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13 de febrero de 2012

Poesía para niños

Seguimos con la temporada de actuaciones para escolares. Ya hemos hablado de nuestras propuestas para Secundaria, y en este enlace está el programa para Primaria.
Preparando la campaña, nos vino el recuerdo de las primeras actuaciones que hicimos para niños hace más de dos décadas.

Primeras actuaciones para niños

Ocasionalmente habíamos entrado en las aulas de los pequeños, como actividad complementaria de una gira. Así lo habíamos hecho en Guinea Ecuatorial y en Francia para niños que estudiaban español. Pero en España no se nos ocurría, seguramente por temor al "qué dirán"  nuestros amigos del teatro para niños. 

Cierto que no es lo mismo actuar para niños en la plaza del pueblo que en el colegio. Nosotros defendíamos que en los centros escolares se debía llevar un tipo de espectáculo que entroncara con los conocimientos que se les impartía. Eso para nosotros era fácil decirlo y hacerlo porque en los institutos se podía elegir entre mil años de poesía para cantarla y ponerla patas arriba. Los colegas del infantil se refugiaban en la transversalidad.


Luisfelipe y Carmen en Colegio de las Teresianas en Yumbili, Malabo (Guinea Ecuatorial), 1988
Bueno, pues a finales de los Ochenta no habíamos actuado para niños, fuera de contadas escuelas. Nuestro trabajo para público escolar estuvo durante muchos años centrado exclusivamente en recitar y cantar poesía a los adolescentes, o sea, a los de Secundaria. Pero...

En Necochea
 
En diciembre de 1988, estando el grupo (Carmen Orte, Luisfelipe y Jesús Lou) en Buenos Aires, Javier Villafañe nos llevó a pasar la Nochebuena a casa del cantor Horacio Guaraní, y a lo largo de la noche hicimos varios números musicales que llamaron la atención de  Javier: “Hum… esas poesías acá gustarán mucho a los pibes”. Ahí quedó la cosa.

A la semana siguiente, recibimos una llamada del bibliófilo Pablo Medina transmitiendo órdenes
de Villafañe: debíamos viajar de inmediato a una ciudad de nombre vasco, Necochea, al sur de la provincia.

Necochea era desde hacía 27 años la capital de los espectáculos argentinos para niños gracias a su Festival Infantil.  La iniciativa del festival había partido de una asociación vecinal de la ciudad, y, tras la última dictadura militar, había nombrado "padrino" al escritor y titiritero Javier Villafañe. Ahora iniciaba su etapa como festival iberoamericano (de España habían acudido Tyl Tyl y La Pajarita de papel) y el grupo que representaba a Cuba no había llegado. Debíamos sustituirlo.
¿Actuar para niños? ¿fuera del colegio? A la fuerza ahorcan. Por una parte, no se podía negar nada a Villafañe; por otra, necesitábamos mover el género. Además, en el fondo, ilusionaba afrontar el reto infantil.
Bien que mal, teníamos  repertorio adecuado,  aunque echando mano de canciones con estribillo o para dar palmas, como las "Coplas de Severino el sordo", de Labordeta. Con todo, podíamos quedarnos cortos y estudiamos con Javier y con Pablo la conveniencia de hacer el "Romance de la infanticida", que, con los dibujos, los comentarios y demás parafernalia, era un número completico. 

Javier creía que la narrativa para niños se había reblandecido mucho, por eso defendió la inclusión de esta historia, donde una mujer cocina a su hijo y se lo da a comer al marido. Además veía instructiva la representación  de un romance de ciego. Así que probamos, a ver qué pasaba!

No pasó desapercibido el romance porque la prensa nacional, con Clarín a la cabeza, tenía corresponsales especializados en el festival. En La Nueva Provincia, Marita Berenguer señalaba que nuestra actuación lograba "un resultado excepcional", pero... "tal vez la única objeción de este espectáculo, sea la selección -a veces truculenta- en cuanto a contenido, al menos para el hábito de nuestros chicos."






En La Voz del Interior, se ponderaba también: "...manejan de una manera muy original, libre y actualizada, la puesta en escena de autores clásicos como Quevedo, los hermanos Machado y Cervantes..." Pero... "Es consenso general en la Argentina que un romance como 'La Infanticida'.... es demasiado truculento para nuestro publico infantil."




En este vídeo grabado por Jesús, con fragmentos de la actuación que comentamos, se verá un momento del romance, entre coplas populares y poemas de Cervantes, Santa Teresa y Antonio Machado. Por cierto, en la canción de Labordeta cambiamos "en el mes de agosto" por "en el mes de enero", que es el mes de "la calor" en Argentina.





Días más tarde, estuvimos actuando en el ciclo La familia en el Centro que programaba espectáculos para niños los fines de semana. Era en el Centro Cultural Ciudad de Buenos Aires, más conocido como Recoleta. El músico Daniel Russo se unió al elenco y liberó a Carmen de su atadura a la guitarra, lo cual facilitaba recuperar  números del repertorio e introducir otros nuevos que íbamos escuchando a los intérpretes argentinos especializados en canciones para niños.

