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7 de septiembre de 2022

Guinda: 'El almendro amargo' en escena (1987)

Diseño: José Luis Romeo, 1987

Hace unos días, poetas y amigos rendimos homenaje a Ángel Guinda en el Monasterio de Veruela. Quiso Trini, su editora, que yo recitara unas estrofas del El almendro amargo. Ahora comentaremos algo de la gestación, que lo fue tanto para su lectura en libro como para su interpretación en escena.

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En 1987 estrenábamos ¡MÁS MARGEN, MALDITOS! Tres poetas de hoy: Ángel Guinda, Ramón Irigoyen y Leopoldo Mª Panero

Hoy nos atrevemos a mostrar el primer acto de la obra: El almendro amargo, de Guinda:


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Es la grabación de su estreno en el Teatro del Mercado de Zaragoza. El registro del vídeo lo hizo Jesús Lou. Tomó el sonido de la mesa de mezclas, donde operaba Juantxo Pérez. Afortunadamente, el sonido no ha perdido calidad y  puede aquilatarse la música que Goyo  dirigía sobre un andamio.

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El almendro amargo no era en aquellos días el título que se manejaba, pues -aunque fuera provisional- decíamos "Contra España" para referirnos al texto de Guinda que, por otra parte, iba corrigiéndose en el proceso del montaje. 

No sé si el título definitivo tuvo que ver con que, tras uno de los ensayos, Leopoldo -que disfrutaba con el texto de Ángel- dijera que él también iba a escribir contra España. Nos dio unos avances de versos, personajes e ideas que podrían conformar ese libro, que vería la luz tres años más tarde (Contra España y otros poema de no amor, Ediciones Libertarias, 1990). 

Puede que esa determinación de Leopoldo indujera a Ángel a cambiar el título. También pudo influir la opinión de otros, porque esos días muchos amigos cualificados asistían a los ensayos.

 Íbamos de tumbo en tumbo. Horas antes del ensayo general, yo estaba sujetando a Guinda en la calle Alfonso porque se había provocado un incidente con monjas, y el poeta participaba con toda la fuerza de su voz, que era mucha. En varios libros se han comentado incidencias de aquellos días, por ejemplo en El contorno del abismo -Vida y leyenda de Leopoldo María Panero, de J. Benito Fernandez (Tusquets, 1999)

Cualquiera de mis compañeros/as de reparto podría relatar las alteraciones de su ánimo. También los colaboradores: Trini, Lahoz, Túa, Saldaña, Abán, Guerrero, Julián, Trillo, Santolaya, Lou...

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Manuel Martínez Forega, en 1983, había escrito Ángel Guinda: Pus esplendoroso del cielo (ed. al margen -sic). Un prolijo y magistral estudio de la transición entre Vida ávida y Crepúscielo esplendor. Cito sus epígrafes: "Vitalismo y romanticismo", "Presencia de la muerte en rebeldía", "Amor, autobiografismo y didactismo", "Lo infernal", y "La belleza". Creo que son reveladores de la imaginería que nutría al río de Guinda.  Río que habría de desembocar en el  El almendro amargo.

En la versión escénica, El Almendro amargo se recreó como "oratorio". Con oficiante, acólitos, elementos simbólicos y un eje musical que articulaba todo.  Aquello que Forega señalaba como lo sustantivo en Crepúscielo esplendor  se mantenía aquí: vitalismo , avidez sensorial, autodestrucción, rupturismo moral, ruptura sintáctica...


Su obsesión por literaturizar la vida llevaba tiempo convirtiéndose en algo peligroso pues el poeta solo buceaba en la parte oscura de su alma oceánica.  'Escribir como se vive' (Manifiesto Poesía y subversión, 1978) era su lema. Y la transmutación de ángel a demonio era frecuente y quemaba a quienes andaban con él. Así, España, simbolizada en la mujer que anda entre las cajas, era el objeto de sus imprecaciones diabólicas en el texto; y la mujer, simbolizada en España, sus acciones más diabólicas en la vida. (Tras su divorcio y traslado a Madrid, se apagaría el fuego, pero ahí quedaron esos versos testigos del infierno).

