5 de octubre de 2022

Adiós, amigos: Carlos Vega y Toy

 Estos días nos llegan noticias tristes. Dos colegas nos dejan: el titiritero Jesús Benedicto Dumall, Toy, y el actor Carlos Vega.


Carlos



Toy
A Carlos lo recuerda Antón Castro en Heraldo.

1 de octubre de 2022

Próximamente

A raíz de la reciente actuación en el patio de la pensión machadiana de Segovia, he ido recopilando poemas del siglo XX que todavía conservo en la memoria. 

El recital lo divido en tres tiempos. El primero cae en el ámbito de la Edad de Plata, hasta la guerra. El segundo contempla la poesía social y las poéticas de los 50; el tercero, el fin de siglo.

Hablo de "tiempos", porque no puedo referirme a escenas, ni a gráficos -como a veces he dividido las recitaciones. No hay escenas porque no hay más actores en escena, ni motivos visuales o musicales. Solo hay tiempo.

Es un trabajo sin atril, sin guión y sin presentaciones.

No he buscado las firmas más celebres. Solo poemas. Poemas que he merecido recordar.  

 Por ejemplo:

LA COMUNIDAD

Gentes en torno mío me sustentan
como los arbotantes. O me odian
o dicen que me quieren como sople
la rosa de los vientos. La familia
es la dulce expresión de que estoy solo
pero sin que se aflijan los extraños.
Se sabe que tenemos una casa,
una cama, una mesa, el hombre juega
a convivir, se mira en los espejos
y a veces le parece que recoge
dentro en su hondura un drama incorregible,
una mirada torva, a eso le llama
retocar su corbata, allí se queda
lo que pensó. Las calles lo reclaman.
Cuánto desconocido, cuánta turba
repitiendo unos gestos sin sentido
a fuerza de tenerlo, extraños todos
unos a otros, llevan en el pecho
una simulación que nada oculta
porque todos sabemos que fingimos
urbanamente al menos, pero en cambio
cuánto placer redunda en los oídos
lo que nos dicen. Vuelvo de la calle
henchido de mi éxito: un amigo
me recreó pasando por el alma
su mano envenenada. El mundo es suave,
es una melodía persistente
que nos proyecta lejos. No te fíes
nos dice el aguafiestas. Y así es todo.
Un constante tejer y destejernos
sin nada dentro, un hoyo, un miedo, nada.
Mejor será subir a la azotea
y contemplar el sol si lo permite
nuestro clima risueño. Más tampoco.
Día desapacible que no entiende
de nuestra angustia, el ansia inconfesada
de saber que algo habrá que nos merezca
llamar vida a la vida, llamar hombre
a tanta multitud indiferente
que pasa, ríe, llora, sufre, espera.

JUAN GIL-ALBERT (1904-1994)

  (De Homenajes e in promptus)

7 de septiembre de 2022

Guinda: 'El almendro amargo' en escena (1987)

Diseño: José Luis Romeo, 1987

Hace unos días, poetas y amigos rendimos homenaje a Ángel Guinda en el Monasterio de Veruela. Quiso Trini, su editora, que yo recitara unas estrofas del El almendro amargo. Ahora comentaremos algo de la gestación, que lo fue tanto para su lectura en libro como para su interpretación en escena.

*

En 1987 estrenábamos ¡MÁS MARGEN, MALDITOS! Tres poetas de hoy: Ángel Guinda, Ramón Irigoyen y Leopoldo Mª Panero

Hoy nos atrevemos a mostrar el primer acto de la obra: El almendro amargo, de Guinda:


*

Es la grabación de su estreno en el Teatro del Mercado de Zaragoza. El registro del vídeo lo hizo Jesús Lou. Tomó el sonido de la mesa de mezclas, donde operaba Juantxo Pérez. Afortunadamente, el sonido no ha perdido calidad y  puede aquilatarse la música que Goyo  dirigía sobre un andamio.

*

El almendro amargo no era en aquellos días el título que se manejaba, pues -aunque fuera provisional- decíamos "Contra España" para referirnos al texto de Guinda que, por otra parte, iba corrigiéndose en el proceso del montaje. 

