28 de julio de 2015

Muere Marcelo Reyes

Era de San Juan (Argentina). En 1989 nos abrió su casa en Buenos Aires y se unió a la troupe, sin abandonar sus obligaciones como funcionario en el Ministerio de Economía y de profesor en la UBA. Finalmente, dejó todo para vivir la aventura de montar una empresa en España, El silbo vulnerado SL, que diera vuelo a nuestro empeño de difundir la poesía. Lo hizo, pero pasado un año el trabajo le vino pequeño y decidió volver a la universidad. Su amor a la poesía y a la canción eran muy grandes. Con Trinidad Ruiz Marcellán encontró la poesía encima de la mesa y la ocasión de ayudar en la organización de sus otras empresas poéticas: la Editorial Olifante y el Festival de Poesía Moncayo.

Marcelo. Zaragoza, 1990

Familia, amigos, qué decir. Un hombre tan querido... en fin!

http://antoncastro.blogia.com/2015/072801-adios-al-editor-marcelo-reyes.php

27 de julio de 2015

'Arte Mayor' en Robres

Luisfelipe y Carmen. Robres, 11 julio 2015
En el Festival de la Oralidad de Robres presentamos el día 11 una función especial de Arte Mayor, pues aunque actúo solo yo, en esta ocasión lo hice con Carmen Orte. Nos acompañaron Ana, hija de Carmen, Manolo y Pilar. Vinieron a vernos desde Huesca y Zaragoza unos cuantos amigos y familiares.


Del festival cuida el Grupo de Teatro de Robres, que ha conseguido en su larga trayectoria que el teatro forme parte del sentir colectivo.

Hay que aclarar que el pueblo es especial. Tiene unos 600 habitantes. El Grupo de Teatro lleva 27 años en activo, y cada montaje trasciende las fronteras de Aragón. En el pueblo se hace una revista periódica, El Pimendón, y cada año los gaiteros aragoneses se reúnen un día a hacer sus cosas. Eso, por si parece poco que desde hace 14 años celebren el festival con una media de 200 vecinos por sesión. Cobran entrada, que lleva incluida un refrigerio en el ambigú  montado en el mismo parque. No hace falta hablar de la reciedumbre de sus vinos, ni de la belleza de sus gentes. 

Robres está cerca de Huesca. Qué suerte. 

Pasamos la calurosa tarde con el director de escena Luis Casaus. 
Recordaba Carmen la presentación del disco Monegros que se hizo en Robres en 1990, y que culminó con el dance en la plaza, tras los romances cantados por Simeón Sarrate. Allí estuvimos con Leda Valladares, celebrando la primera grabación "homologable" de un disco documental en Aragón. 
¿Y qué vamos a decir de nuestra función hace un par de semanas?




Manolo, Luisfelipe, Carmen. Parque de Robres, 2015


Empezamos medievales, con romances, Libro de Alexandre, Jorge Manrique... entre medio algunos ejemplos barrocos y rococós... acabamos con el "No volveré a ser joven" de Gil de Biedma y la réplica de Juan Bonilla "No volverás a ser joven (ni falta que te hace)". Las trincheras de la guerra, aledañas al pueblo, nos invitaron a evocar el pronunciamiento de Galán y García como romance final.
Ana hizo fotos.






El espectáculo tiene dos vertientes: la interpretativa como bien reflejan las fotos, y la monologal, donde yo hablo de asuntos referidos a la poética y a la preceptiva literaria aplicada a la escena. En Robres comencé hablando del "arte mayor" diciendo más o menos:


‘Arte mayor’ es una de las expresiones incómodas de la Poética clásica. Se aplica solo al verso (no al poema) cuando tiene más de 8 sílabas métricas. Con 8 o menos es verso de arte menor. Un verso alejandrino, 14 sílabas, es de arte mayor, solo que es un tipo de verso de los llamados compuestos,
que se dividen en su mitad (cesura), o sea:  en cada verso de 14 hay dos de 7. Lo mismo pasa con el Romancero, donde los versos se escriben así:

En Santa Gadea de Burgos, do juran los hijosdalgo,
allí toma juramento el Cid al rey castellano.
Las juras eran tan bravas que a todos ponen espanto:
sobre un cerrojo de hierro y una ballesta de palo.

