. Los titiriteros que recorren el Norte de este país saben que sus puertas están siempre abiertas. Y que sus huevos fritos son los mejores. Helena Millán no parece ser de este mundo pero, sin duda, su presencia y la de sus marionetas lo hacen mucho más interesante".                         (En Titeresante )

Dos marionetas, negrito y esqueleto, salieron al escenario para bailar en sendas canciones de Prat y de la OTMuertos. Hubo momentos de emoción, como cuando el esqueleto estuvo a punto de "caerse" del escenario.


Ariel Prat

 "Prat es, entre otras cosas, cantante, músico, poeta, militante, bailarín, escritor ... y hasta etnógrafo: la realidad argentina no sólo le sirve de inspiración, sino que a través de sus letras y música se empeña en visibilizar, explorar y comprender el inmenso y oculto lado B de nuestra realidad social".

(Alejandro Frigerio, en Motor Económico


Cantó, junto a sus propios temas, algunos con letras de Mario Moros o de Bebé Ponti, un par de tangos célebres que sorprendieron al público.


Le acompañaron Lirio Martínez, al violonchelo, y Nico Pérez, guitarra. Vera subió al escenario para cantar con caja salteña y  bailar las canciones murgueras de su padre.

Ana Continente

"La Danza únicamente como juego estilizado no me interesa, así mezclo las herramientas de la interpretación teatral y la danza porque relacionan el movimiento con la intención de querer expresar.
La Danza es la cualidad y la ejecución del movimiento y el teatro es el medio que nos hace expresarlas desde nuestra verdad en escena.
Cuando hablo de cualidad me refiero a intensidad, tono, ritmo, acento, armonía, prosodia, aceleración, pausas, simetría y disonancia en el movimiento".

(En Anacontinentedanza


Extraño parecía empezar la canción desde un inmovilidad total, sin ruidos, sin sonidos. Parecía un volcán dormido. Presagiaba un volcán a punto de despertar. 
Las voces de Alicia, Patricia y Alberto lo hicieron estallar.  Continente fue la lava. Fusión de poesía: canto, música y movimiento. En realidad, todo movimiento.

Almagato

Almagato interpreta canciones argentinas, y al modo argentino, desde las chacareras   de Santiago del Estero, a las vidalas de los valles norteños. Suelen acompañarse, como en esta ocasión, con bailes folklóricos.

Su nivel de voces es extraordinario. La música secunda con instrumentos tradicionales y modernos.

Voz y percusiones: Patricia Badian  y Alicia Fernández. Jaime Lapeña, violín. Jaime González, voz, guitarra. Alberto Moreno, voz, guitarra, flautas. Antonio Ballestín, teclados. Toto Sobiesky al bajo y Fran Gazol a las percusiones. 


Contaron con la participación de Ana Continente en Como pájaros en el aire, célebre canción de un amigo del grupo: Peteco Carabajal.


Fase 66

Jugando con "Ruta 66" -la mítica carretera norteamericana- y una palabra de moda estos meses, "fase", este grupo nacido en el barrio Delicias se presenta como Fase 66. Su objetivo es mostrar una panorámica de la canción popular (folk) y el mestizaje con la nueva música que se produce alrededor de 1970 en Estados Unidos.

El grupo reflexiona sobre la comunicación. Sobrepone a las canciones en inglés su versión castellana, y, sobre ésta, la interpretación con signos.
Fueron Fase 66: Rosa Ayesa, voz; Lucio Cruces, guitarras, armónica y voz; Pilar Marqués, teclados; Manolo Galindo, batería; Antonio Jimeno, bajo; Lirio Martínez, violonchelo. Voces traductores: Alicia Fernández y Luis Felipe. Intérprete lengua de signos: Blanca Luque. 


Dada nuestra implicación en el experimento, haremos un comentario más amplio en un próximo artículo.

Equipo

La PAI (Promotora Acción Infantil) colaboró con la puesta en butacas del público, pues así como hay "puesta en escena", también hay "puesta en butaca". 
De ello se encargaron Luis, Anabel y Susana.

El último día contamos con Julio Marín y Sergio Muro como camarógrafos.

Pablo y Alberto cuidaron el sonido. 
Manolo Gálvez, la iluminación.
Luis Felipe, las presentaciones.  

Se agradeció a los responsables de Centros Cívicos su disposición para que esta edición de las Noches de Juglares pudiera celebrarse.
Y al personal del CC Delicias, por su colaboración.
  


21 de septiembre de 2020

Desubicadas Noches de Juglares.