Carmen Orte, en su blog personal  hace su particular recuento de aquellos meses.




Tras el impulso de Javier Villafañe, otro mentor habría de guiarnos hacia el público infantil: Federico Martín Nebrás, con quien urdiríamos un montaje con cuentos de Villafañe y canciones de Mª Elena Walsh. Pero queden esas aventuras para otro día.


31 de diciembre de 2011

Fraga: en el IES Ramón J. Sender, 2011 y 1987

A mediados de los Setenta comenzamos a ir al instituto de Fraga. No será exagerado decir que habremos actuado unas 30 veces para sus alumnos.
Este mes, con motivo de los recitales de Romancero gitano volvimos al IES Sender y su director, Aurelio Trigueros, nos sorprendió con una grabación en vhs de una de nuestras actuaciones. Nos la llevamos para datarla (creemos que puede ser de 1987) y hacer el resumen que aquí se muestra.
Goyo Maestro, Carmen Orte, Luis Felipe. Fraga, 1987

Por el repertorio,  vemos que, precedidos de Antonio Machado y León Felipe, se centra en poetas del 27 (Lorca, Aleixandre, Alberti, Salinas) y llega a la poesía social de Blas de Otero. Como hicimos durante muchos años, el recital comenzaba con una poética (en esta ocasión, del poeta mejicano  Homero Aridjis) y terminaba con un homenaje a alguno de nuestros juglares contemporáneos (aquí, a Chicho Sánchez Ferlosio).
En escena vemos a Carmen Orte, a Luis Felipe y al guitarrista Goyo Maestro.
La cámara estaba en el centro de la sala, con lo que el grado de atención de los alumnos puede medirse sin engaño.


Calatayud: Instituto L. Chabacier, con Lorca y otras cosas



Con la alegría de reencontrarnos con Isabel Ferruz y otros viejos amigos, profesores del IES Leonardo de Chabacier... hicimos lo que anunciaron en el cartel:



 Y es que, este mes, en institutos de Fraga, Calatayud y Zaragoza, han comenzado las actuaciones dedicadas al Romancero gitano para los alumnos de 2º de Bachillerato. Y para rentabilizar el viaje, la energía y el coste, el rapsoda aprovecha para repasar otros autores con los alumnos de otros cursos.
En este montaje realizado por la Biblioteca Leonor López de Córdoba, del IES Leonardo de Chabacier, se refleja lo dicho:

http://vimeo.com/33869626

Imagen del vídeo: buscando sinalefas y sinéresis.

Agradecemos, pues, a los capos de Chabacier Productions, Ana Moliné y Esteban Arquillos, el honor que nos hacen.

31 de julio de 2011

Rogelio en Baires (IV)

Isidro en su estudio de Huesca
Tras su periplo por Santa Fe, Rogelio está de nuevo en Buenos Aires pero a punto de salir para Corrientes.

 Isidro Ferrer en el CCEBA

Si hoy, sábado, aún no ha partido, podría aprovechar para saludar a nuestro paisano, el diseñador Isidro Ferrer, que estará acabando su taller 'Hacer letras con cosas... Hacer cosas con letras' en el Centro Cultural de España en Buenos Aires.

Isidro nos ayudó en el montaje de Canciones que vinieron de América con el diseño gráfico de la cartelería. Como la obra no tuvo buena estrella, su trabajo se vio poco. En este vídeo pueden verse los bocetos previos y los definitivos con el fondo musical de una canción de la obra: "Canto a mi América", del uruguayo Daniel Viglietti.


Konex, de vanguardia

También se puede dar una vuelta por los espacios que anuncian espectáculos multimedia, que son variados.
Konex. Imagen del perfil en facebook
En la Ciudad Cultural Konex, por ejemplo, a las 22.30 se presenta Sutottos, Lo más mejor (5 años de Sutottos). Pero durante toda la tarde se suceden los espectáculos en Konex, que se define como un espacio cultural multidisciplinario cuyo fin es estimular y difundir el arte actual, acercando a la comunidad los movimientos de vanguardia. Un buen ejemplo de ello sería Ojcuro, con  La isla desierta, que hace funciones a las 20.15 y a las 22.15 y que se presenta así:


Ojcuro
El Grupo Ojcuro, conformado por actores no videntes y videntes, realiza una interpretación de auténtica integración con una novedosa puesta basada en la ausencia total de luz. Desde que ingresan en la oscuridad de la sala, los espectadores son llevados a experimentar sensaciones táctiles, sonoras y olfativas, haciendo de esta obra una experiencia inolvidable.