O así:
En Santa Gadea de Burgos
do juran los hijosdalgo,
allí toma juramento
el Cid al rey castellano,
Las juras eran tan bravas
que a todos ponen espanto:
sobre un cerrojo de hierro
y una ballesta de palo.

“Arte mayor” y “arte menor" forman parte de la terminología poética.  Pero la expresión “arte mayor” la usamos también para significar nuestro mayor encomio hacia una obra de arte, literaria, escénica o plástica. Técnica y belleza. Razón y canción. Que ‘lírica’ venga de ‘lira’ tiene que ver en esto. 

Pero aquí hablamos de un arte como técnica y los adjetivos  comparativos lo son en relación a la cantidad de sílabas, no a la calidad del verso. Aun así, no suena bien que los versos de este villancico medieval  sean  de “arte menor”:

No me las enseñes más,
que me matarás.

Estábase la monja
en el monesterio,
sus teticas blancas
de só el velo negro.

Más,
que me matarás.

Acaso no todos coincidan conmigo en la apreciación de arte mayor para este poema que Diego Sánchez de Badajoz recogió en su Farsa del juego de cañas a mediados del s. XVI.
Pero seguro que coincide el lector en que es maestría muy grande la de estos otros de Manrique:

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

Pues esto es arte mayor con versos de arte menor.

Por cierto que en las Coplas de Manrique, tenemos ejemplos de licencias métricas ya desusadas…  Veamos: el esquema de las coplas manriqueñas, es el mismo para las 40, cada una con 12 versos:

8a 8b 4c 8a 8b 4c 8d 8e 4f 8d 8e 4f

Son dos sextillas de pie quebrado.

Ahora, volvamos a fijarnos en la estrofa de Manrique para comprobar que coincide con el esquema. 

Observemos que el tercer y sexto verso no tienen las cuatro sílabas preceptivas:

que es /el / mo / rir
   1       2     3      4  (+1)

Recordemos al desmemoriado que aquí hay una sinalefa (que es) y que el final de verso en sílaba aguda añade una sílaba más al cómputo métrico.  Bueno, pues eso: hay cinco sílabas gramaticales
(que-es-el-mo-rir) y cinco métricas, ya señaladas.

 En el sexto vemos:                        


                                                                                      
y / con / su / mir
1     2      3      4  (+1)

Donde las 4 sílabas gramaticales se convierten en 5 métricas por su final agudo.

¿Cómo es posible? ¿Se confundía el propio Manrique? No, es la licencia llamada "compensación", que equilibra la distribución silábica subiendo la primera sílaba al verso anterior  

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es / el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
        y / consumir;

 Si alguien me pregunta que si corresponde al rapsoda ocuparse de ello, le diré que para mí es productivo y en nada ocioso. 

Otra licencia que maneja Manrique es la sinafía, que consiste en... pero bueno, no quiero cansarles más, por ahora.. .



Luisfelipe



Fotos del monologuista: Emilio Casanova






25 de julio de 2015

Poesía y Repertorio: copla o cantar (I)


La copla

A escribir este artículo me viene a ayudar mi colega Manolo. Así trabajaré menos. Solo con transcribir lo que hablemos...

-Así que hoy vamos a hablar de la copla española. Olé!
-No, Manolo, hoy quiero divagar un poco en torno a la copla como poema o como estrofa de un poema. 
-Pero, hombre, si la canción española se escribía en coplas. No me seas sectario.
-Sí, lo confieso, no niego su arte pero no puedo con esa música, la tengo asociada a la dictadura. Hablen los que de ello gusten y entiendan. O lean Crónica sentimental de España, de  Vázquez Montalbán.
-Pues a ver de qué copla nos vas a hablar!
-Ño! De la que viene de copula que en latín era "enlace".
-Esto se pone interesante. Tira, tira...

-El pensamiento y el sentimiento se visten con las formas poéticas y provocan la emoción. La copla es de las formas breves.
Copla por excelencia es una poesía (lírica o no) de cuatro versos octosílabos que rima el segundo con el cuarto . Puede ir suelta o encadenada a otras. Por su brevedad, en la recitación y en el canto se enmarca de una cortinilla musical, normalmente con guitarra.  En el norte español con rabel. Y en otros lugares con otras cosas. 
Las cuartetas asonantadas se cantaban hace mil años, en los albores de nuestros idiomas actuales:

Garid vos, ¡ay yermaniellas!, 

cóm' contenir el mío male
Sin el habib non vivreyo: 
ad ob l'irey demandare.