No sé si el título definitivo tuvo que ver con que, tras uno de los ensayos, Leopoldo -que disfrutaba con el texto de Ángel- dijera que él también iba a escribir contra España. Nos dio unos avances de versos, personajes e ideas que podrían conformar ese libro, que vería la luz tres años más tarde (Contra España y otros poema de no amor, Ediciones Libertarias, 1990). 

Puede que esa determinación de Leopoldo indujera a Ángel a cambiar el título. También pudo influir la opinión de otros, porque esos días muchos amigos cualificados asistían a los ensayos.

 Íbamos de tumbo en tumbo. Horas antes del ensayo general, yo estaba sujetando a Guinda en la calle Alfonso porque se había provocado un incidente con monjas, y el poeta participaba con toda la fuerza de su voz, que era mucha. En varios libros se han comentado incidencias de aquellos días, por ejemplo en El contorno del abismo -Vida y leyenda de Leopoldo María Panero, de J. Benito Fernandez (Tusquets, 1999)

Cualquiera de mis compañeros/as de reparto podría relatar las alteraciones de su ánimo. También los colaboradores: Trini, Lahoz, Túa, Saldaña, Abán, Guerrero, Julián, Trillo, Santolaya, Lou...

*

Manuel Martínez Forega, en 1983, había escrito Ángel Guinda: Pus esplendoroso del cielo (ed. al margen -sic). Un prolijo y magistral estudio de la transición entre Vida ávida y Crepúscielo esplendor. Cito sus epígrafes: "Vitalismo y romanticismo", "Presencia de la muerte en rebeldía", "Amor, autobiografismo y didactismo", "Lo infernal", y "La belleza". Creo que son reveladores de la imaginería que nutría al río de Guinda.  Río que habría de desembocar en el  El almendro amargo.

En la versión escénica, El Almendro amargo se recreó como "oratorio". Con oficiante, acólitos, elementos simbólicos y un eje musical que articulaba todo.  Aquello que Forega señalaba como lo sustantivo en Crepúscielo esplendor  se mantenía aquí: vitalismo , avidez sensorial, autodestrucción, rupturismo moral, ruptura sintáctica...


Su obsesión por literaturizar la vida llevaba tiempo convirtiéndose en algo peligroso pues el poeta solo buceaba en la parte oscura de su alma oceánica.  'Escribir como se vive' (Manifiesto Poesía y subversión, 1978) era su lema. Y la transmutación de ángel a demonio era frecuente y quemaba a quienes andaban con él. Así, España, simbolizada en la mujer que anda entre las cajas, era el objeto de sus imprecaciones diabólicas en el texto; y la mujer, simbolizada en España, sus acciones más diabólicas en la vida. (Tras su divorcio y traslado a Madrid, se apagaría el fuego, pero ahí quedaron esos versos testigos del infierno).

Escribía Forega:

La actitud satánica de Guinda entraña también rebelión, pero rebelión total, , no restringida a una violación encuadrada exclusivamente en el cristianismo, sino que afecta a toda la realidad: Dios, Estado, Sociedad, instituciones... Rebeldía que conecta con una vehemente voluntad de libertad que solo la pasión de un romántico podía invocar (...)

 *

Este vídeo lo teníamos "escondido". Por alguna errata que, si bien propia de un estreno,  nos incomoda. También estaba en la clandestinidad como precaución, pues el censor es más propenso a molestarse por lo dicho más que por lo escrito. Y, finalmente, tampoco se atrevía nadie a colgarlo porque de esa temporada guardamos todos en esta casa un baúl lleno de demonios.

Al hilo de Ángel Guinda, hemos hablado de Más Margen, Malditos! varias veces en este blog.

*

4 de septiembre de 2022

¡Albricias! Vuelven los libros antiguos y de ocasión a Zaragoza

 Hasta el día 18 de septiembre estarán abiertos, en la plaza de Aragón, los puestos de libros antiguos y de ocasión. Celebramos, pues, la XVI edición de esta querida y necesaria fiesta.

Este año el pregón inaugural corrió a cargo del periodista caspolino Alberto Serrano Dolader.

 Han venido algunas de las empresas habituales que nos visitan desde distintos lugares de España: Asilo del libro, Altossal, Libros con Historia, Ruzafa, Hallazgo, El Cárabo, Recuerdos, y Maestro Gozalbo.

Y las tres clásicas de la tierra: Prólogo, con Pablo Parra al frente; Luces de Bohemia, la del Tubo; y Libros del Rescate, del también editor Jacier Cinca.