Cedrón en Espacio Ecléctico

Y, de no haber ido algún sábado anterior, está la posibilidad de ver al Tata Cedrón, acompañado por Miguel López, en el Espacio Ecléctico, de San Telmo (Humberto Primo, 730).
El siguiente vídeo lo grabó un aficionado en una actuación del Cuarteto Cedrón en La Plata, no hace mucho. Cantan "A la luz de la fogat", un clásico de González Tuñón/Tata Cedrón.


28 de julio de 2011

Navegaciones geométricas de José Clemente


José Clemente Conte ha sacado sus volúmenes a navegar por el Pasaje de los Giles de Zaragoza.



En esta ocasión, domina la pirámide, con la que se van conformando  estructuras geométricas más complejas.
 Seguramente, su reciente viaje por Oriente ha influido en la elección  de la pirámide como pieza singular y como elemento constructor de otras figuras como este cubo.





Es curiosa la procedencia del término (del gr. πυραμίς, -ίδος), pues deriva del pastel de harina (πυρός, harina de trigo) que hacían los griegos y que tenía esa forma piramidal que hoy conocemos.








En este vídeo registramos las navegaciones geométricas de este verano:



De anteriores trabajos con diversos materiales unidos por pestañas y hendiduras, podemos ver estas fotografías tomadas en la exposición Múltiples Consecuencias que José Clemente, acompañado por Luisfelipe,  presentó el año 2008 en Casa Emilio:

Múltiples Consecuencias
Clemente explica su técnica




















Geometrías asombrosas
Luisfelipe presentando la exposición













 


 Y, para conocer más de José Clemente, estos enlaces:

15 de febrero de 2011

Rosendo Tello: 'Hacia el final del laberinto'

Heraldo de Aragón está publicando semanalmente la colección Biblioteca Aragonesa Heraldo,  una espléndida selección de libros que abarca desde la Hispania romana  (Epigramas de  Marcial),  la edad media (Disciplina clericalis, de Pedro Alfonso de Huesca, Los deberes de los corazones, de Ibn Paqua...), el barroco (Oráculo manual y arte de prudencia, de Gracián...) y llega al presente (Camino de Sirga de Jesús Moncada, El invierno de la corona de Corral...). 
Debemos subrayar que se trata de una selección muy cuidada de nuestra gran literatura y que es apta para todos los bolsillos: a 1.50 euros el ejemplar. Deseamos que, tras las quince entregas iniciales, la colección tenga feliz y pronta continuidad. 
En la elaboración de este proyecto ha participado la Asociación Aragonesa de Escritores. Y Manuel Martínez Forega,  que se ha encargado de la coordinación. 


Esta semana aparece Hacia el final del laberinto, de Rosendo Tello (Letux, Zaragoza, 1931).


Emilio Quintanilla Buey presenta la obra con estas palabras:


Con su impecable dominio expresivo y unas imágenes de desgarradora belleza (el poema "El peso de los años"es lo más parecido a un alarido literario), Rosendo Tello aborda en Hacia el final del laberinto el drama existencial que representa la última etapa de la vida.
Vislumbrando ya la inexorable salida del laberinto, el poeta parece dar con la clave para encontrarse a sí mismo y nos la revela en el último verso de su admirable poema de corte cernudiano "Lugar sin lugar". “Si quieres encontrarte, olvídate de ti“.
En cuanto a su arquitectura, Hacia el final del laberinto tiene, como toda la poesía de Tello, una cadencia de manso oleaje, de péndulo cicloidal, que posee la virtud de mecer y aquietar el alma del lector, agitada tras asomarse de la mano del poeta al abismo ignoto de un final presentido.
Un poemario magistral, no editado hasta ahora como volumen separado, e imprescindible para valorar en su conjunto la obra poética de Rosendo Tello.

Rosendo Tello


El libro se abre con esta

POÉTICA

Abrir el mar con llaves de ceniza
expresa simplemente lo que dice:
“Abrir el mar con llaves de ceniza.”
No le busquéis sentido al sinsentido
ni más complejidad a lo imposible
que es el arte precario de escribir.
Quizá se entenderá cuando me vaya,
que el habla sin sentido de la vida
se aclarará en el sueño de la muerte.

Hacia el final del laberinto fue escrito en 2003 y tuvo una primera edición dentro de El Vigilante y su Fábula -obra poética reunida- (Colección "Las Tres Sorores", Prames, Zaragoza, 2005).



 Tello ha colaborado con El Silbo Vulnerado en diversos proyectos. En el siguiente vídeo ofrecemos tres poemas del disco Al compás de la música -poemas de Rosendo Tello- (Otro Gallo, Zaragoza, 2007) que acompañamos con fotografías inéditas del poeta tomadas todas ellas de nuestro archivo.






 

11 de febrero de 2011

Poesía y repertorio: voces del exilio español.

Por Luis Felipe Alegre



Repasando los trabajos de El Silbo Vulnerado en los que María Elena Walsh (Ramos Mejía , Buenos Aires, 1930- Buenos Aires, 2011) ha tenido protagonismo, nos aparece Ausencias, donde Walsh era un personaje elíptico y donde no decíamos ningún texto suyo. En Ausencias aprovechamos algunos episodios de su vida, que relató ella misma, para fabular en escena.
Más abajo puede leerse una escena del guión, pero antes intentemos explicar el proceso del espectáculo y la significación de Walsh como personaje tangencial en el argumento de la obra.