(Decid vosotras, ¡ay hermanillas!, / ¡cómo resistir a mi pena! / Sin el amigo no podré vivir; / y volaré en su busca.)


La copla no necesita acompañarse de otra, aunque a veces el desarrollo o ampliación de un tema las junte.

La cuarteta asonantada se le conoce como copla, o cantar, o tirana. Sirven para expresar todo tipo de asunto, principalmente las penas. A veces su canto colectivo sirve como música para el baile. Su ámbito es inabarcable.

Según los versos que rimen, una estrofa con cuatro octosílabos puede ser


cuarteta asonantada (8a, 8b. 8c, 8b)


cuarteta con rima cruzada (8a, 8b, 8a, 8b)


cuarteta con rima abrazada o redondilla (8a, 8b, 8b, 8a)


-Bueno, bueno... uno tiene la sensación de que escribir una copla lo puede hacer cualquiera, pero tú lo estás empezando a complicar bastante. Hay que saber todo eso para hacer coplas?

-El que sabe hacerlas, de alguna manera lo sabe. Ah, y no hace falta escribirlas, el autor puede ser analfabeto  (que no inculto) y saberlo por intuición o por haberlo mamado. 
-Sí, claro. Como los joteros de antaño.
-Buen ejemplo; en la jota aragonesa cada copla es pieza única. Luego, según la modalidad del canto, puede ensamblarse con otras en una ronda callejera; o usarse en duelo de joteros dando respuesta una a la otra.
-La jota de picadillo, que se dice.
-Eso es. Algo que se da en muchos ámbitos copleros. Recuerde esos términos de "pie forzado", "controversia", "repentismo"...
La copla no suele ir sola, y transporta  ideas, fórmulas, pensamientos... que germinan en una nueva copla.  
Técnicamente, muchas canciones se hacen con cuartetas, o sea "por coplas". El autor tiene la posibilidad de elegir el andamiaje para su discurso y elige la copla. 
La copla, en cambio, se elige a sí misma. No es elección, sale así.
Recordemos tres ejemplos que cuando jóvenes oíamos  en los festivales de folk. 
-Buah! Pues no ha llovido desde entonces! Esos festivales que montaba Plácido Serrano alrededor de 1970 en el Pax.
-Y los que se hacían en el barrio de Torrero! Hasta la muerte del dictador  no se dejaron de hacer... Bueno, a lo que vamos, tres ejemplos:

Meditaciones de Severino el sordo, de J.A. Labordeta. Aquí sus cuartetas finales:



De cien vecinos que éramos 
ya sólo quedamos dos: 
Don Florencio que es el amo 
y un seguro servidor. 

Don Florencio vive en Huesca, 
aquí sólo quedo yo 
con una cabra mochales, 
una gaita y un tambor. 

Un día cojo la cabra, 
la trompeta y el tambor 
y me voy a Zaragoza
y que pregone el patrón. 

Coplas al Compadre Juan Miguel, de Yamandú Palacios, popularizada por Zitarrosa. Empieza así:

Al compadre Juan Miguel,

no le pagan el jornal
y aunque no haiga de comer,
lo mesmo hay que trabajar.

Estribillo: 

Pobre compadre Miguel,
la vida que le ha toca’o.

Todo el día lo ha pasa’o

trabajando y sin chistar,
por unos tragos de caña
el pobre compadre Juan.

Dice el sabio Salomón, de Joaquín Díaz.


Dice el sabio Salomón

que el que besa a una mujer,
no tiene perdón de Dios,
si no la besa otra vez.

Dice el sabio Salomón,

que el que engaña a una doncella
no tiene perdón de Dios,
si no se casa con ella.

Dice el sabio Salomón

que el que engaña a una casada
no tiene perdón de Dios,
si la dejara preñada.

 En cada canción hay un personaje conductor, un estribillo y un tratamiento estilístico común a cada copla. Las dos primeras no permiten extraer o aislar ninguna copla, cada una es un  eslabón de la cadena, aunque la cadena sea de oro. 

La del sabio Salomón está formada precisamente con tres coplas independientes. Puede quitarse una, o cambiarla de lugar, o añadirse dos con la misma fórmula, que no cambiaremos la canción. En este sentido, se puede decir que las dos primeras están a un paso del romance y la tercera es una colección de coplas. 

