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27 de diciembre de 2018

1988, El Silbo en Guinea Ecuatorial

1968: Acaba el año y aún zumban en la cabeza las efemérides: Praga, París, México…

Aquel año de 1968 uno no se enteraba de nada de eso, por lo temprano de la edad. En cambio, sí recuerdo muy bien las imágenes (tve? nodo?) de un país africano donde se hablaba castellano. Era Guinea Ecuatorial, que alcanzaba la independencia. Yo nunca había visto un negro en persona y me impresionó la noticia.

¿Era buen legado el que dejaba España? Comparando con la media africana, seguramente.
Se tituló República. Quizá durante unas horas, y en días previos, aparentemente lo fue.  Eligieron a un presidente destructivo, inmediatamente convertido en dictador: Macías. Como cuenta
Mario Virgilio Montañez,  Los españoles evacuaron el país y tras ellos la mayoría de extranjeros.

Se sucedieron 10 años de monstruosidades. En 1971, la comunidad escolar de Malabo vio cómo sus protestas acarreaban la clausura del instituto. Además de perder todo el sistema educativo, también quedó el país sin luz, sin hospitales, sin carreteras (que a ese legado me refería)… Los únicos edificios con mantenimiento eran las cárceles. Un tercio de la población desapareció del mapa. El poeta Juan Balboa Boneke describió el periodo: “el de la generación perdida”.

Macías ordenó cambiar los nombres europeos por los correspondientes africanos, incluidos los nombres y apellidos de sus ciudadanos. Así, Francisco Macías Nguema pasó a llamarse Masie Nguema Biyogo Ñegue Ndong. Solo en eso pudo dar ejemplo.

(...)Porque es un hecho importante, que a veces pasa desapercibido, que la España que concedió la independencia a Guinea y que siguió funcionando como estereotipo para el guineano fue la franquista; es decir, un sistema autocrático que utilizaba como punta de lanza las ordenes y congregaciones religiosas, los principios del nacionalcatolicismo y el militarismo, de una parte, y, de otra, los paradigmas políticos mas reaccionarios y autoritarios. Es decir, los guineanos no tenían referentes democráticos ni progresistas de los españoles, sino que suponían que las maneras que conocían eran las propias de los países colonizadores supuestamente a imitar (...) 

Muchos mandos del ejército guineano se graduaban en la Academia General Militar de Zaragoza. Y por allí habían pasado todos los que en 1979 se confabularon, encabezados por Teodoro Obiang, para derrocar al tirano. Esta vez, la esperanza se mantuvo varios años. Volvieron las embajadas y los cooperantes, volvió la luz, se abrieron las escuelas, se hicieron institutos y llegó la UNED. 


El Silbo en Guinea


En 1988, a 20 años de la independencia y a 9 del “Golpe de libertad” de Obiang y los suyos, la información relativa a Guinea Ecuatorial era muy escasa.

Queriendo contrastar el trabajo de El Silbo con "otros acentos" (con oídos acostumbrados a), Carmen Orte, Jesús Lou y yo, decidimos ir a trabajar allí una temporada. Conseguimos visado por dos meses (“para estudiar las expresiones artísticas de la cultura fang”), nos vacunamos y compramos francos cfa. Pedimos un crédito para los pasajes y empaquetamos vestuario e instrumentos. Hicimos una postal de cartulina como tarjeta de presentación y, por si acaso, llevamos una metopa de la AGM zaragozana.

Una amiga nos dijo que debía enviar un paquete a su prima Nieves, colaboradora de las teresianas en Malabo. Y nos hicimos cargo de la encomienda, lo que suele ser un engorro pero aquí fue una llave para conocer submundos del país.
  
Del aeropuerto fuimos directos a la embajada, para informar de nuestra presencia e intenciones.  Allí conocimos a Jesucristo Riquelme, quien nos propuso alojamiento a cambio de actuaciones en centros de enseñanza de Malabo y  Bata, patrocinadas por el Centro Cultural Hispano Guineano. Al margen de esas funciones, podíamos hacer las que contratáramos por nuestra cuenta, manteniendo el decoro, claro. Como teníamos idea de trabajar con público diverso, llevábamos varios repertorios con su instrumental y utilería. Así que todas las ofertas que aparecían nos venían bien.