AUSENCIAS


Hicimos la obra por encargo.  En 1999 hubo fiebre de congresos sobre el exilio español iniciado 60 años atrás. El Instituto de Estudios Altoaragoneses organizaba el de Huesca y por allí andaban Sas, Dueñas y Brun; Mainer presidía el comité científico.  No sé, de entre ellos saldría la idea. El tema era el exilio español y la literatura producida  en torno a él. Teatralmente hablando, el panorama de sub-temas y enfoques posibles era amplio, con variados hilos para tirar.

1. EXILIADOS. Muchos de los escritores exiliados salieron al final de la guerra y no regresaron (murieron antes que Franco), caso de León Felipe, Cernuda, Salinas… Otros lo soportaron hasta que murió Franco y, cuando les fue permitido, regresaron, como Alberti. Existió  el exilio interior de quienes se quedaron y renunciaron a “significarse”, como Vicente Aleixandre. Pero el exilio interruptus tuvo muchas variables: el exiliado que vuelve para morir en su tierra, como Benjamín Jarnés; el exilio interior sobrevenido al exterior, como el de Juan Gil Albert. Había exiliados que regresaban un rato y emigraban definitivamente, el caso de Gómez de la Serna o de Max Aub; y los los que andaban, como Ortega y Gasset, con un pie dentro y otro fuera. Hubo pre-exiliados, como Juan Ramón.  Y muchos post-exiliados en distintos periodos del franquismo, como Fernando Arrabal o Agustín García Calvo. 
También, casos especiales y tragicómicos como el de Rivas Cherif o el de José Bergamín. Por no hablar del recalcitrante Juan Larrea, el último en volver.
Las circunstancias y razones de cada exiliado motiva tensiones, expectativas. El “exilio español” fue tenso y heterogéneo. José Gaos habló de “transtierro” cuando se fue perdiendo la esperanza de regresar. También se acuño el galicismo “atentismo”, inclinación a esperar.  

2. POESÍA. Los poetas exiliados prosiguen y culminan su obra, más o menos como la habrían predeterminado antes de la guerra, con dispar influencia del drama patrio. Pero también hay una cosecha propia del destierro.  
Pedro Garfias:  

“España que perdimos no nos pierdas, guárdanos en tu frente derrumbada…”

Luis Cernuda:

“(…)
La vida siempre obtiene
Revancha contra quienes la negaron:
La historia de mi tierra fue actuada
Por enemigos enconados de la vida.
El daño no es de ayer, ni tampoco de ahora,
Sino de siempre. Por eso es hoy
La existencia española, llegada al paroxismo,
Estúpida y cruel como su fiesta de los toros.
Un pueblo sin razón, adoctrinado desde antiguo
En creer que la razón de soberbia adolece
Y ante el cual se grita impune:
Muera la inteligencia, predestinado estaba
A acabar adorando las cadenas
Y que ese culto obsceno le trajese
Adonde hoy le vemos: en cadenas,
Sin alegría, libertad ni pensamiento.
Si yo soy español, lo soy
A la manera de aquellos que no pueden
Ser otra cosa: y entre todas las cargas
Que, al nacer yo, el destino pusiera
Sobre mí, ha sido ésa la más dura.
No he cambiado de tierra,
Porque no es posible a quien su lengua une,
Hasta la muerte, al menester de poesía.
(…)
Soy español sin ganas
Que vive como puede bien lejos de su tierra
Sin pesar ni nostalgia. He aprendido
El oficio de hombre duramente,
Por eso en él puse mi fe. Tanto que prefiero
No volver a una tierra cuya fe, si una tiene, dejó de ser la mía,
Cuyas maneras rara vez me fueron propias,
Cuyo recuerdo tan hostil se me ha vuelto
Y de la cual ausencia y tiempo me extrañaron. (…)”

Rafael Alberti:

“Se equivocó la paloma,
se equivocaba.
Por ir al Norte, fue al Sur
creyó que el trigo era agua.
Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Que las estrellas eran rocío;
que la calor, la nevada.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)”

León Felipe:

la casa,
el caballo
y la pistola.
Mía es la voz antigua de la tierra.
Tú te quedas con todo
y me dejas desnudo y errante por el mundo...
mas yo te dejo mudo... ¡Mudo!
¿Y cómo vas a recoger el trigo
y a alimentar el fuego
si yo me llevo la canción?”

Etcétera. Y para todos los gustos.

3. DIFUSORES. Alrededor de la poesía hay una suerte de “asistentes”  o “secundarios” que contribuyen al conocimiento de los poetas y sus obras: editores de libros y revistas, libreros, rapsodas, cantantes, críticos literarios… Son los responsables de que las obras lleguen a nosotros.  La relación de este variopinto gremio de “amplificadores” con los autores,  trasciende lo comercial; conocen la intrahistoria de los libros y los deseos íntimos de los autores.