Las Noches de Juglares, como otras actividades del Parque Delicias, las organiza el Centro Cívico Esquinas del Psiquiátrico, o sea, el Ayuntamiento de Zaragoza. El Silbo Vulnerado, o sea, nosotros, nos encargamos de programación y realización. Los dos equipos son amigables y colaboramos muy bien. Sin ser explícito, funciona el principio de "todo lo que pasa en el escenario es cosa nuestra". Y también que el director del Centro (desde su creación, Isidoro) es el responsable último, como si dijéramos "el jefe del teatro", quien se encarga de que haya escenario, toma de luz, sillas, carteles...

                                                               Patio habitual
Claro, como las Noches se hacen en un espacio natural del parque Delicias, existen otras voces: asociaciones de vecinos y Junta del distrito, principalmente. De esa parte nosotros no sabemos, siendo el Centro el que les da las explicaciones y nos trasmite a nosotros las inquietudes que pueden surgir. El escenario lo montan las brigadas, pero si no conviene la posición lo desplazamos entre todos hasta donde nos interesa. Si no hubiera corriente, el jefe trae un generador. Cualquier incidencia la resuelve uno u otro, le corresponda a él o no. Y así desde hace 26 años, cuando se abrió el parque.

                                                         Entrada al patio habitual

Noches de Juglares tiene carácter abierto, sorpresivo para el paseante desinformado que descubre un algo y encuentra una silla a su disposición para ver y oír eso que sucede. Una constante en el ciclo: parte del público es circunstancial, pasa por allí y se queda. Un parque es muchas cosas a la vez: lugar de encuentro, con otros o con uno mismo. El parque puede ser desde un atajo para llegar antes a casa, a un laboratorio de la Naturaleza que te hace sentir más animalmente humano.

A veces el artista sobre el escenario ve que unos espectadores se incorporan, les saluda, o -si es caso- les resume su relato y continúa su número.

Sí, el espacio íntimo de este parque, tiene muchas sugerencias. Evoca los tablados medievales y los espectáculos callejeros. Evoca al profeta y al anacoreta. Evoca el teatro de variedades y el café literario. Evoca.

En febrero

Teníamos apalabrado parte del programa de las Noches 2020. Habíamos hablado con la Orquesta de los Títeres Muertos como número musical-visual, y con Ingrid Magrinyá para que adaptara una de sus coreografías a nuestro escueto escenario. Varios colegas americanos de alto nivel iban a estar de gira por Europa en primavera. Las fechas de las Noches casaban con las de la pianista Mónica Papalía, el cantante Ariel Prat y el actor Gustavo Masó.

Una banda del barrio, Los cuatro luceros, que el año anterior homenajearon a Hilario Camacho, estaba preparando un recital de canciones anglosajonas para el último día. Como la idea era acompañar las canciones en ingles con su traducción castellana y su interpretación en lengua de signos, nos reunimos con la asociación correspondiente.

El año anterior habíamos comenzado cada sesión con un coloquio, alrededor de una mesita, entre alguno de los artistas participantes y un escritor al que luego dejaríamos solo como primer interviniente. Pensábamos repetir esa fórmula.

En marzo

A mitad de mes, la sensación generalizada en el mundillo artístico es de perplejidad. No solo el virus -que ya había tocado a varios colegas- preocupaba; también sus consecuencias.

(Laboralmente, los que vivimos de subir al escenario perdíamos todos los contratos de primavera; los que trabajamos en grupo quedábamos desarticulados. Como en marzo aún no empieza la temporada, muchos artistas no estaban cotizando como autónomos y no podían acceder a las ayudas que se concretaban esos días; otras ayudas para trabajadores del espectáculo se basaban en el número de altas del año anterior -20, un número generosamente accesible- pero nos iban llegando noticias de compañeros que, por distintas razones, no encajaban en los parámetros. Perplejidad + desolación. A lo que se sumaría un fondo filosófico que nos hacía cuestionar hasta la necesidad de nuestros oficios que, al serlo por vocación, son razón de vida).

Pero...por si se pudiera celebrar el ciclo, había que tener preparado el programa. Pensamos que sería importante la parte conversacional. Hablamos con Carlos Grassa Toro que, desde su atalaya (La Cala) en un pueblo pequeño (Chodes), podía aportar, con sus versos y prosas, una mirada interesante de la situación. Quique Artiach, que siempre ha compaginado la música con la hostelería, sacaba su libro de relatos basados en su trabajo: Historias de camareros. Un libro que podría subtitularse "para saber cómo somos". Barajamos otros autores, uno por sesión.