Nos ubicaron en la casa de la Aviación. ¿Cuál sería el bar de la esquina? El Beirut, que contaba con un gran jardín donde periódicamente se daba espectáculo.

Las funciones que pensábamos realizar serían: para estudiantes; para público de calle; para toda una comunidad. De ello se dirá algo en este artículo. Y se  acompañará con muestras fotográficas en vídeo, con sonido tomado de actuaciones aquí y allá. Estos vídeos se pueden ver solo en el blog (no están en youtube, etc.) por su carácter testimonial.

En centros de enseñanza

Para celebrar el encuentro, Jesucristo nos llevó al Beirut para conocer a Donato Ndongo que, además de compartir con Riquelme la dirección del Centro Cultural H-G, era buen conocedor de la poesía guineana.  Hablamos del repertorio posible, lo repasamos y concluimos que no había un terreno especialmente pantanoso. No había problema en que “libertad”, por ejemplo,  o “copular”, se dijeran en el escenario. Todavía se hablaba del “golpe de libertad”. Por otro lado “del sexto en Guinea no se confiesa nadie”, decían los curas, según Ndongo.

Los planes de estudio eran los mismos que en España. Los libros de Literatura también.

Las primeras sesiones fueron en el INEM Rey Malabo. Comenzamos hablando de la Edad Media, de cuando los idiomas peninsulares se estaban cociendo, de cuando la primera literatura en castellano… Carmen empezó una canción:

De los álamos vengo, madre.

Y un coro celestial siguió cantando:

De ver cómo los menea el aire. 

Cerramos la libreta donde apuntamos un repertorio previsible, y preguntamos si alguien tenía preferencia por algún poeta clásico: el Arcipreste de Hita, Jorge Manrique, Fray Luis de León, Cervantes, dijeron. Y así pasó la primera sesión, con la cuaderna vía del de Hita, las coplas manriqueñas, las liras del fraile y los ovillejos cervantinos.

Muchos chicos llegaban al instituto chapeando, o sea cortando la maleza con el machete. Hacía calor, claro, la vegetación abrumaba y los bichejos daban respeto.

La siguiente sesión estaba dedicada al siglo XX, de Rubén Darío hasta Blas de Otero, más o menos.  En el centro, la generación del 27. Carmen y yo nos miramos con cara de culpables cuando un alumno 3º de BUP, Emiliano Esono, insistió en oír una poesía de Dámaso Alonso, a ser posible de Hijos de la ira, pues lo había leído en la biblioteca del instituto. Jesús Lou tapó el objetivo de su cámara y salió corriendo a comprobar que Hijos... estaba allí. Volvió pronto, afirmando con la cabeza. En el entretanto, habíamos neutralizado al forofo con el "Romance del río Duero", por ser Gerardo Diego gran amigo de Dámaso. Acabado el romance, prometimos a Emiliano que en el recital que daríamos por la tarde recitaríamos "Los insectos" si venía. Dijo que sí.

Fuimos a casa y comenzamos el montaje del poema, pero sin el célebre prólogo donde  describe "el espanto" ante una masa de variados insectos: "He leído terrores semejantes de viajeros por el África ecuatorial" afirma allí el poeta. Nosotros también estábamos espantados con la fauna volátil y terrestre. Conocido es el mosquito anopheles, transmisor del paludismo, pero allí uno se encuentra con los insectos que se pegan a la ropa recién lavada y penetran en la piel (hay que planchar la ropa para eliminarlos), o con los que agazapados en la tierra esperan un pie desnudo, etc. O sea, los hay que se ven y los hay que no.

Dámaso había dicho  del poema en cuestión: "Es obra que, recitada, suele recibir mucho éxito". Carmen creó una  atmósfera musical tremolando con el rabel, instrumento ideal para imitar el zumbido de los insectos voladores. Por mi parte, entendí que si el poeta diseminaba más de 30 veces la palabra "insectos", el ritmo dependería de ella. El tono era de monólogo hiperbólico, apropiado para aplicar la técnica del "rapsoda enloquecido" con sus aspavientos melodramáticos acentuados con los guiños humorísticos del texto.  Ajusté con Carmen los versos con aliteraciones de los verbos roer y zumbar. Desgraciadamente, Emiliano no pudo venir al estreno, ay!