Escribía Forega:

La actitud satánica de Guinda entraña también rebelión, pero rebelión total, , no restringida a una violación encuadrada exclusivamente en el cristianismo, sino que afecta a toda la realidad: Dios, Estado, Sociedad, instituciones... Rebeldía que conecta con una vehemente voluntad de libertad que solo la pasión de un romántico podía invocar (...)

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Este vídeo lo teníamos "escondido". Por alguna errata que, si bien propia de un estreno,  nos incomoda. También estaba en la clandestinidad como precaución, pues el censor es más propenso a molestarse por lo dicho más que por lo escrito. Y, finalmente, tampoco se atrevía nadie a colgarlo porque de esa temporada guardamos todos en esta casa un baúl lleno de demonios.

Al hilo de Ángel Guinda, hemos hablado de Más Margen, Malditos! varias veces en este blog.

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1 de marzo de 2022

Pasó febrero

Febrero salió casi primaveral, pero seco. Eso es malo para el campo. Tuvimos una actividad prepandemia, o sea, variada de repertorios y formatos. 

Sátira y Sátiro

Este mes, en el CC de Juslibol, hemos reanudado las funciones de Sátira y Sátiro, con nuevo formato musical: Carlos Malicia, guitarra y canción, con Dolos Miravete, al violonchelo.


                                                               

                                                                                     



Narración Oral

Volvimos a Navarra con la campaña de Animación a la Lectura de la FIRA, celebrando sesiones de narración oral en el C.E.S. Sta Luisa de Marillac, de Barañaín, y en el colegio Irabia-Izaga, de Pamplona.

         
     

El Boterón

En El Boterón  comenzamos el ciclo de Monólogos Prosaicos. Estaremos todos los miércoles del invierno restante, a las 8 de la tarde. Cada día, contamos con la participación de colegas invitados: Dolos Miravete, tocando el rabel; José Ángel Rodicio, recitando a León Felipe; Daniel Clemente, en su papel de Franco Deterioro; y, en los primeros miércoles de marzo, Lucio Cruces, en las sesiones dedicadas a las prosas y canciones de Chicho Sánchez Ferlosio.

                                                               

En el primer miércoles evocábamos a Guinda con poemas escritos en la década de 1980, como este titulado "Construcciones", de Vida ávida (1981):

El arrojo de vivir

Y es que febrero había empezado con mucha tristeza por la muerte de Ángel Guinda.  
Olifante presentó una antología de poemas de amor y en ella participamos junto a otras 50 voces que se unieron como homenaje al poeta. El acto, en el Aula Magna del Paraninfo, fue presidido por Trinidad Ruiz Marcellán, su editora, y Raquel Arroyo, viuda de Ángel.



En Heraldo de Aragón, Antón Castro daba noticia de todo ello: de la muerte del amigo, de los sentimientos expresados por colegas y lectores, de la trayectoria literaria... y de algunos pasajes de la vida de Ángel reveladores de su forma de ser.


Especialmente emotivo, para nosotros, este recuerdo de Antón en el Artes y Letras.



En este blog hicimos un recuento del Guinda público, en Ángel Guinda: juglar entre juglares. Ahora sopesamos la conveniencia de colgar el vídeo del estreno de Más margen, malditos (1987), con textos suyos, de Ramón Irigoyen y de Leopoldo Mª Panero. ¡Ya veremos!

2 de febrero de 2022

Ángel Guinda: juglar entre juglares

Ángel Guinda Casales (Zaragoza, 1948- Madrid, 2022) fue poeta, ensayista, traductor, editor y juglar. 