-Pero, oye, hay otras coplas, no? Yo recuerdo que las coplas de Manrique no eran cuartetas. 
-Bueno, sí, claro. Piensa que hablamos de la copla en relación con el canto. En poesía "culta" se habla de copla y puede que se esté hablando de una  estrofa cerrada de x versos, de arte menor o mayor. Y no vamos a entrar ahora en las coplas de arte mayor, porque no acabaríamos en toda la noche.
Cada una de las coplas manriqueñas (precedida por su número de estrofa) es de seis versos, una sextilla, que Manrique agrupa de dos en dos, quizá por ahorrar tinta en la numeración. 
-Ja, ja, ja... ya sería más bien porque la sextilla se quedaba corta para sus reflexiones filosóficas, no?
-Seguramente Manrique necesitaba doblarla para cerrar la faena. Aunque la sextilla manriqueña es de pie quebrado (8,8,4), está muy cerca de la sextilla usada en el Martín Fierro, que permite más complejidad argumental que la cuarteta.
-Ahora me estoy acordando de una pelea entre Jorge Negrete y Pedro Infante, que se insultaban con coplas.
-Sí, buen número. Las cuartetas están con rima abrazada. Al final los cantantes se replican dentro de la misma estrofa. Esos duelos coplero trascendían al cine mexicano, cuyo público sería mayormente del campo, donde perduró el género.
-Oye... cuando El Silbo empezaba en el Goya, no diste un recital con las coplas de Manrique?
-Sí, las aprendí de niño y cada cierto tiempo rememoro. Me hablas del 73, en el Auditorio de Radio Juventud. Luego las hicimos el 78 y, ya "en serio", en el 79. La última vez fue el día 11 de este mes, en el Festival de Robres; bueno hice una selección. Ahora que caigo, Manolo, no me acompañaste tú al recital de Joaquín Díaz en el Virgen del Carmen?
-Sí, sí, me hiciste ir media hora antes y ya estaba el tipo en el escenario, rodeado de instrumentos rarísimos, afinando sin parar. Luego, durante la actuación me hacías ir apuntando coplas. Aún me acuerdo de una que decía algo así: "Compañero, si te casas / busca la mujer morena, / que de las blancas y rubias / del ciento sale una buena." Por cierto se puede cantar esa copla hoy o es machista?
-Dicha por mujer reduciría el riesgo, sobre todo si aparece en escena de desafío.
-Bueno, seguimos otro día, que me canso.
-De acuerdo, te contaré mañana de mi encuentro con la copla andina y cómo empezó la relación con su principal cultora, Leda Valladares. 
Pero espera, mira estas fotos, que aparecen amigos.
Estas son de 1979 cuando hacíamos Manrique: Lourdes Lachén, Goyo Maestro y yo. Las fotos las hizo Enrique Carbó:








Y estas son de hace unos 4 años, en La campana de los perdidos. Se ve el telón de Germán Díez que aparece cuando compara el poeta las virtudes del maestre con las de los caudillos romanos:












Estas fotos no sé quién las hizo.







Y el pasado día 11, en Robres, con Carmen Orte, recité las coplas de Manrique con entradilla de zanfona. Fotografiaba Ana Holguín.







4 de julio de 2015

Tranvía Teatro inaugura el Festival de Oralidad de Robres

Tuvimos el gusto de actuar  en la primera edición de este singular festival de teatro oral o de oralidad teatral. Había nacido, de la mano de grupo teatral de Robres, un poco a la sombra del festival de oralidad de Huesca, que comenzamos el mismo año.
Hoy comienza  con Ttranvía Teatro que trae las palabras de los clásicos del Siglo de Oro.  Nosotros, el día 11 estaremos allí de nuevo. 
Compartimos cartel con Tranvia, Maru-Jasp, Kumen Teatro y La otra parte Teatro.
Esperamos que el conjunto del programa sea del agrado de los vecinos del pueblo y comarca.



28 de junio de 2015

En el Río de la Poesía

La riada 

En el río de la poesía se orillan, por un lado, los que creen que todo es poetizable porque la poesía es decir las cosas con arte, es decir con rima y medida, como el romance  del programa de fiestas.