Terminadas las actuaciones en el instituto, comenzamos con las que Nieves y sus amigas teresianas nos concertaban en colegios y aulas para adultos. Se hizo muy popular nuestra versión del "Vivo sin vivir en mí" que, en los estribillos, los alumnos acompañaban con voces, palmas y ritmo corporal. Especial recuerdo nos queda de la actuación en el cole de Yumbili.

Los pequeños no  mostraban reticencia al canto, los jóvenes un poco, pero se dejaban convencer mejor que los españoles. Un tímido, metido en la masa del grupo espectador, también puede participar si no se siente especialmente observado. La timidez de los alumnos guineanos se manifestaba envolviendo las manos entre la ropa, o con movimientos de cuello recogiendo la cabeza.

Viajamos al continente, para trabajar unos días en Bata y alrededores. La infraestructura era más escasa y solo los franceses disponían de un centro cultural.  El salón de actos español lo compartían la UNED, Magisterio y el Instituto de Bata. Hubo algún malentendido a ese respecto del usufructo del espacio y no pudimos ofrecer el trabajo más que a los alumnos de Bachillerato y Magisterio, creo recordar.

Todas las actuaciones en el campo educativo -E.G.B., Bachillerato y Formación de Adultos-  fueron juglarescas: comunión del cantar y el reír. 





De gala con El Gran Bessoso

Cada noche bajábamos al Beirut, que también era mentidero político y cultural de la capital. El dueño, Gabi, tuvo la idea de montar una gala donde actuarían bailarinas, cantantes, nosotros y, como cabecera de cartel, el músico guineano conocido como El Gran Bessoso, que iría con su banda. De eso tratan las fotos del vídeo siguiente.

Dado el éxito que tuvimos en el Beirut, Gabi pensó repetir en el Cine Marfil cuando volviéramos de actuar en Bata... No fue lo mismo, no. Las condiciones del cine eran malas; se decía que aún estaba por ahí el fantasma de Macías, pues el Marfil se empleaba para macro juicios militares...

En estas actuaciones combinábamos los poemas con canciones tradicionales como La tía Melitona, que permitían la participación, la improvisación coplera y la risa. También eran de rigor un par de romances de Lorca.

León Felipe había residido un año en Guinea y nosotros aprovechábamos estas actuaciones de repertorio abierto para recitar y cantar algunos de sus Versos y oraciones del caminante.




Con versos de Leopoldo Mª Panero

Teníamos grabados música y efectos de los poemas de L. Mª Panero que hacíamos en el Más margen, malditos! Así que dedicamos una sesión a presentar su obra en Malabo.

Por si acaso, íbamos de etiqueta, para significar la importancia y el respeto que nos merecía ese repertorio. Riquelme nos presento también de traje, pues entre el público se encontraban diplomáticos y autoridades.

No se puede extraer ninguna lección sobre la respuesta del público, pues ese tarde el CC Hispano Guineano estaba muy concurrido por los blancos. Creemos que gustó bastante.


Asonga: teatro arena

Ignoramos si el poblado de Asonga tiene relación con la zona de Bata de igual nombre. Quien conozca ambas, sabe que son la noche y el día, aunque se llamen igual.

Bueno, nosotros fuimos al poblado Asonga, donde queríamos experimentar cierto tipo de trabajo ritual, ante público "no teatral". Asonga es un pueblo Ndowé, cuyo idioma se conoce como Batanga. Agricultura y pesca. Nos habían hablado de ciertos bailes y disfraces que conservaban como tradición, quizá carnavalera.

Remontamos algunas piezas de un anterior espectáculo -Del comienzo de la arcilla del mundo- con salmodia y canto. Los textos eran del Génesis, del Cantar de los Cantares, y de Judá Leví. La representación era en espacio circular, sin escenario. Eso, pese a la pobreza documental, se refleja en las fotos del vídeo.

También hicimos una segunda parte, esta vez en las escaleras de la vivienda del alcalde, con un repertorio normalizado. Recuerdo que toda la comunidad de Asonga cantaba con nosotros, al punto que venían habitantes de poblados cercanos atraídos por las voces.