Bs. Aires, 1948. J.R.J. y Walsh. Arch. S. Facio y A. D'Amico
4.HUELLAS Y RELACIONES: exiliados de otros países, alumnos, vida social. El caso de María Elena Walsh: viaja de Buenos Aires a Estados Unidos para vivir seis meses con Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez. Walsh tenía 19 años y un libro muy celebrado. Claro, acabó machacada por Juan Ramón. “Duro… sarcástico…cruel.” Claro, gracias a él, conoció lugares físicos y mentales, personas, libros y el silencio. “Me descifró los claros misterios de la canción popular española”

5. DEL INTERIOR AL EXTERIOR. El caso de Chicho Sánchez Ferlosio: sus canciones, las grabadas en Madrid hacia 1960, fueron adoptadas por el entorno del exilio como si se fueran del cancionero republicano de la guerra civil.

6. POLÍTICA.
Las conjeturas de cómo iba a influir la victoria aliada en el régimen de Franco determina los movimientos en el exilio de las distintas facciones de los socialistas, comunistas,  republicanos y anarquistas.
La política de Franco para recuperar exiliados comienza con una amnistía en 1945, que fue ampliándose con sucesivos indultos.
Última Declaración de la Presidencia y del Gobierno de la República en exilio
En 1947, el Gobierno de la República en exilio, que presidía entonces don Álvaro de Albornoz, queda exclusivamente como responsabilidad de los partidos republicanos. La entrada de la España franquista en la ONU, en 1955, contribuye al aislamiento del Gobierno en exilio, que irá convirtiéndose, en el terreno diplomático, en un gobierno fantasma y, en el popular, en un desconocido. En 1959 los republicanos se fusionan en ARDE (Acción Republicana Democrática Española). Tras las elecciones de 1977 en España, el Presidente de la República Española en exilio, Don José Maldonado,  y el Presidente de Gobierno, Don Fernando Valera, hicieron su última declaración:
“Las Instituciones de la República en el exilio ponen así término a la misión histórica que se habían impuesto. Y quienes las han mantenido hasta hoy, se sienten satisfechos porque tienen la convicción de haber cumplido con su deber.”






AUSENCIAS
Obra teatral con poesías y canciones.





El escenario se haya divido en tres zonas. A la izquierda: la oficina creada por los servicios secretos de Madrid para conseguir el regreso de significados exiliados. En el centro, el escenario del Ateneo de México. A la derecha, espacio vacío.

Acto I

1ª Escena
 (Año 1949. En el Departamento de Seguimiento de Ausentes. El inspector
Jimeno lee un informe a Ernesto que, pese a la camaradería con la que van a tratarse, parece ser el superior. Ambos con cartucheras y camisa azul. Una mesa, un retrato de Franco, banderas y un gran mapamundi deformado donde señalarán cuando se nombre un  país o ciudad).