 Hace unos años, Pablo Parra resumía en el blog de Pablo Delgado:  

Todo libro tiene su lector, 

simplemente tienen que coincidir 

y ya está.

Hay libros que solo se te presentan una vez en la vida...

Eso creo yo también. Ayer encontré el Repertorio de estrofas españolas de Tomás Navarro Tomás. Única edición en papel -que sepamos-, del 68 en Las Américas de New York.  548  estrofas con sus variantes recogidas. Hoy soy feliz.


25 de agosto de 2022

José Luis Lasala (1945-2022)

 

José Luis Lasala. Foto Javier Blasco.

Ayer, Antón Castro escribió sobre José Luis Lasala con motivo de su fallecimiento. Una noticia que nos entristece.

Dos años antes, Ricardo García Prats había publicado, también en Artes y Letras del Heraldo, una semblanza más personal del pintor y amigo.

13 de agosto de 2022

El payador Wilson Saliwonczyk recala en Remolinos

Este domingo, 14 de agosto, a las 22 hs.en el pabellón de Remolinos, los aficionados al repentismo esperan  un interesante acontecimiento: la controversia entre el argentino Wilson Saliwonczyk, versus el rabelista cantabro Miguel Cadavieco.

Wilson, el payador

Wilson aún estaba inédito en Aragón. Este año, su gira por España es en agosto -el mes de SAL A REMOLINOS- y, por fin, va a haber un lugar y un público para conocer su arte.

Cadavieco      
Cadavieco es ya conocido en estas tierras. Con su rabel, desgrana viejos romances y también improvisa coplas aprovechando las circunstancias del momento. En esta actuación vendrá acompañado por la romancera Agnieszka Marciniuk

Sextillas, octavillas, cuartetas, redondillas... disparadas con guitarra y rabel.

Por si eso.

7 de agosto de 2022

Sal a Remolinos. Vigésimoquinto agosto


 

En Remolinos tienen a gala llevar 25 años haciendo cada agosto su programa SAL A REMOLINOS. No es para menos.

Para rememorar las primeras ediciones hemos juntado algunas fotografías en este vídeo, poco pesado, para que se vea en el teléfono (que es por donde circulan hoy las imágenes).

 

Felicitaciones por los 25 años ininterrumpidos.  

Y recuerden que en la Ribera Alta del Ebro, agosto es siempre muy caluroso.


11 de julio de 2022

Paraná - Segovia

Estos días, hemos presentado dos repertorios distintos en dos lugares distantes: Paraná y Segovia.

En La Vieja Usina de Paraná. Secretaría de Cultura de Entre Ríos
 
Así, Carina Resnisky presentaba, el 3 de julio, en la ciudad argentina de Paraná una selección de los poemas que interpretaba la recitadora Berta Singerman (1901-1998) en las primeras décadas del siglo XX.
Audición Poética titulaba sus recitales y este es el título que le hemos puesto. 

 
En nuestra obra teatral Vuelve Berta Singerman, nos dedicábamos a reconstruir las formas que Singerman le daba a cada poema, su "partitura" o su "coreografía": su expresión oral y corporal, en síntesis.
 
 
 
 
 
 
 
Esta Audición Poética que vemos estos meses por las ciudades entrerrianas, es la quintaesencia de la obra teatral. Tiene, creemos, también una parte simbólica, ya que estas ciudades (Concepción del Uruguay, Paraná...) fueron las visitadas por Singerman en su primera gira, allá por 1920. Y es un homenaje implícito a los intérpretes que han difundido la poesía en escena.
 
Carina en Audición poética
 
Adquiere así la actuación una remembranza de aquellas ciudades con gente cultivada, o simplemente receptiva, que asistía a los teatros para escuchar a la diva diciendo Tú me quieres blanca, de Alfonsina Storni, o el Tamborito de alegría de Gabriela Mistral, o El dulce milagro, de Juana de Ibarburu.
 
 
Audición poética en Yotivenco, Concepción del Uruguay, 2021
 
En esta Audición poética de Berta Singerman vemos a Carina con una silla, algo de iluminación, un tamborcito; sobre los hombros un pañuelo largo o gran foulard, como un humeral. Hace -como Berta- pequeños descansos para cambiar de vestuario. 
 