De esto y aquello

El debut en la parte continental fue en el Club de Tenis (creo que si no era ese el nombre, así se le conocía), el de los españoles.  Esa era la comunidad a la que debíamos conquistar. Sí, en este caso conquistar, pues de ello dependía la recaudación. Es decir, que al final pasamos la gorra. En atención a que una mayoría de espectadores eran catalanes que trabajaban en el negocio de la madera y del cacao, Carmen cantó dos romances en catalán -La cançó del Lladre y El rossinyol- y yo unos versos de Espriú. No fue buena idea, porque algunos censuraron nuestro acento, más leridano que gerundés.

Siempre que había ocasión, recitamos poemas de los dos poetas del momento en Guinea: Ciriaco Bokesa y Juan Balboa Boneke, tomados de sendos libros publicados por el CC Hispano Guineano de Malabo.



Ciriaco Bokesa y Donato Ndongo nos deslumbraron muchas noches en la tertulia del Beirut.  Ciriaco admiraba, por encima de toda la poesía en castellano, a Jorge Guillén, y Donato nos explicaba el valor de Voces de espumas leído en esa clave. Ambos elevaban el nivel intelectual de la calle con su palabra.

En una de aquellas charlas, apareció Riquelme muy alterado. Nos contó el viaje imposible de un coche de Cooperación Española que llevaba libros a una escuelita cercana a Ureka, al sur de la isla. Camino del lugar, había sido obligado a regresar, pues la carretera estaba cortada por soldados que no dejaban pasar sin autorización especial. Aquello alimentaba las sospechas de los más enterados: "los yanquis están buscando petróleo en la costa".

En fin, en este último vídeo se verán fotos de Bata y Malabo, con nosotros actuando o paseando por  calles, plazas También, en las fotos de Jesús, aparecen artesanos, niños estudiando bajo las farolas, profesores y amigos preparando anuncios de actuación, o traduciéndonos escritos varios. Carmen se hizo el peinado típico antes de partir, y ahí se ve.

Varias fotos son del museo de Bata, que recorrimos en compañía de Amador Ebeng, del Ministerio del Interior, a quien Riquelme había encomendado que nos condujera por las emisoras de radio y demás lugares culturales de la ciudad. Otra foto de Bata nos trae el recuerdo de Gabri-B, cantor de calle y terraza. En su repertorio brillaban canciones como Sucu sucu, La yenka y Adelita. Se presentaba cantando unas frases autopublicitarias: "Yo soy Gabri-Be, mi nombre suena mucho... Mi nombre es muy famoso..." ¡Ah, la fama, de la que hablara Manrique! En el vídeo se escucha el nvet oyeng de Eyi Ncogo, que se presentaba también con el adjetivo "famoso".



En este recordatorio de la gira pasamos por alto muchas vivencias que no nos compete analizar aquí. Así, las diferencias entre los fang continentales y los bubis de Bioko; la diglosia, o la función del castellano entre la docena de idiomas guineanos; etc. Nosotros fuimos, como cualquier artista, a ofrecer nuestro arte y punto. Cierto que quisimos volver, pero no pudo ser, y mejor así porque eso nos llevó a otras tierras más lejanas y a conocer más acentos, formas y palabras de nuestro idioma.

Hoy solo nos queda desear a los guineanos que sus actuales dueños les dejen vivir en paz y libertad.


Dibujo en cartón y boli de Ramón Esono. Cárcel Black Beach de Malabo. 


1 de mayo de 2017

Bachillerato y ESO... Literatura


En la adolescencia, la poesía es para algunos un salvavidas. Es descubrimiento: "eso" que sentimos, lo han sentido otros y han intentado expresarlo con esas palabras que llamamos poesía.

Etapa en la que el ser humano, conforme cede la cuerda que le ata a sus mayores, se pregunta "qué va a ser de mí?" Y se cuestiona si aceptar, disentir o qué... acerca del mundo que le rodea. En las actuaciones vemos sus dramas en la postura y en la mirada.

Ya hemos manifestado en otras ocasiones nuestra simpatía por el modelo de desarrollo positivo adolescente, o por la lingüística cognitiva. Son teorías que se relacionan con nuestro accionar. A veces lo inspiran.
Aula del INS Ronda preparada para la actuación de Modernos de plata.. Lérida, 25 de abril, 2017. Foto Manuel Gálvez
Cuando trabajamos en terreno corto (como en el aula de la foto) partimos de algún comentario oído al vuelo, o de una reflexión inicial, aparentemente marginal al tema. Por ejemplo: "por qué las guerras carlistas, o las guerras coloniales no aparecen en la gran poesía española", lo que da pie a tratar de los temas de la poesía y de cómo se ensancha su repertorio según mudan las épocas. También, por seguir con el asunto bélico, podemos divagar: la guerra colonial era tratada en prosa (de Galdós a Sender, por ejemplo), pero paralelamente, en la plaza, era motivo para romances que canturreaban los ciegos.