Y en la orilla contraria los que creen que a la poesía le sobran las palabras. Todo poetizable con un objeto un color, una sombra.

En el cauce-cauce, la poesía de libro, de tesis vital, de purezas e impurezas, de  épicos laberintos, la obra gruesa.

Sobre el puente, atisbando lo que trae el río, hay muchos editores, tres rapsodas, dos o tres críticos de nivel académico, un par de periodistas culturales.

Las adscripciones a corrientes son temporales. A veces un rapero se ve arrastrado hacia el centro de la corriente y escribe sonetos de la experiencia.

Cuentan que un día, un editor quiso pescar a tantos poetas que acabó arrastrado por la corriente y ahogó su editorial.

Es normal que cada vez que hay una crecida, al día siguiente aparezcan las riberas sembradas de hojas de los libros separadas quién sabe si por el agua o por el vino. Alguien creyó ver en una de ellas el juramento de la queimada y desde entonces se lee mientras los castizos preparan el mejunje.

Todo esto explica la preocupación en torno a la próxima riada poética, pues los poetas de la orilla experimental hacen cada vez las obras más gruesas, dado el poco eco que concita el minimalismo, y es previsible que se taponen los puentes. Que este año hayan anunciado obras tituladas “Ariete” o “Patos”, no ayuda a disipar los miedos.
Es de creer que el derrumbe de un puente acabaría con las obras causantes, con sus observadores y con los que se hallaran más o menos cerca. Las corrientes Nueva Sensibilidad y Poesía del Lenguaje están pensando desviarse por un afluente. La corriente de Poesía Líquida está feliz.

¡Hum…!

15 de junio de 2015

Héctor Grillo con El silbo vulnerado

Hemos puesto en un vídeo fragmentos de los tres últimos montajes que hicimos con Héctor. Está bajo estas líneas que hablan de esos años.
Héctor Grillo. Bolonia, 1989

Héctor Grillo dirigió siete espectáculos de El Silbo, entre 1982 y 1996. Los primeros fueron Sender (1982), Sátira Sátiro (1982), Quevedo (1982) y Del comienzo de la arcilla del mundo (1983).

Y en una etapa posterior: 


Clásicos in Versos (1989) 

La obra se acompañó del disco de igual título y los textos se editaron en libro. La grabación fue dirigida por Francisco Gil y fue editadas por Tecno Saga en vinilo y casete. La edición del libro estuvo a cargo de Luis Miguel Bajén, quien aportó algunas observaciones a un texto de Amato Benedito, poeta antitaurino del XVIII, atribuido a Jovellanos y viceversa.


Clásicos in versos en libro
En montaje se hizo en tres etapas, pues en 1989 Carmen y Luis Felipe actuaban parte del año en América del Sur, mientras Héctor vivía en Italia y había que hacer coincidir los ensayos con las funciones que, con el nombre Redoma y junto a Enza Fanti, realizaba periódicamente por la Península. Héctor además aprovechaba para bajar a Sevilla y a Jerez, donde colaboraba con La Pupa y La Zaranda.

Llevaba ese año en repertorio una obra basada en el Aguirre de Sender, Tarumba del Equinoccio, que aquí representó con la ayuda técnica de Karlos Herrero y Soledad Jiménez, con los que, a su vez, iba pergeñando lo que sería el primer trabajo del grupo Garabaita.

Héctor Grillo. Tarumba del Equinoccio. 1989
Zaranda-Silbo: Paco, Goyo, Luismi, Carmen, Luisf, Gaspar.1989
Los materiales de que se dotó Clásicos in Versos  se fueron articulando en diversos periodos también. Esto repercutió en la unidad "de obra", ya que el disco se hizo antes que el espectáculo y éste no recogió la totalidad de los temas. Los arreglos musicales cambiaron en escena con Goyo Maestro. El libro fue lo último y presentaba los textos íntegros de los poemas fragmentados en escena, así como los cantados o recitados en el disco, por si acaso.


Clásicos in versos en gira: Goyo Maestro, Marcelo Reyes, Carmen Orte, Luis Miguel Bajén, Pilar Trillo, Gregorio Germes, Luis Felipe Alegre. 1990
La obra se estrenó en Ejea de los Caballeros y se representó por toda España en 1990. Ese año recibimos la primera ayuda pública para la producción.
El vídeo que se verá es un resumen promocional que Jesús Lou hizo en su momento.