*

Cuando la vocación de trascendencia se adueña de la cabeza, el poeta usa la voz y busca oídos. En 1976, Guinda, que ya había dado ese paso varias veces, se presenta en el Homenaje a Miguel Hernández donde -entre otras voces destacadas en la oposición zaragozana de aquel entonces-  se anunciaba su actuación. Vestido de negro, enjuto él, sin papeles, se plantó, pero no recitó. El poeta entonó sus versos con voz profunda, pero la más profunda. No se puede decir que fuera una canción lo que se oía en el aula magna de Filosofía y Letras. Era una melopea, una entonación rítmica y melódica. En fin... a Ángel le gustaba cantar y escuchar cantar, tanto a Paco Ibáñez como a Janis Joplin. Le gustaba la trasmisión oral.

También era aficionado a la escritura callejera. Primero con brocha y luego con pintura a presión: "Para morir toda vida es poca" o "Si tú me faltas ya me sobra todo". Los firmaba con un círculo rojo con un rabillo hacia arriba; o sea, una guinda. De la vigilancia se ocupaba Trinidad Ruiz Marcellán, Trini.

Ángel hacía copias (mecanografía y calcos) de los poemas que creía interesantes para la voz y los repartía entre recitadores y cantores. Así, su camarada de partido, Tomás Bosque, en su segundo y espléndido disco, titulado Tomás Bosque , grabó "Canción no", "Hacer España" y"Canción Pública". 

Era el año 1978 y el poeta intervenía no solo donde se le invitaba, también se inventaba sus maneras, como cuando se ponía con el cartel de poesía en la calle en la plaza de Santa Cruz, entre los pintores del domingo, y decía o repartía sus últimos versos a los paseantes. Recitaba en las tertulias donde confraternizaba con los nuevos y viejos poetas. 

Su militancia en el Partido Comunista de España (hay que ponerlo todo, porque había muchos partidos comunistas en España) no era óbice para que se amigase con seguidores de otras banderas. Aquí no había impostura: la fraternidad que predicaba la practicaba.

El público de Guinda crecía con cada una de sus intervenciones públicas.También en el 78, Ángel consigue poner en pie a toda una plaza de toros con sus pareados tremendistas titulados: "Mi personal homenaje a un general muy particular: Augusto Pinochet Ugarte":

«Pinochet, pedo de trueno,
matón del pueblo chileno.

Valiente bufón de U.S.A.
con la pistola en la blusa.

Gigante de los escombros
con la sangre hasta los hombros.

Cuando te masturbas echas
ríos de pólvora y mechas.


Cuando estornudas salpicas
mocos que luego masticas.

Fracasado de torero,
cloaca del mundo entero,

la mierda no es negociable
por más que asuste tu sable.

Pinochet, pedo de trueno,
matón del pueblo chileno.»

Era el 5º aniversario de la caída de Allende, y Emilio Ubieto lo organizó de tal manera que el clímax de la primera parte se alcanzara con los versos de Ángel.
 

En esos años  ya participaba en algunos de los recitales de El Silbo Vulnerado, los que se hacían en los pueblos los fines de semana: Illueca, Tauste, Zuera... donde el núcleo del grupo (Luisfelipe, Goyo Maestro, Lourdes Lachén) se ensanchaba con poetas en ciernes, como Manolo Forega, o músicos como Javier Laboreo y Paco Cuenca. Francisco J. Gil, que había pasado a La Bullonera, le puso música a"Te seguiré queriendo" para que la cantara Lourdes. Ángel avisó que se la había dado también a Rosa León. En esos recitales conjuntos, Ángel recitaba versos propios y de otros como Neruda, Salinas, o Mallarmé.

El poeta tenía inquietudes éticas y formales, más allá del papel. Las poéticas de Blas de Otero le iluminaban: "La poesía señores/ no solo en los libros imprimamos/ en el aire/ el aire es el papel más transparente". Otra: "Escribo/  hablando".  En la "Cartilla [Poética]" el bilbaino asumía un tipo tipo de militancia poética:

(...)Pero yo no he venido para ver el cielo,
te advierto. Lo esencial
es la existencia; la conciencia
de estar
en esta clase o en la otra.