Las últimas sesiones en institutos han girado en torno a la "Edad de Plata", termino acuñado hace mucho por nuestro paisano José Carlos Mainer y que ya ha entrado, ¡por fin!, en los libros de texto. Hablar de la literatura en España entre 1900 y 1939 es abrir puertas y ventanas al mundo.

Luis Felipe y Montse, del Dep.de Lengua. INS Ronda. Foto Manuel Gálvez
En el INS Ronda, de Lleida, los alumnos de 1º Bachillerato acababan de estudiar el Romanticismo. Bien, aprovechamos para empezar recitando a Rosalía en gallego y aventurando alguna similitud con Mosén Cinto Verdaguer.

Con los estudiantes de IES Sierra de la Virgen, en Illueca, nos extendimos en consideraciones con respecto al amor. Quedó claro que no decimos gran cosa con "poesía de amor". ¿Lo son "Romance del río Duero", "Vino primero pura...", "Yo voy soñando caminos..", etc?

En el IES Blas de Otero, el tono fue ya de recital, no de charla ilustrada, pues la actuación era en el teatro. Se lucían más los números tipo "La mano" de Gómez de la Serna. Varios se apuntaron la referencia para buscar la película en youtube.

El Blas de Otero está en el barrio madrileño de Aluche, muy cerca de la estatua que representa a una joven con libro entre manos, personaje anónimo que sirve para recordar a "todos los asesinados por el fascismo" y en especial a Yolanda González, estudiante de 19 años secuestrada en el barrio y asesinada en 1980.

                                       

Parecerá una tontería, pero los muchachos se entusiasman con el relato de los recitadores que no entendían el verso libre, o con el cuento del romance y su eterno retorno.

Alguna vez -con 2º de Bachillerato- se celebra la premonición machadiana, en "El mañana efímero", de una nueva España, cual sería un periódico fundado en 1915: España. Fue un semanario que reunió muchas voces, epicentro de la llamada generación de 1914. Ortega y Gasset lo presentaba así:


Nacido del enojo y la esperanza, pareja española, sale al mundo este semanario España.

Los que hemos de escribir en sus columnas -gente ni del todo moza ni del todo vieja- asistimos desde 1898 al desenvolvimiento de la vida española. Durante esos diecisiete años de experiencia nacional, raro fue el día en que la realidad pública nos trajo otra cosa que impresiones ingratas. Cuanto más patriotas éramos, mayor enojo sentíamos.

Conforme el tiempo corría nos íbamos convenciendo de que no era ese estado de ánimo una viciosidad de nuestro temperamento, algo así como una acedía de “intelectuales”, sino que por el contrario teníamos el honor de coincidir en él con el más humilde de nuestros labriegos y el más sencillo de nuestros artesanos.

Y esta experiencia de que existe una vasta comunidad de gentes gravemente enojadas -toda una España nueva que siente encono contra otra España fermentada, podrida- ha hecho surgir en nosotros la esperanza.

Creemos en efecto que ha empezado para nuestro país una buena época. ¿No es esto demasiado optimismo?, se nos dirá. No; porque hay en la historia dos clases de buenas épocas. Es una la de aquellos tiempos brillantes y magníficos en que las virtudes de una raza dan sus mejores frutos; son las épocas de plenitud y de gloria. Pero hay otras épocas sin plenitud y sin gloria, menos aún, llenas de agonía y miserias que, no obstante, pueden ser fecundas y saludables. Son aquellas en que el pueblo no padece ilusiones ni vive alucinado creyendo que posee buenos políticos y buenos generales, buenos hacendistas y buenos oradores, buenos poetas y buenas tierras ubérrimas, buenos maestros y buena industria cuando nada de eso tiene. Pues bien, media España, por lo menos, ha entrado ya en una de estas edades, exentes de gloria pero transidas de sinceridad.