Romanceros (1991)

Héctor en  La Habana, 1991

Nos asociamos con la compañía vallisoletana La Quimera de Plástico para emprender un proyecto:  el romance en escena.
Nos reunimos a ensayar y montar en el teatro de la Universidad Laboral de Eibar. Junto a Héctor, Karlos Herrero y Germán Díez haciendo formas y dando colores. Tuvo el acierto de llamar  a la argentina Cristina Moix para que diseñara la escenografía, que era compleja.
















Luisfelipe, por primera vez, no actuaba en la obra y se encargaba de coordinar diversas actividades del equipo, en sintonía con el productor asociado, que era, por La Quimera, Tomás Martín.

De pie: J. Manuel Pérez, Pilar,Carmen. Sentados: Luisf, Goyo, Héctor, Ana Isabel Gallego, Juan Luis Sara, Cristina Moix, Tomás Martín. Eibar, 1991
Héctor hizo un guión muy sólido en el que se engarzaban los romances. Los últimos eran versiones americanas, como  El Condolirio, versión venezolana del romance del Conde Niño. Joaquín Díaz nos escribió una introducción para el programa.
La unión de fuerzas entre El Silbo y La Quimera permitió hacer un centenar largo de actuaciones por toda España. Normalmente salía una furgoneta nuestra con material de sonido y de Valladolid, el camión de Quimera con todo lo demás. Además, Romanceros giró por festivales de Argentina, Portugal y Cuba.

Ana Isabel, Juan Luis, Manolo,Pilar,Rosa, Luisf, Goyo, Héctor, Carmen.
 Teatro Nacional. La Habana, 1991
En 1991, editamos un libro con el Gobierno de Aragón, escrito por Antón Castro sobre los 20 primeros años de la compañía y que acababa con Romanceros a medio montar.
El silbo vulnerado: un sueño de juglares. El diseño era de José Luis Romeo y la portada de Antonio Ceruelo. El primer ejemplar salió de la encuadernación mientras Romanceros se estrenaba en Teruel.
JL Romeo y A Castro con la portada. Zaragoza, 1991

El libro llegó al teatro Marín cuando salía un pequeño grupo de espectadores  haciendo imaginativas interpretaciones de las peripecias escénicas. Los murmullos se repetirían en otras ocasiones, especialmente en las funciones americanas.
Héctor, 1991 
 Romanceros también tuvo su registro sonoro en Tecno Saga. Lo que se ve en el vídeo es un anuncio que grabamos para televisión; se contrató publicidad con Antena 3 y el regional de TVE.


Goya: poesía circundante (1996)

A mediados de los 70 habíamos llevado ya al escenario obra poética relacionada con Goya. Fue una primera aproximación y un aviso de que el intento no era nada fácil. En aquella ocasión El Silbo (Luisf, Goyo, Lourdes Lachén, Alicia Rubio y Jacinto Ramos) recurría a poetas contemporáneos, fundamentalmente Rafael Alberti e Ildefonso Manuel Gil, de quien la colección Fuendetodos había editado Luz sonreída, Goya, amarga luz.

En 1994 comenzamos a preparar, con mucho tiempo, el nuevo Goya. Se iba a estrenar con motivo del 250 aniversario del nacimiento del autor, en 1996. Se contaba con la ayuda de Emilio Casanova, quien había hecho del estudio de Goya algo así como un principio vital. El vídeo que preparaba contaba con la música de José Luis Romeo. Ambos pilares fueron fundamentales en la producción de la obra. En esta ocasión, sobre el guión de Héctor planearían textos de autores coetáneos del pintor.
Para la dramaturgia llevábamos ya mucho trabajo adelantado. Así, de Jovellanos, Cadalso, Arriaza e Iglesias de la Casa habíamos revisado las obras para el montaje de Clásicos in Versos; los versos festivos de Samaniego e Iriarte, así como El arte de las putas de Nicolás Fernández de Moratín fueron la base de Sátira Sátiro (1982). No se hizo obra de todos ellos, ni mucho menos, pero las referencias estaban a flor de labio. "La despedida" de Leandro Fernández de Moratín era obligado poema final.
Goya: Poesía circundante. Soledad Jiménez, José Luis Esteban, Luisfelipe, Elena Gómez. 1996

En un principio la obra se ensayó con tres actores: Soledad Jiménez, JL Esteban y Luisf. En la primavera del 95 se terminó, con los tres, la primera versión del montaje, en la Ciudad Escolar Pignatelli de Zaragoza. El verano quedaba como paréntesis y se daba tiempo a empezar la producción "comercial", pues lo hecho hasta entonces era "teatro pobre"y quedaba como boceto a vestir. Conforme Ana Abán acrecentaba los diversos campos de la producción se vio la oportunidad de sumar al elenco a Elena Gómez, lo que enriquecería el desarrollo de personajes femeninos.