Es un deber elemental.

El poso del bilbaino se dejaría ver en Poesía y Subversión -Manifiesto del 78- que fue una de las primeras apariciones de Olifante, la editorial de Trinidad Ruiz Marcellán que tomaría el relevo de Porvivir Indiependiente cuando Ángel se dio más a la voz que a la imprenta. En ese Manifiesto, declaraba:

"Nebrija aconsejó escribir como se habla. Nosotros precisamos: Escribir como se vive".

Con estas aseveraciones, Guinda se metía en divertidos jardines, como cuando se presentó un número de Lapsus Calami dedicado a la Literatura y la Tauromaquia. El acto se celebraba en el Campo del Toro y el restaurante se llenó con los colaboradores de la revista, alumnos del Taller Literario de la U.P.Z. y tertulianos del Levante. Su director, el poeta Pedro Gómez-Cornejo, había invitado a participar a Guinda, a Rosendo Tello, al Silbo y a varios toreros. Las copas se servían generosamente. A Ángel  se le subió el protagonismo a la cabeza y lanzó sus comparaciones entre toros y poesía, trasladando al arte de Cúchares las consignas poéticas. Y llegó el punto en que Rosendo no pudo por menos que matizarle enfáticamente: Ni escribir como se vive, ni la palabra transforma por sí nada, ni el poeta tiene que estar siempre en contra, ni buscar las multitudes... El silbo tuvo que poner música y los polemistas fueron sacados a hombros por los matadores. Los asistentes aplaudieron la disputa, pues ¡por fin! habían descubierto que la poesía tiene sus bandos y cada uno sus razones, por lo que se podía no solo hablar, sino hasta discutir de ella con pasión. Como los aficionados taurinos.

Guinda pretendía que, a fuerza de consignas, los poetas en general fueran dignos de tal nombre. Eso, unido a su afán por hacer espectáculo de sí mismo, le llevo a realizar la performance que cuenta esta crónica de 1980:

Los libros de Ángel anteriores al 78 fueron repudiados por él mismo. Inevitablemente, versos de Entre el amor y el odio siguirían viviendo en canciones. El Silbo, en 1981 presenta un espectáculo en el Principal donde hay poemas de Guinda con versos de aquel libro.

Y en 1981 aparece, pues, su "primer libro": Vida ávida. Con este libro, no solo va cambiando el poeta sus formas, sino que da entrada a temas cercanos a las inquietudes juveniles del momento, consiguiendo despertar el interés por la poesía también a los drogatas, moteros, descreídos...

Ángel, al margen del mundo literario, tenía gran predicamento entre la farándula. Una parte de ella se reunía en el Oasis y ahí se decidió que la presentación de Vida Ávida se celebrara con un espectáculo medio en plan cabaret, medio en plan happening.

 

Llegado el día, sucede el golpe de Tejero y cía. La sesión se suspende minutos antes de la entrada del público que llenaba la calle buscando un verso esperanzador.

Con Crepúscielo esplendor y libros posteriores de esa década se manifiestan inclinaciones larvadas. ¿Romántico? ¿Poeta del Lenguaje? También. Por cierto que algunas meditaciones en torno a la luz, tienen origen en una operación que le tuvo varios días con los ojos tapados en la clínica Montpelier. Allí iban a cantar con él sus juglares.

Mabel Guerrero, Luisfelipe, Guinda, Carmen Orte

En 1984 aparece un disco de Rosa León, Rosa se está buscando en el espejo, con el poema "Soneto de amor" hecho canción con el título de "Si eres tú". Casi fue el éxito del verano, lo que repercute en la economía del poeta, y más cuando dos años después lo volviera a grabar Rosa con Amaya Uranga en el disco Amigas mías, que además incluía "Somos pareja". La música de ambos poemas, en la onda de la canción melódica, era de Rosa.