JIMENO.- (Leyendo) Y fue que, siguiendo a la señorita María Elena Walsh hasta el Carnegie Hall…
ERNESTO.- (corrigiéndole la pronunciación)  “Carnegie Hall”
JIMENO.- Pues el poeta rojo le había obsequiado una invitación para ver a Rubinstein,
ERNESTO.- “Rubinstein”
JIMENO.- Aproveché la aglomeración de la entrada para distraer de su bolso unos  papeles que copié durante la primera parte del concierto. Y luego devolví los originales al bolso en el descanso.
Como no veo urgencia en el escrito, los mando por cauce civil; se trata de un fragmento de algo que lleva escribiendo desde  hace por lo menos siete años. Cuando empezaron los de Séneca en Méjico.
Por la mucama de Zenobia sé que la argentina Walsh irá a Baltimore para visitar a Salinas en la universidad. Pero no creo necesario controlar la entrevista. (Mira a Ernesto y, pareciéndole que no está lo bastante interesado, grita:)
¡Arriba España!
(Muy fuerte) ¡Viva Franco!
ERNESTO.- (Mirando a los lados) Viva! (Celebrando que ha tenido reflejos) Cabrón.
JIMENO.- Te leo  la copia: Qué irresponsabilidad la de este atrevido y aprovechado Pepito Bergamín, poner un prólogo a las Obras Completas  de Antonio Machado, nada menos! (Pausa y mirada a Ernesto)
¡Este tráfico con los muertos ilustres, que todos sabemos lo que pensaban de él!
Y, además, basar el prólogo, y el libro con él, en una realidad espantosa, pero ocasional, accidental,  como la guerra “en” España y la muerte de Antonio Machado. Poner a una obra de paz un prólogo de guerra, porque las circunstancias hayan convertido en “guerrerosa” la última parte vacilante de ese libro, es relegar la obra verdadera a un segundo plano, como queda relegada nuestra vida en toda circunstancia trájica.
Unamuno, Machado, García Lorca están “disfrutando” (a Ernesto) pone “disfrutando” con comillas
ERNESTO.- Ajá.
JIMENO.-  Están “disfrutando” ahora una fama basada en la guerra, gracias a la actividad pululante de tales aprovechadores de cadáveres y famas.
Quien conoció bien a los tres, sabe la repugnancia que hubieran los tres sentido con tal jaleo de sobremuerte paseada. (Pausa y mirada a Ernesto, que se frota las manos)
Yo sé bien la indignación que le produjo al otro pobre César Vallejo
la frescura de este mismo Bergamín cuando le “escribió” (a Ernesto) “escribió” con comillas.
Le escribió a su libro Trilce un prólogo que él no le había pedido y que Bergamín se decidió a “ponerle” (mira a Ernesto)
ERNESTO.- ¿Con comillas?
JIMENO.- (Asintiendo con la cabeza) por las circunstancias en que se hizo la edición.
El prólogo estaba lleno de tonterías, como aquella comparación final entre César Vallejo y Rafael Alberti, con mengua aparente de Vallejo, a quien se prologaba para disminuirlo.
Me acuerdo ahora de aquellos jóvenes escritores que venían a nuestra casa con corsé, calcetines de seda y bordados, pulseritas, polvos y una hoz y un martillo de oro en la corbata. “Luego” algunos de ellos han convertido la hoz y el martillo en unas flechas y el puño hipertrofiado en mano abierta hipertrofiada,  de tanto exhibir.  Aquella mano hipertrofiada de Ramón Gómez de la Serna en la película del orador político.
ERNESTO.- (Musitando) de la Serna, Alberti… (señala Argentina en el mapa)
GIMENO.- ¡Cómo se reía Pedro Salinas, el equilibrista, de aquella mano gigante!
Hoy he recibido, vía Portugal, un follleto Los Ángeles de Compostela de Gerardo Diego, con una cariñosa dedicatoria.
ERNESTO.- (Con alborozo)  Eso es cojonudo.
JIMENO.- ¿Cómo dices?
ERNESTO.- Que es cojonudo que los ausentes se escriban con los presentes, que es la mejor manera de tenerlos vinculados a la Patria. JIMENO:- Todos los escritores se escriben entre ellos, y todos los días cartas van y cartas vienen, pero hasta ahora solo se queda Gil Albert. Porque (con sorna) Don Mamón Gómez de La Serna  se volvió a la  Argentina.  ¿Pero qué más podía pedir, el cabrito de él?  ¡Si hasta le recibió el Caudillo y lo exhibimos en el NODO!
ERNESTO.- Tiempo al tiempo. Sigue.
JIMENO.- Muy significativo que un escritor que siempre fue “derechista”
me envíe a mí que siempre fui “izquierdista” (qué palabra, cuál será la derecha y cuál la izquierda, qué lo derecho y qué lo izquierdo); y qué guirigay de derechas combinadas tienen armado ya los escritores en España.
Ahora pretenden rescatar a los muertos que mataron de un modo o de otro.
Para ellos, Unamuno es de ellos, Antonio Machado, de ellos y hasta Lorca de ellos. Como que no pueden hablar. Cualquier día los “comunistas” de Méjico se hacen de ellos, de la falanje, “falange” con jota.
ERNESTO.- Juan Ramón es único
JIMENO.- ¿Qué?
ERNESTO.- Que es el único que escribe falange con jota.
JIMENO.- Ah! Se hacen de la falanje  no por estar muertos sino por ser vivos, demasiado vivos. Y a León Felipe, el aullante hebreo, lo veremos en la “Tierra de Promisión”.
(Dejando los papeles sobre la mesa) Aquí acaba el suelto. No deja títere con cabeza.
ERNESTO.- Hombre, camarada, salva a Gerardo Diego.
JIMENO.- Sí. Y a los muertos, que si estuvieran vivos…
ERNESTO.- (Ríe) Bueno, hay que poner otro “socio” para controlar  los viajes de la agente argentina.
JIMENO.- ¿Agente? Pero si solo tiene 19 años…
ERNESTO.- (Confidencial) ¿Y no te parece extraño que a esa edad la dejen ir a vivir  con ese loco? Pronto o tarde sabremos lo que hace.
JIMENO.- No delires, Ernesto, la chavala es una poetisa de casa bien. Mira que le dieron un premio y…
ERNESTO.- Tonterías. Está claro que le han fabricado un pasado. Su padre es inglés… bien podría estar operando con los servicios ingleses.
JIMENO.- Entonces disimularía mejor, no llevaría esos papeles en el bolso, o… ¿recuerdas el viaje en autobús con Zenobia y el poeta rojazo por todo  Maryland?
ERNESTO.- Sí. Los tres se sentaron en la parte reservada a los negros. ¿Y qué?
JIMENO.- Que si ella fuera espía habría evitado significarse con ese gesto subversivo.
ERNESTO.- ¡Bah! Eso significa que ante quien tiene que fingir es ante Juan Ramón. (Zanjando el tema) ¿Otras novedades?
JIMENO.- (Tomando otra carpeta) El seguimiento a  Palacios.  El rapsoda Palacios ha recibido cartas de Pijoan, María Zambrano, Madariaga, Sender y Francisco Ayala. Sobres abultados. Escritos para difundir en sus recitales, se supone. Excelsior emite sus actuaciones en México y el contacto nos copia todas las novedades.
ERNESTO.- ¿Nada más?
JIMENO.- Bueno, Ortega y Gasset ha vuelto a Alemania.
ERNESTO.- (Puñetazo en la mesa) ¡Me cago en los judíos!
JIMENO.- Estos cabrones que están más fuera que dentro... (agarrando una botella y dos copas del cajón de la mesa) ¿Un jeriñac?
ERNESTO.- (Bebiendo de un trago) Vamos, que hoy juega el Madrid y  estoy en el palco.
(Se ponen los abrigos)
JIMENO.-(Saliendo) ¿Sabes, Ernesto, que Perón ha mandado una millonada de huevos argentinos?
ERNESTO.- (Apagando la luz) ¡Pobre España! Muchos cojones, pero pocos huevos...