 Danza del vientodel portugués Afonso Lopes Vieira sigue siendo una de las piezas más celebradas del repertorio, y, con ella, se pone fin a la Audición. Claro, el público pide más -parece que una hora sabe a poco- y las voces (Berta/Carina) disparan Redondillas, de Juana Inés de la Cruz, por ejemplo.

*

En Segovia, el día 7 de julio, recreamos el repertorio de un recitador nacido en España en 1956. Ese recitador soy yo, el que esto escribe, y he querido hacer una revisión de las poesías aprendidas de mi siglo, cuando cumplo 50 años de profesión. 
Para no traicionarme en mis propósitos, no quise, para la ocasión, recitar otros poemas que los aparecidos en recitales y espectáculos y de los que aún guardo memoria (texto y forma de decirlo). Sin buscar poetas, solo poemas. Anunciaba el título, recitaba, y tras la pausa final citaba al autor. Esto es muy útil en lo relativo a la comunicación. No se escucha igual un poema si conoces a su autor, si lo amas o lo odias, o simplemente lo desconoces. (Me gusta que el poema se defienda solo). Y también es útil para el recitador, que, como el torero, improvisa los pases según el aire que sopla.
Hice como tres etapas: hasta postguerra, hasta novísimos, hasta fin de siglo. Eso estaba claro, pero dentro de cada etapa le permití a mi memoria surtir aleatoriamente los textos.
 
Luis Felipe. Casa Museo A.Machado. Segovia, 2022
 
La función fue en el patio de la pensión que habitara A.Machado en Segovia, hoy conservada como Casa-Museo. Para terminar, conté con Ariel Prat para celebrar la poesía de Borges.
 
Esta suerte de 'antología de un recitador del siglo XX', formaba parte del programa La poesía también cuenta, que organiza cada verano Ignacio Sanz. El ciclo coincide con el Festival de narradores orales, al que acudieron algunos de los grandes del género, como Carolina Rueda, Quico Cadaval y Oswaldo Pai.
 
L. Felipe, Ignacio Sanz, Ariel Prat. Foto Manuel Gálvez



*

Ni qué decir tiene que estamos ansiosos por recuperar los trabajos que mantenemos en repertorio con Carina: Desde Azul y Vuelve Berta Singerman

Parece que la pandemia ya no es obstáculo, pero ha dejado un panorama terrorífico para defender espectáculos como los nuestros.

No es fácil. Nunca lo ha sido.

***

28 de junio de 2022

Última Noche de Juglares 2022

La pasada sesión impidió la lluvia que Villacura pasará de la segunda canción. Así, pues, esta noche empezará él, acompañado por Jaime Lapeña al violín.

Quique Artiach nos contará Historias de camareros, acompañadas de canciones.

Patricia Badían, acompañada por Dani Escolano al contrabajo, hará una seleción de su espectáculo Maletas Vacías.

Y, como cada noche en este ciclo, Belén Pérez sembrará sonido armónicos.


26 de junio de 2022

Con Jesús Lou

Hacíamos cosas raras. Entonces no nos parecía que lo fueran, porque los raros eran los demás.

Jesús. Foto: Manolo Forega, 1980

Nos habíamos conocido en el grupo de objetores. Un día, el eurodiputado  radical italiano Marco Panella se puso en huelga de hambre reivindicando el derecho a la objeción de conciencia en España. Y aquí se entendió que debíamos secundarlo, cosa que hicimos Jesús, Víctor, José y yo, objetores de primera generación. Recuerdo que, según pasaban los días (aunque pocos, eh!) perdíamos capacidad auditiva y Jesús tomaba apuntes de cualquier síntoma de alteración sensorial. Confraternizar en una huelga de hambre fue una de las primeras aventuras compartidas.

*

Otro día, Jesús "se encerró" con otros dos en su buhardilla de Miguel Servet. El objetivo era averiguar todo sobre Jorge Manrique, incluida la historia del XV, con su laberinto de reyes y reinados... por si fuera de interés saber de que lado combatían los Manrique. 