Guinda ni se envaneció con esa popularidad ni buscó seguir su estela, continuó con sus clases y sus recitales juglarescos. Al año siguiente lo encontramos  a las 4 de la noche en las fiestas de Bujaraloz recitando con El Silbo para los jóvenes del lugar. En el repertorio: "Muchachas de instituto", "Te seguiré queriendo", "Construcciones", "La consigna", "Destrozar, destronar" "L.S.D."... En esos tiempos se podían decir esos versos sin pudor y sin temor. 

DESTROZAR, DESTRONAR

Antes que majestuosamente coronado de espinas,
Majestad,
fuera bardo terrorista, terror de vates,
blasfemos, apocalíptico, eucalipto solar.
Sólo si he de gozar quiero vivir;
suban cretinos al altar y resígnense
de tanto mal que se dan y placer que nos privan.
Miserables: de vuestro hedor
púdrense cubos de basura.
Lo bueno es malo y lo malo es bueno
y mi reino una república carnal.

Goyo Maestro, Guinda, Carmen Orte y Luisfelipe. 1985. Foto: Ángel Carrera
 

En 1987, El Silbo monta Más Margen, Malditos -Tres poetas de hoy: L.Mª Panero, A. Guinda, R. Irigoyen- en Zaragoza, donde los tres poetas se reunen esos días con el grupo. Ángel pasa muy buenos ratos con Leopoldo y con Ramón Irigoyen, haciendo tertulias en los bajos del Teatro del Mercado. Pero la alteración por el estreno, el co-protagonismo, y algunos momentos asfixiantes... desequilibraban. 

A la izq.: Rafael Egido y Ramón Irigoyen. Sentados a la derecha: Ángel e Inma. 1987

 La obra estaba dividida en tres actos y el primero era Contra España, de Guinda. El texto no lo había escrito para la escena, pero se adaptaba muy bien: tremendismo barroco. Más Margen Malditos se representó en Buenos Aires y, el año 89, Carlos Vitale lo editó allí con el título El almendro amargo, con partes añadidas a la versión escénica. Cabe decir que la parte de Guinda fue la más celebrada. Alguien dijo: "Muy buenos los tres, pero en la tierra del psicoanálisis lo de Irigoyen, con el padre, y lo de Panero, con la madre, parecen cosas sabidas. Ahora, lo de Guinda es una novedad peligrosa, pues como alguno lo imite por acá, lo meterán preso". 

De las leyendas que generó el estreno y sus alrededores, se habla en sendos capítulos de los libros: El contorno del abismo -Vida y leyenda de Leopoldo María Panero, de J. Benito Fernandez (Tusquets, 1999) y Prosas encontradas de Leopoldo María Panero, ed. Fernando Antón (Visor, 2014).

Túa Blesa, Guinda, Leopoldo. Foto: Mooses

A los pocos días del estreno se celebró el famoso juicio contra Ángel por un mural en La Infanta, que regentaba Alejandro Molina, también encausado. Mucha gente, entre ellos Leopoldo, les acompañó en el trance. El caso, que fue noticia nacional, acabó sobreseído.

El siguiente curso Ángel fue a vivir a Madrid. Fue un cambio salvador, para él y para sus acólitos. En el colegio de Alcorcón desarrolló un programa experimental en la enseñanza de Literatura: la historia inversa, de hoy hacia el pasado. A reforzar el invento acudió El Silbo y algunos autores y artistas de los madriles.  

En Madrid, el poeta -que no olvida la experiencia de Miguel Labordeta- va a ser más autor que juglar. Es decir, sus intervenciones públicas serán más ortodoxas: silla, mesa, acaso atril. Distinto será cuando la organización del acto corra a cargo de Olifante. En esos casos, Trini y Ángel optaban por dividir el acto en dos partes, la oficial y la artística, con intervenciones diversas, no solo de recitadores y músicos, también de bailarinas y artistas plásticos. Entonces, las provocadoras palabras de Guinda quedaban enmarcadas en su papel de autor. 