*
Sinopsis del resto de la obra:
Las escenas del Departamento de Ausentes se intercalan con las del Ateneo de México, donde trabaja el rapsoda Palacios. En ese escenario, Palacios ensaya prosas de Sender y de Pedro Salinas. También recita, el 14 de abril de cada año, poemas de León Felipe, Cernuda y Alberti.
La sucesión des escenas es por décadas. Walsh vuelve a aparecer en la del Cincuenta, en relación al exilio español en París, donde está cantando con Leda Valladares. El dúo Leda y María “tenía contactos” con Bergamín, especialmente.
En las escenas del Sesenta, el Departamento infiltra a la hija de Jimeno en la compañía de Palacios. Tras la muerte de Franco  y la amnistía, solo le  queda al Departamento de Ausentes el retorno de Juan Larrea.
Entre las escenas teatrales, canciones de poetas ya nombrados y de Chicho Sánchez Ferlosio.
 *
Notas sobre el montaje
El proyecto había nacido con fecha de estreno y había que limitar el tiempo para documentarse. Afortunadamente, el tema no nos era extraño, muchas biografías eran sabidas y, por mi propia actividad política de juventud, conocía la historia de los republicanos históricos del exilio. Empecé trabajando en dos direcciones: las memorias de José Ruiz-Castillo Basala y las canciones de Chicho.

El guión lo bosquejé durante el mes de mayo en Buenos Aires. Allí  estaba con Javier Tárraga, invitados por la Feria del Libro, actuando en el Encuentro de Narradores, y luego en Babilonia, en Astrolabio, en la mutual Homero Manzi… Como yo sacaba el tema, oí contar muchas historias sobre exiliados españoles, escritores o no. Al terminar las funciones me fui a Bolivia para averiguar datos relativos al general Rojo, pensando que podría ser un personaje de la obra.

Cuando llegué a Madrid, llamé a Chicho y fui a su casa. Como en otros regresos de  América, le llevé grabaciones de colegas que cantaban sus canciones sin saber que tenían autor. Recuerdo una cinta del chileno Rolando Alarcón y un disco de los murgueros uruguayos Falta y Resto, que cantaban la de “Dicen que la patria es…”
Le hablé de lo interesante que sería su actuación en la obra. Pero no hubo manera de que aceptara porque faltaba mucho tiempo hasta octubre.  Además estaba haciendo las canciones de una película sobre  Durruti  y no podía pensar más allá. La alternativa era esperar a un par de semanas antes del estreno y ver si le venía bien, pero, claro, era exponerse mucho. Además Chicho insistió en que Carmen luciría muy bien sus canciones.  Me dio la impresión de que ir a actuar hasta Huesca no le hacía gracia. En cambio se interesó mucho por el personaje de Palacios y me aventuró algunas claves para su envejecimiento por escenas.

Para recitar bien-bien las poesías lo mejor es un actor-recitador y el mejor personaje es ese mismo.  Hubo un Antonio Palacios exiliado en Cuba, cantante lírico y recitador de poesías. De él tomé el apellido para el rapsoda exiliado en México, que aparecería siempre en el escenario de un imaginario ateneo mejicano. A Palacios lo encarnaría yo.
Paula Bozzano

Hablé enseguida con nuestra colaboradora porteña Paula Bozzano, del mundo de la imagen, que vivía esos meses en Zaragoza con Ariel Prat y hacía talleres de maquillaje teatral. Garantizó que los actores saldrían en cada escena con 10 años  más. Paula se encargaría también del vestuario y comandaría con Carmen Medrano y Raquel Arellano, el equipo de producción  más divertido que se haya visto.