Jesús. Castillo de La Mota, 1979

En otro artículo del blog, escribíamos:

En 1979 se cumplían 500 años de la muerte de Jorge Manrique.  Estudiamos a fondo no solo las partituras próximas a la época y  las distintas ordenaciones de las Coplas, sino también todos los estudios que pudimos encontrar, empezando por el de Serrano Haro en Gredos. No sé cómo, llegó a nuestras manos Jorge Manrique o tradición y originalidad de Pedro Salinas, su primera edición, en Sudamericana, que se convirtió en nuestro libro de cabecera. Los “manriqueños” éramos Goyo Maestro,  Jesús Lou y yo.

 Buscamos inspiración en Uclés, en Santa María del Campo Rus, en Garci Muñoz, en Paredes de Nava, en Segura de la Sierra, y en Ocaña. Nos dieron permiso en la Biblioteca Nacional para cotejar ediciones glosadas de las Coplas editadas el siglo XVI, comprobando que ordenación y grafía respondían, acaso, al capricho del glosador o de su editor.

Jesús, Luisf. y Goyo. Paredes de Nava. Foto: Rosa Calvo, 1979

 *

Las amistades de unos y otros se compartían. Pocas tenían que ver con nuestra misión: Teresa Portero, obrera fabril. Pilar Tena, estudiante de artes. Luz Rueda, veterinaria. Julián Martínez, panadero. Azucena Gimeno, estudiante de teatro. Carmen Gascón, jugadora de hokey sobre hierba. Antón Castro y Antonio Ceruelo, fotógrafos. Tales eran, entonces, las actividades de nuestros amigos y amigas. Había más, entre los amigos objetores (los García...), amigos de la música (Alfonso Isasi, Emilio Casanova...), amigos por familia (Mª Jesús, Choni, Chuchi...), amigos por poetas (Guinda, Trini, Forega...) amigos del teatro (Juancho Grael, Santiago Meléndez...) con muchos  nos encontrábamos de noche en el Bonanza, o en El Ángel Azul, donde bebíamos cerveza Siglo XV, nueva marca de La Zaragozana.

Jesús sacó el carné de conducir y, como le gustaban los paisajes y los paisanajes, se hizo imprescindible en los proyectos artísticos que, con Paco Ortega y Miguel Ángel Encuentra, emprendíamos en Tauste, en Mora de Rubielos, o en La Almunia.

 *

Luisfelipe, Carmen Orte, Goyo Maestro, Jesús Laboreo, Lourdes Lachén, Paco Cuenca y Jesús Lou. Sala Camaleón. Foto M. Forega, 1980 
 

Tras Manrique, intentamos otro proyecto. Jesús tenía dotes superiores para la expresión corporal. En Sucedió en Zaragoza, con la compañía ampliada, Jesús recrearía el personaje de "El Mudo", que también era sordo. En escena se disociarían la música y el accionar del protagonista.

Jesús, por entonces muy aficionado a los montajes de Santiago Meléndez (Tierra negra, etc.) conocía la trascendencia del más nimio movimiento cuando no "se habla".

Sucedió en Zaragoza. Ensayos. Foto, M. Forega, 1980

En Un sueño de juglares, Antón Castro dedicó unas páginas a este intento:

 

*

Viajábamos con frecuencia a San Sebastíán. Un día, con Goyo también, fuimos más allá... a Gotein Libarrenx, donde Michel Graçi nos había citado para ver al Cuarteto Cedrón. Llevábamos nuestra primera cámara de vídeo. El magnetoscopio (que pesaba 14 kilos), era para cinta beta y podía registrar color, pero la cámara solo admitía blanco y negro -no nos había llegado para más. 

Camino de Francia, el coche se estropea en Gallur. Goyo, que tenía estudios de mecánica, entiende que se ha roto una pieza y hace falta un taller. El taller dice que nos cambia la pieza mañana. Pasamos la noche en el coche y, casi a la hora de empezar el recital, llegamos al pabellón de Gotein Libarrenx. Lleno hasta la bandera.

Hoy llama la atención que los músicos no tuvieran monitores y que la microfonía fuese de media docena de micros situados estratégicamente. Lo cierto es que allí había cerca de un millar de oyentes y ¡se oía!

Nosotros tomábamos el sonido ambiente, con el micro de la cámara, que no era malo. Si Jesús hubiera decidido plantar la cámara al otro lado del cuarteto, hacia Carlsen, el sonido del bajo se escucharía mejor, pero en demérito de otros, seguramente.