A veces algún juglar zaragozano se desplazaba a la Capital para acompañar al poeta en sus lecturas en la Biblioteca Nacional, o en el Ateneo, y acabar recitando en el Alambique aquellos versos de juventud que ya no representaban su obra, aunque el poeta no objetara -más bien, al contrario- las interpretaciones ajenas.

Ateneo de Madrid, 1998. Tras Luisfelipe, Ángel. 

Ángel compartió su vida madrileña con frecuentes salidas, muchas a Zaragoza, para conferencias, recitales y presentación de libros. En esas visitas, los juglares aprovechaban para invitarle a participar en festivales, a  veces solemnes, a veces marginales. Valderrobres, Remolinos, Parque Delicias...  No olvidaba su vena juglaresca, y entre sus lecturas desarrollaba "acciones poéticas" a lo Yoko Ono. 

Sal a Remolinos, 1998. Foto Raquel Arellano
Bar El Cisne, Calatorao, 2010
        







Otra poesía hecha canto fue "Adamar", que aparece en el disco Con la voz a cuestas (Prames, 2001), donde José Antonio Labordeta la canta con María José Hernández, autora también de la música.


En los veranos del nuevo siglo, la afición disfrutaba de su presencia en la Feria de la Poesía ExpoSoria, y en el Festival Internacional de Poesía Moncayo, donde era alma fundamental junto a Trini y Marcelo Reyes. Aunque este festival dejó de celebrase tras 15 ediciones, Olifante y su cuadrilla han seguido encontrando motivos para celebrar la poesía en el Moncayo, a la sombra de Bécquer. Esta última fotografía fue tomada por Agustín Porras el pasado verano en Trasmoz, donde los amigos rindieron homenaje a Ángel. En ella le vemos con dos de sus íntimos: Forega y Antón.


En la cabeza de quien esto escribe martillean versos de Machado que pidió le recitara Trini  en el lecho de muerte. Y su pregunta a ella y a su última esposa, Raquel: "¿Quién me cerrará los ojos?"

Guinda habló de su trayecto literario aquí:




Y ya se acaba el papel. Y ya se acaba la tinta.

14 de enero de 2021

Goyo Maestro celebra su 27 cumpleaños

Goyo Maestro había cumplido 27 años y quiso celebrarlo con familia y amigos. Como no iban a faltar guitarras y versos, Jesús Lou plantó su cámara y un micrófono para recoger esos momentos que veremos en los vídeos siguientes.

Corría marzo del año 1987. Goyo era epicentro de inquietudes musicales, conocido -al margen de los espectáculos de El Silbo- por sus lecturas del folklore aragonés con el grupo Yebra, o de la bossa nova con  Sambalanço. Antes había velado las armas de la guitarra clásica con Pedro López y con Alfonso Isasi. También manejaba secretos de la guitarra flamenca aprendidos en las calles y en las clases de Víctor Monge "Serranito", uno de los grandes. 


Además de Carmen Orte, actuaron en la fiesta los hermanos Pepe y Jorge Baselga, ya pródigos concertistas, que ese día estrenaban sus guitarras granadinas de Marín. Helos:


Durante muchos años, Goyo, Carmen, y Luisfelipe (yo) invitábamos a Ángel Guinda a compartir el escenario. Esta foto nos la hizo Ángel Carrera en Bujaraloz y en ella se ve al poeta con su gesto adusto y goliardesco.


1987 fue para Guinda año de prosas más que de versos. Barroco, en cualquier caso. Moderno, pero barroco. 


Goyo había tocado en los variados tablados de la ciudad como solista o acompañante. En La Ideal estuvo varias temporadas retocando con Carmen romances y cantos tradicionales. 


Goyo, más que viajar mucho, vivía en muchos sitios. Uno de ellos fue Aínsa, el pueblo de Joaquín Pardinilla.  