¿Es ello una frase nada más? Tú, lector, que tal vez vives en el fondo de una provincia, ocupado en la modestia de tus afanes aldeanos, recapacita con la mano puesta sobre el corazón y pregúntate qué institución vigente de la vida española te merece confianza y te impone respeto. ¿No es cierto que del Parlamento a la Universidad, pasando por las Academias, del Ministerio de la Guerra a los cuerpos judiciales, pasando por las oficinas de Hacienda, nada despierta en ti fe?

El desprestigio radical de todos los aparatos de la vida pública es el hecho soberano, el hecho máximo que envuelve nuestra existencia cotidiana. Todos sentimos que esa España oficial dentro de la cual o bajo la cual vivimos, no es la España nuestra, sino una España de alucinación y de inepcia.

Pero no se ha fundado ESPAÑA con el fin de decir sólo esto, que es una negación. La negación solo es útil y noble y piadosa cuando sirve de tránsito a una nueva afirmación. Si nuestro pueblo ha perdido la fe en todos sus institutos oficiales, hace falta que la cobre en sí mismo. Es preciso reorganizar la esperanza española. Mientras no entren en erupción pasional e intelectual los últimos rincones peninsulares, mientras cada español no posea la voluntad y la orgullosa dignidad de sí mismo, mientras no logre hacer que se respeten sus deseos y sus empeños particulares, mientras la palabra “ministro” signifique otra cosa que servidor y la palabra “diputado” otra cosa que mandadero -que es su estricto sentido- no podrá comenzar la restauración de nuestra raza.

Es un crimen de lesa patria dejar que la Nación prosiga en su actitud servil ante un Estado cuyas instituciones han perdido sus prestigios. De aquí nace esa horrible desgana, esa mortal sospecha, en que vivimos los españoles, de ser inútil intentar cosa alguna. Un pueblo convencido de la ineficacia de todo esfuerzo va recto hacia la muerte. El imperialismo más desmoralizador es el imperialismo de los diputados sin prestigio, de los ministros sin autoridad, de los funcionarios burlescos o rapaces. (...)


El poema de Antonio Machado terminaba así:

Mas otra España nace, 
la España del cincel y de la maza, 
con esa eterna juventud que se hace 
del pasado macizo de la raza. 
Una España implacable y redentora, 
España que alborea 
con un hacha en la mano vengadora, 
España de la rabia y de la idea. 

En Pamplona con la campaña de Fira hemos llevado Variedades poéticas a los  C.E.S. Notre Dame
Irabia, Santo Tomás y Claret Larraona. Carina Resnisky nos acompañó, y en los colegios se oyeron también los versos de Dulce Mª Loinaz y se vieron kamishibai. Seguimos.

23 de julio de 2013

El pasado trimestre. Crónica de hechos propios y ajenos (III)