 
 




 *

Emilio Casanova había dejado el mundo de la música y trabajaba en creaciones  audiovisuales. Pronto comenzó a contar con Jesús. Se puede decir que, entonces, trabajando en los proyectos de Emilio, convirtió Lou su vocación en profesión. Eso sí, hay que decir que nunca trabajaba en proyecto que no aportara un estímulo intelectual, espiritual o afectivo.

Desaparecía largas temporadas, porque hacía cursos de imagen en Madrid, por reunirse con Goyo en alguno de sus retiros, o por concentrarse en el pueblo donde su hermana estuviera destinada como médico rural. Cuando se proyectaba una nueva aventura y no se encontraba a Jesús, había que llamar a su hermano Miguel, que, en Madrid, constituía uno de sus apoyos principales para seguir dedicándose a este oficio, duro como la piedra.

Algunos de nuestros emprendimientos, creo yo, fueron importantes.

En 1986, nos embarcamos en la aventura de los festivales folk en el Oasis. Jesús consiguió los apoyos para registrar las 6 sesiones con equipo profesional. Otros artistas que venían a la ciudad (Leda Valladares, Leopoldo Mª Panero, Javier Villafañe...) también contaron con el seguimiento de sus cámaras.

Por cierto, esta temporada estamos subiendo al blog  grabaciones de esos años, que Jesús había digitalizado y copiado para Goyo.

*

Un día de invierno, Jesús y yo nos presentamos en el Psiquiátrico de Mondragón: Leopoldo Mª Panero está de acuerdo en venir a Zaragoza para el estreno de Más Margen, Malditos. Al director del centro le parecemos de fiar y da el consentimiento. 

A partir de ese momento, Jesús, como hechizado por el poeta, hace un seguimiento exhaustivo del montaje y de la presencia de Leopoldo en Zaragoza: en el tren, en la estación, en las tertulias, en el teatro... Solo deja la cámara en los momentos más oscuros. Valga este ejemplo que escribe J. Benito Fernández en la biografía de Panero El contorno del abismo (Tusquets, 1999):

Un mediodía se personan Luis Felipe Alegre y Jesús Lou (Leopoldo le llamaba Mamá Lou porque le cuidaba y le ayudaba mucho) en casa de Guinda -Hernán Cortés 9- para rogarle que acuda a casa de su cuñada (Marta Guerrero) y convenza a Leopoldo de que vuelva al hospital. Creen que debe hacérsele un reconocimiento médico a causa de su deterioro. (...)

Por la tarde, lograron llevarlo en un taxi al Hospital Provincial de Zaragoza. Una vez en consulta, el médico le recomienda que esté un par de días en observación, a lo que el paciente se niega con rotundidad.

Entretanto, Guinda y Jesús Lou esperan en el vestíbulo del sanatorio. De pronto, por detrás unas manos agarran el cuello del primero con una fuerza estranguladora. Es, claro, Leopoldo. Jesús Lou forcejea con él hasta que logra apartarlo. (...) Apaciguados los ánimos, se marchan los tres.

Lou frente a Panero. En El Monaguillo, 1987

*

En 1988, Jesús, Carmen Orte y yo viajamos a Guinea Ecuatorial. En este post se habla de ello y se ven muchas fotos hechas por Jesús, que a ese viaje no llevó la cámara de vídeo.


*
Entre diciembre de 1988 y abril de 1989, Jesús, Carmen y yo íbamos a seguir ruta por América del Sur. Valga aquí aclarar que no teníamos subvención de ningún tipo y para los viajes que hacíamos nos metíamos en créditos y préstamos de amigos y familiares. Jesús se manejaba ya con una tarjeta bancaria; Carmen y yo seguíamos con los cheques de viaje.
 
Tuvimos la suerte de encontrarnos con Javier Villafañe, y él fue quien nos abrió las primeras puertas: LiberArte, la casa de Horacio Guaraní -donde pasamos las navidades- y el Festival de Necochea (del que hablamos aquí). Fue, precisamente, en esa ciudad, donde desapareció la cámara fotográfica de Jesús, por lo que la gira tuvo más vídeos que fotos.
 
De Buenos Aire viajamos a Santiago de Chile, donde Pedro Valdivia, que había estado exiliado en Zaragoza, y en ese momento trabajaba en la recomposición del partido socialista chileno, nos guió por los antiguos reductos del folk.
 