En abril


El 17 de abril, el jefe nos informa del posible cambio de escenario. Al parecer, desde la dirección de los Centros Cívicos, Antolín -para nosotros, el "super jefe"- ve más idóneo pasar el programa al Anfiteatro del parque, 100 metros más allá.

El cambio a un espacio más amplio -se razona- permitiría mantener los 200 espectadores que alberga el patio habitual, y cumplir con las medidas que, tarde o temprano, se impondrían para los actos al aire libre en previsión de males mayores. Los jefes pensaban en septiembre, nosotros en julio. En algún momento se pensó que podía ser en agosto.

A regañadientes, comenzamos a repensar el formato. ¿Por qué no nos gustaba? Veíamos que el desplazamiento trastocaba la filosofía del ciclo: naturaleza, intimidad, sencillez. Esto es: artistas y público bajo el arbolado, próximos, y con medios técnicos básicos. Ahora, las dimensiones del espacio se multiplican por diez.


                                                   Vista Anfiteatro con estanque tras columnas

Encontrábamos inconvenientes al nuevo enclave: el control de la iluminación del parque era la principal fuente de desconsuelo. ¿Comó centrar la atención del espectador, si se le ofrece la visión de todo lo que sucede en los grandes espacios que hay tras el escenario? Si no se apagaban ciertas farolas, no había forma de disimular, pues el publico, en gradas, podía ver sobre cualquier fondo que pusiéramos. Luego, el control del chorro de agua en medio del estanque... en fin...

Hay muchas personas comprometidas con la función social del parque dispuestas a favorecer su dinámica social. Uno de ellos es Jesús, "El Bicis", viejo amigo que resulta ser una suerte de mantenedor arbóreo y tiene acceso a la sala de máquinas y conoce las secciones lumínicas del espacio.

Lo del formato hay gente que no lo entiende. Lo explico comparando un libro "de bolsillo", que puedes llevarlo encima y leerlo en cualquier lugar; es liviano y cabe en riñonera, mochila, bolso... con otro libro "de regalo", que suele ser grande, a veces desmesurado para su contenido, y pesado, inapropiado para sacarlo de casa.

Pues, también, el espacio en su relación escenario-patio tiene sus claves y con frecuencia determina la relación artista-público.

Así, el programa se iba a resentir en su parte literaria: veíamos difícil la concentración, la atención del espectador en el autor y su sola palabra. El anfiteatro patrocina el desparrame visual, pensábamos. Esta reflexión nos llevó a posponer para la próxima edición las intervenciones de escritores y otras más intimistas que barajábamos, en beneficio de actuaciones que "llenasen" visual y sonoramente el espacio.

En mayo

Comienzan los cambios de fase pandémica. Por si acaso, Isidoro nos provee de un oficio para poder movernos por el parque a cualquier hora.

Estudiamos los campos visuales comunes desde distintos puntos de las gradas.
Al escenario central, ocupado por las intervenciones musicales, se sumaría el existente ante las columnas del estanque, donde podrían verse los números de danza que, en la distancia resultarían casi ensoñaciones. Ese espacio tendría una iluminación propia acompañada de efectos visuales. Propusimos a Ingrid y a Ana Continente llevar sus coreografías a ese espacio, para ejecutarlas en combinación con el grupo del escenario central; bailarían allí con la música de Mª José Hernández y Almagato, respectivamente.
Por otra parte, el seto que encierra al anfiteatro, de casi 2 metros de altura, permitiría apariciones con el apoyo de la grúa que utiliza el parque para podar.

En junio

Íbamos casi todos los días a distintas horas para tomar el pulso humano del espacio. Romeo buscaba motivos para el cartel. Con los Albertos de Amankay nos preguntábamos sobre el efecto de sonorizar el escenario del lago para la danza y los posibles rebotes. Con Carmen y Amparo ensayábamos fórmulas para que flotasen luminarias en el estanque. Los conservadores del parque trajeron su grúa para que la Millán elevara su gigante. Estudiamos la incidencia del viento. Hicimos simulaciones. Conseguimos focos de gran potencia, 2.000 y 5.000 watios, para iluminar personas o cosas que elevara la grúa, etc.

                    


                                             

A veces, proponíamos intervenciones a colegas; lo pensaban y declinaban por no verlo claro o, dada la incertidumbre, no tener ánimo para arriesgarse en trabajos que podían quedarse en nada. Otros, simplemente, tenían las fechas ocupadas. Fueron los casos del Teatro de Medianoche, al que solicitábamos recrear las columnas con efectos del teatro de sombras; del taller de danza que practica en el centro cívico; o del zanquista Espallargas.