Pese al componente poético y musical, la obra era de teatro-teatro y yo, sin Héctor Grillo al lado, no me veía dedicando a los actores el tiempo necesario. Además me había puesto impuesto poemas largos y complejos para los que necesitaba toda la atención. Solicité la colaboración del grupo Viridiana de Huesca y pude completar el equipo con solvencia. Al siempre magnífico José Luis Esteban, que llevaba cinco años trabajando en El Silbo, pude sumar al oscense Miguel Ollés y tuve una buena pareja de policías. En la producción aportaron a Pilar Barrio y a Agustín Pardo, y Jesús Arbués completó mis lagunas en la dirección. Se ensayó en el local de Dies Irae de Zaragoza que, a más de buenos samaritanos, eran generadores de energía y de ideas. Otro cuartel general era La Topera y allí, Paula y yo, convencimos a Belén Joven de que podía muy bien transitar desde el papel de quinceañera al de cuarentona.
Algunos materiales importantes para el guión fueron remitidos por Grassa Toro desde Bogotá, donde encontraba tesoros ya descatalogados. Aquel verano habíamos ido los dos a Perpignan para que me asesorara Narciso Alba, buen conocedor del tema. Pasados unos días, volvería por allí con motivo de otro congreso para escuchar algunas ponencias y, sobre todo, encomendarme a  don Antonio en su tumba de Colliure.
La cara del destierro sería la de mi personaje, el declamador Palacios. De todos los exiliados que yo había frecuentado, los de ARDE eran, a mi parecer, los de discurso más representativo. Además, talante y porte me eran bien conocidos pues los había tratado en Toulousse  y, ya en España, en los congresos  del partido. Si algún pensamiento político salía de Palacios, iría en esa línea.
Los policías representarían la paradoja de su delirante misión, trasluciendo las divergencias entre las facciones del Régimen y revelando los estados anímicos del exilio.  La rotundidad de las canciones y de los recitados de Palacios, invitaban a usar de la tragicomedia en las escenas de sus antagonistas. Al fin y al cabo eran los únicos policías destinados a facilitar el regreso a los “anti-españoles” de fuera  y no a perseguir a los de dentro. El personaje de Pilar, la hija de Jimeno infiltrada en la compañía de Palacios, ejemplificaba a las nuevas generaciones de españoles que ya no tenían la guerra como un motivo argumental. 
Carnet de Arde, 1977, firmado por el capitán Eduardo Prada

  Carnet "francés" de Arde, firmado por don Francisco Giral
La obra dejaba muchas cosas en el aire y, aun siendo consustanciales al drama del exilio, quedarían orbitando sin querer bajarlas a escena. Yo no iba a ser más “imparcial” de lo que había sido al mostrar una cara amable del aparato represor. Preferí el final feliz del regreso paulatino tras la muerte del Caudillo, antes que inundar el escenario de congoja por los que no pudieron regresar. Antes que encender  la caja de humo para significar el esfuerzo, tan heroico como baldío, del pequeño grupo de españoles que mantuvo al Gobierno de la República en exilio.  Una ética política hecha poesía, a la que de joven me había sumado en sus últimos suspiros para acompañar al duelo. 

Aunque después de las funciones pasa un buen rato hasta que me entero de quién soy, recuerdo que José Carlos Mainer subió al escenario con Agustín Azaña y que Arbués me presentó a Manuel Aznar. 
 
Menos grato es el recuerdo de lo que nos costó cobrar la subvención, pues, a los pocos días, estaba yo representando Bululú y otras historias en Colombia, con Grassa Toro, Raquel  Arellano y David Giménez.  Entonces me llama Marisol, o sea Soledad Jiménez, urgida por el señor Sobaberas, funcionario de la Consejería de Cultura del Gobierno de Aragón, para que firmara de inmediato un documento imprescindible para el cobro. Como yo no podía llegar en el plazo prescrito, Marisol consiguió firmar en mi nombre gracias a la buena onda que, de siempre, tenemos con la consejería. No obstante, la insistencia en que fuera yo personalmente quien firmara, me obligó a severos ejercicios de concentración pues actuando en la Universidad de Los Andes me había quedado en blanco y solo venía una palabra a mi boca: "Sobaberas". 
El día que llevé la documentación al Departamento, me encontré con un problema de interpretación administrativa: ¿qué es un programa de mano? el señor Sobaberas negaba esa categoría al barquito que, una vez desplegado, mostraba la información habitual de una obra de teatro. Creyó que era una broma o una provocación. Yo, muy digno, le expliqué que el creador era yo y que si yo decía que eso era el programa, era el programa. Algo falló en mi exposición pues Sobaberas no dudó en su respuesta: “-Váyase usted de aquí ahora mismo.” Aún me pregunto qué sería lo que le molestaba ¿el color marrón del folio acartonado hecho barco? ¿el nombre del barco, Ausencias? ¿los colores de su vértice superior?

Imágenes y una canción de la obra