Una situación extemporánea nos dejó conmocionados: Villafañe nos había encomendado llevar a Roberto Espina un sobre con unas pruebas de imprenta. Llamó Jesús al escritor y quedó en que iríamos a su casa, que estaba en una montañita. Conforme nos acercábamos, comprendimos por qué Víctor Jara titulaba su versión de Little boxes como Las casitas del barrio alto. No era la primera vez que entrábamos en una urbanización para ricos, pero era tan grande el contraste que daban ganas de llorar.
 
Tras varias gestiones aquí y allá, comprendimos que iba a ser imposible actuar en Chile. Camino del norte, paramos unos días en Antofagasta. Luego, en Arica dividimos la expedición: Carmen y yo seguiríamos hacia La Paz, y Jesús seguiría hacia Perú, con idea de entrar en el Amazonas. 
 
Jesús en el Pacífico. Antofagasta, enero 1989.
 
Mientras nosotros pasábamos un mes y pico actuando con aceptables beneficios en Bolivia, Jesús andaba entre barcas y contrabandistas, corriendo serios peligros de los que salió como pudo. Cuando nos volvimos a encontrar en Buenos Aires, ya solo quería adelantar el viaje de vuelta a España. Esos días, Marcelo Reyes nos alojaba en su casa de Arenales. Antes de volver, Jesús instruyó a Marcelo en el funcionamiento de la cámara de vídeo, para que siguiera grabando nuestro periplo. No sé cuánto sería el roto, pero Jesús no dejaba de maldecir el dinero de plástico.

*
Al año siguiente emprendimos la aventura de hacer una gira por España con Leda Valladares. Parte del proyecto era hacer canto colectivo en institutos: Silencio se canta. Lou organizó el equipo de grabación, a la par que Tecno Saga, que registraba el audio de las actuación para editarlo en cd.
 
Leda Valladares, Jesús, Luismi Bajén, Jesús Floría y Carmen. 1990
 
Jesús, con Goyo y Floría

*
Cuando no coincidíamos en alguno de los proyectos de Casanova como Goya. Pintar hasta  perder la cabeza, donde Jesús dirigía la fotografía, nos veíamos trabajando en colaboración con otros colegas, como Cultural Caracola, el Teatro Arbolé, o la Asociación de Gaiteros. Ejemplo: el ciclo Más o menos juglares
 
 *
En 1993, la empresa B de Vídeo -creada por Jesús y Miguel Lou- se asoció con El Silbo para hacer el capítulo piloto de una serie titulada Poema de familia, con guión mío. Era una comedia de situación donde los personajes introducían versos de autores conocidos en sus diálogos. La idea era tratar esos textos interpolados en un juego interactivo, cosa en la que se pensaba aquellos años.
 
Gran elenco de actores (Esperanza Abad, Cristián Casares, Mariano Anós, Iñaqui Juárez, Laura Plano, Pilar Delgado, Esteban Villarrocha, Agustín Miguel) unidos a los de El Silbo (Carmen Orte, Goyo, Cristina Lartitegui, yo...). El realizador era José Miguel Iranzo. Y el equipo de ayudantes era prolijo: Ángel Lahoz, Emilio Abanto, Luisa Latorre, Ana Abán, Pilar Trillo, Domingo Moreno, Karlos Herrero, etc.
 
Hubo mala suerte en la venta del proyecto y se quedó en el capítulo cero. Pero -cuando se recupere subiremos la obra, pues tiene interés.

Jesús, Cristina Lartitegui y José Miguel Iranzo. Grabación de Poema de familia, 1993

*
Son, en verdad, muchas las cosas que El Silbo no hubiera hecho sin Lou. 
 
Quiero despedir estos recuerdos con un vídeo-poema que grabamos en 1995. Estábamos  en una expedición de Payasos sin fronteras, en los Campamentos de Refugiados Saharauis, en Tinduf (Argelia). Los versos de Nicanor Parra traducían nuestro sentir.


Carlos Calvo escribió en elpollourbano:

Jesús Lou o cómo los recuerdos vuelven a perderse como lágrimas en la lluvia
Luis Iribarren escribió en aragondigital.es:
 
Antón Castro escribió la necrológica en el Heraldo de Aragón:
 
 
 
Y a los que quedamos solo nos resta repetir: "Gracias, Jesús".