Por su parte, los jefes hacían mediciones y evaluaciones, pensaban la mejor forma de "cerrar" el espacio del público con dos pasillos, para entrar y salir. La seguridad se fiaría a una empresa, para el control de acceso. Pensaban aforar el escenario central con vallas. Dudaban si dar pases anticipados en el centro, o dejar que afluyeran vecinos hasta el cupo autorizado. O sea, pensaban en lo que les competía.

De todo esto, nosotros nos desentendíamos. Nuestro problema no eran las medidas que se tomaran, sino el espacio que debíamos justificar artísticamente.

Imaginamos a los jefes redactando informes para instancias competentes, pues -pensamos nosotros- no sería de extrañar que, en tiempos de desbandada, algún compañero del aparato municipal considerase inadecuado tanto compromiso con las nochecitas de los juglares. 

A finales de mes, ya estábamos persuadidos de que podíamos afrontar el reto de trabajar para doscientos vecinos (en un espacio que normalmente podía reunir mil) dispersos en tres orientaciones: frontal, lateral derecho, lateral izquierdo, la mayoría sentada al bies. Cada espectador estaría a dos metros del espectador más próximo. Potencialmente disponíamos de los elementos necesarios (escenarios, luces, sonido) para dar un buen espectáculo: música en el centro, lejana danza, acomodación artística, apariciones en los setos, acciones con el chorro del estanque, baños de luz...

En julio

Zaragoza es noticia nacional durante todo el mes. Cada parte informativo difunde, entre sus primeras noticias, la subida de contagiados en Delicias. Habían empezado a organizarse actividades en Aragón. Algunas se suspendían al poco de anunciarse. Se buscaban auditorios al aire libre, por ser más seguros. 

Jefes, organizadores y artistas vivíamos en un ¡ay!, pero seguimos trabajando en los frentes correspondientes. Se cierra el programa, con nuevas ideas y el ánimo general alto. Sale el cartel, donde ha primado la idea del nuevo espacio:


En la línea de hacer espectáculos humanos, contábamos con el servicio de acomodadores que pondría la PAI. Aunque el público diera vueltas para encontrar la entrada y se le sometiera a algún tipo de incordio, la acomodación sería grata.

En las marquesinas y autobuses, el ayuntamiento se dejaba ver, por lo mucho que anunciaba, no solo en los centros cívicos. La limitación de aforo hacía que se tuviera que ir a recoger la entrada días antes, o apuntarse por internet, o llamar por teléfono. 

Una Plataforma de Artes Escénicas presionaba a las instituciones para recuperar presencia y audiencia.

Aparece una consigna en la propaganda institucional callejera: "Vuelve a la cultura". Y nos da que pensar: ¿Acaso habían prohibido a las gentes el enriquecimiento interior? ¿No han leído libros, no han visto documentales, no han oído músicas y pensamientos profundos? Evidentemente, la propaganda va en la línea de suplantación de conceptos. Se puede volver a la librería, al parque, al cine... pero no a "la cultura", que es una abstracción.

La primera semana de agosto estaba signada para realizar una suerte de ensayos de la parte técnica y técnico-artística -que no era poca. Pero el 28 de julio nos trasmiten el cambio de ubicación: la rotonda del CC Delicias.

Rotonda

Era incomprensible. La instancia municipal (la que fuera) que desaprobó la ocupación del Anfiteatro del Parque Delicias durante los días 7, 13, 20 
y 27 de agosto, no lo hizo contra

Las Noches de Juglares
El vecindario del barrio
El uso social del parque

Más bien lo haría pensando en que "lo que fuera a hacerse" podría servir para expandir más el virus por el vecindario en un espacio incontrolable como es un parque. No sabemos las razones, pero seguramente no pensaron en la solvencia de los organizadores, en la responsabilidad de los vecinos, en la preferencia del aire libre.

Cuando se habla del "control", recordamos el caso de aquella plaza donde no había niños porque campaban los malos. Hasta que un día volvieron los niños, y los malos buscaron otro lugar. ¿No tienen las altas instancias un psicólogo social a mano? Convendría.

Como es natural, juramos un rato, agachamos la cabeza y enfilamos hacia la Rotonda. La relación con los jefes era de incomprensión mutua. En símil deportivo: ellos habían salvado el campeonato pero el equipo se había formado para jugar en otro campo. No había tiempo más que para decir "sí" e intentar agradecer la solución, porque ellos lo hacían por las Noches... y por nosotros, por los artistas. Era así. ¡Y nosotros, sintiéndonos traidores al parque! ¡Qué cosas!

De lo que pasó en la Rotonda, daremos cuenta en otro artículo.