Cuando Pedro Gómez Cornejo, nombre verdadero de Alonso Cordel, vino a vivir a Zaragoza, uno de los primeros zaragozanos con quien se amigó fue con Goyo. Así se incorporó a la peña.


Goyo era gran repentista. Se le podía poner cualquier partitura al atril. Pepe y Goyo pasaban muchas horas leyendo ejercicios y piezas de otros siglos.


La casa de esta fiesta, entre la plaza de San Felipe y la calle Alfonso, la compartía Klaus Dillemberger con Goyo.  Tardaron una semana en eliminar los hedores de alcohol y tabaco, principalmente. Todo en orden, pues.


Las prosas de Guinda tenían extensión apta para columna de prensa, deporte que practicaba en las pistas del Heraldo de Aragón. Ese año meditaba sobre España y los españoles. Esto que lee aquí fue uno de los disparadores que nos precipitó al Más margen, malditos! Pero eso es otra historia.



Hoy día, Goyo sale poco de Las Fuentes. Se cuida.









1 de mayo de 2017

En la Glorieta de Ángel Guinda

Glorieta Ángel Guinda. Escultura de Luigi Maráez
El pasado sábado se celebró un acto dedicado al poeta Ángel Guinda en su Glorieta del Actur. 


Tomamos de las redes estos comentarios y fotografías.

Marta Domínguez:

Ayer en la glorieta Ángel Guinda durante el homenaje - recital a dicho poeta . En las imágenes Amparo Sanz Abenia, activista de la poesía, como fue muy bien considerada ayer, Antón Castro, la amiga y editora de Guinda, Trinidad Ruiz Marcellán, Manuel Martínez Forega, Luis Felipe Alegre Seró (el silbo vulnerado) que contó anécdotas de Guinda y recitó, y el concejal de Vivienda y deportes Pablo Híjar que entregó la placa al poeta. A continuación fuimos todos a la sala Río Gállego  del Centro Cívico José Martí a recitar y continuar homenajeando a nuestro gran poeta. 
Recitamos muchos amigos: Elisa Berna, Miguel Ángel Yusta, Ricardo Fernández Moyano, Reyes y David de Reyes David Pregunta, Juan Leyva... uno de los poemas de Guinda que recité « Los muertos» : ...los muertos que están vivos/ los muertos que nos llaman/los muertos que se vuelven a morir/ los muertos que en la muerte nos esperan.(...)

Pablo Híjar, Ángel Guinda, Trinidad Ruiz Marcellán, Amparo Sanz Abenia. Foto Ricardo Fernández Moyano

Caricatura de Guinda, por Josema Carrasco
Emplazamiento de la Glorieta Ángel Guinda

Manuel Martínez Forega
:
La gloria del poeta
Sirva el título homólogo del poema cernudiano para significar el homenaje que hoy mismo se ha rendido a Ángel Guinda en la "glorieta" del zaragozano barrio del Actur que lleva su nombre. Y agradezcamos al actual consistorio de Zaragoza su sensibilidad. Hoy, ha estado junto a la poesía y junto a los poetas encarnado en el concejal Pablo Híjar. La poesía es de todos y para todos; de y para las instituciones públicas también, y está muy bien que la apoyen y que la difundan.
Gracias también a la Asociación "Rey Fernando" y a su Amparo por promover y lograr que esa glorieta en la que confluyen las avenidas Gertrudis Gómez de Avellaneda, María Zambrano y Pablo Ruiz Picasso se fundan con el poeta más comprometido con la poesía, pero también el más generoso, más solidario y más romántico que yo conozco.

Antón Castro, Ángel Guinda, Amparo Sanz Abenia, Trinidad Ruiz Marcellán,  Manuel Martínez Forega


 También vimos a Carlos Eladio Fanjul, a José Malvís, y a otros poetas y aficionados que no reconocimos. En este collage aparecen algunos. Fotos de Marta Domínguez, Manuel Martíntez Forega y Ricardo Fernández Moyano:


Creo que fuimos felices.

Sí.