Cuando Héctor volvió de Brasil y reescribía las primeras escenas de la obra, decidió incorporar las Noches lúgubres de Cadalso. Era evidente el correlato con algunos grabados de Goya, así que comenzó a trabajar en la adaptación como obra dentro de la obra. 
El teatro de Zuera nos fue cedido durante los dos meses de ensayos finales.  Allí se incorporó el equipo de Embocadura, y hasta Zuera se desplazaban los amigos que siguieron el proceso.  Entre ellos disfrutamos la compañía de Nancy Morejón, la gran poeta cubana. De cumplimentar a los invitados se encargaba Grassa Toro, que era el ayudante de dirección de Héctor.
Fuera de España la obra se vio en Toulouse y en el Teatro Cervantes de Buenos Aires. Para el desarrollo del proyecto el Gobierno de Aragón nos hizo 'compañía concertada'.
Balance de la Empresa a los seis meses del estreno. Boletín Lugar de Encuentro, 1996

Lamentablemente, en este vídeo no hay voz ni la música original de Goya: poesía circundante, pero se aprecian otras inquietudes formales del universo Grillo.






7 de junio de 2015

Jesús Lizano (1931-2015)

Lo conocí en 1982.  Lizano había publicado Mi mundo no es de este reino y había venido a Zaragoza desde Barcelona para hablar con Manuel Pinillos; en cierto modo, para pedirle la protección de su crítica. A media tarde nos sentamos en la terraza del Benidorm, junto al cine Gran Vía. Lizano hizo para mí un resumen de su poética, con la aquiescencia de Manolo. Poética impura, claro.

Jesús Lizano. Foto tomada de Polémica
Volví a verlo en los encuentros de poetas y titiriteros que se organizaban en el Taller de Marionetas de Barcelona. Era muy colega de Pepe Otal. Una noche, Jordi Bertrán presentó un número nuevo con un Jesús Lizano de madera.


En Zaragoza, mi paisano Julio Donoso oficia como gurú de la cofradía de Lizano. Me pasó una abultada antología y me gustó leerla. 

Helena Millán sé que compartió con él escenarios por las plazas de Barcelona, porque a Lizano le fascinaban las marionetas.

Dos días después de su muerte, La Nada Aparente cantaba en Buenos Aires  Que nadie duerma para despedir al poeta.

Este "Mamíferos" es uno de sus textos más celebrados.



MAMÍFEROS

Yo veo mamíferos.
Mamíferos con nombres extrañísimos.
Han olvidado que son mamíferos
y se creen obispos, fontaneros,
lecheros, diputados. ¿Diputados?
Yo veo mamíferos.

Policías, médicos, conserjes,
profesores, sastres, cantautores.
¿Cantautores?
Yo veo mamíferos…

Alcaldes, camareros, oficinistas, aparejadores
¡Aparejadores!
¡Cómo puede creerse aparejador un mamífero! 
Miembros, sí, miembros, se creen miembros
del comité central, del colegio oficial de médicos…
académicos, reyes, coroneles.
Yo veo mamíferos.

Actrices, putas, asistentas, secretarias,
directoras, lesbianas, puericultoras…
La verdad, yo veo mamíferos.
Nadie ve mamíferos,
nadie, al parecer, recuerda que es mamífero.
¿Seré yo el último mamífero?
Demócratas, comunistas, ajedrecistas,
periodistas, soldados, campesinos.
Yo veo mamíferos.

Marqueses, ejecutivos, socios,
italianos, ingleses, catalanes.
¿Catalanes?
Yo veo mamíferos.

Cristianos, musulmanes, coptos,
inspectores, técnicos, benedictinos,
empresarios, cajeros, cosmonautas…
Yo veo mamíferos. 



 Lamentamos su pérdida.

Luisfelipe Alegre