Quería reflexionar un rato para celebrar que  en el último trimestre del año 2012 me fui acercando a la normalidad. Es decir que octubre, noviembre y diciembre fueron meses sin quirófano y con numerosas subidas al escenario. En general, hasta diciembre la voz se resentía. Las últimas fueron bien.
Los primeros días de octubre, reforzados por Niall Binns, estuvieron dedicados a Nicanor Parra: La fábrica de chocolate, un camión en la Feria de Teatro de Huesca, la Biblioteca Durán Gudiol de Huesca y la Biblioteca de Utebo. Total seis funciones y una charla, ninguna en un teatro.
La Fábrica de chocolate es campo de aterrizaje de francotiradores modernos. Si no en onda estética, sí en clave líquida. Estar ahí no implica coincidencia estética pero sí estar en clave de moderna liquidez.
La Feria de Teatro está obsoleta. Supongo que media docena de sueldos saldrán para los organizadores, fuera de eso... En las últimas etapas de la Feria, fueron felices los que no soportan el teatro, los que aman la danza y los de mala conciencia porque el teatro es un problema. Y fueron felices porque el teatro se fue acortando en beneficio de la danza y el circo. Si hubieran podido habrían cambiado todo por hacer la feria de cine, pero de cine en Huesca ya hay.
Enemigos de la cámara negra y devotos de la alfombra roja.
Delenda est Feria de teatro?
No es que quiera comparar La Fábrica, espacios privados al fin, con un ente como la Feria. No quiero compararlos pero pasé de uno a otro y de otro a uno. Venía de La Fábrica y pasé al camión. Y volví a La Fábrica, pasando por dos bibliotecas y ningún teatro.
Da que pensar. Parra era el último premio Cervantes de las Letras. No había quien lo conociera en Huesca (solo dos libros en sendas librerías de la ciudad). Muy poquitos identifican "NicanorParra-hermanodeVioleta-antipoesía-PremioCervantes", por ejemplo.
Pero las cosas son así, a priori nadie apuesta por un ¿autor? ¿poeta? que además representan unos  desconocidos. Porque no se es alguien hasta que apareces profusamente en la tele. Y ¿cuántos documentales sobre Parra se han visto en alguna televisión española? ¡Y mira que hay!
Quedan las empresas familiares y poco más.
Entre salvar algún tipo de teatro o salvar el Amazonas, no sé cuál sea mayor hazaña hoy.
Y el problema no es solo la falta de circulante.
Otros medios, como la prensa en papel, tampoco saben por dónde tirar. Un periódico no vende como antes, pero se puede distribuir gratis si la publicidad (implícita o explícita) cubre el negocio. Al teatro, si le quitas los apoyos institucionales, qué le queda ¿el público que paga?
Delenda est Feria de Teatro?
Sería extraño ver, dentro de unos meses, por un lado el desastre teatral y por otro una feria de teatro. Pero Huesca es la segunda ciudad de Aragón, su ayuntamiento está en línea con el gobierno y no se dejará escamotear uno de sus programas estrella.
Hace unos días nuestro amigo y colega Pedro Rebollo se preguntaba en su página https://www.facebook.com/pedrorebollo?fref=ts  si habría alternativa para los que hemos ejercido, por ejemplo, de actores de teatro toda nuestra vida laboral, y somos irrecuperables para otro menester:
¿Qué hará el estado español con el par de millones de tipejos como yo, cincuentones con profesión extinguida, que tras 3 décadas de oficio no encuentran OTRO OFICIO?
Porque eso es lo que se me dice (¡mis propios ex-compañeros!) que ahora, actor, lo que se dice actor, ya no se puede; mejor compaginar.  Así que repito: ¿Qué hará con los fontaneros, electricistas, panaderos, artesanos etcccccc que se irán apilando?
Nada, claro.  La responsabilidad es toda nuestra.  Teatro en tienda de campaña, en la barra de un bar, teatro itinerante en espacios interiores, en espacios rodantes… Pero no vale solo el cambio de espacio natural del teatro, cual sería un teatro.  Hay vida fuera de Focus? Todo lo demás ha de justificarse  por la novedad?  Glub!
*
En los alrededores del grupo Prisa (Santilana, Fundación  Alternativas…) también analizan el presente e intentan divisar el futuro en su Foro de Industrias Culturales. No es una cuestión altruista. El debate del año 2011 giró en torno en torno al negocio digital, con el título de ¿A dónde vamos a parar? (estábamos en elecciones). De aquel año traigo a la memoria dos intervenciones. Una, en la inauguración, la ministra del ramo, Ángeles González-Sinde, nos informó, por si no lo sabíamos, que “crisis” en chino es “oportunidad”, algo que entonces repetían los socialistas (políticos, asesores y técnicos de la cosa cultural), como diciéndonos que la crisis afectaba solo a los tontos. La otra intervención fue de Pere Portabella. Vino a contar que hacía unos días (noviembre 2011), el Comisario Europeo de Cultura había le había invitado, junto a otros pensadores de diversos países, a una reunión en Bruselas. Allí, el comisario les pidió articular una relación entre políticos y artistas para crear “un discurso”.  “La cultura ya no es la guinda del pastel. Se pide instalarla como una prioridad. Será la salvación de Europa” dijo, más o menos, Portabella.
El foro del 2012, Financiación de la cultura, ha dejado esencialmente como poso en mi memoria el enfado de quienes intervenían desde el público y señalaban a las fundaciones de los bancos (representadas en los diversos debates) como parte de la merdé. Y es que a los artistas no les gusta que les digan lo que hay que hacer; más cuando sospechan que las fundaciones sirven a los intereses de sus directivos y patronos.
También memorable la broma de Antón Reixa: “entre el viva Rusia de Portabella y el viva Thacher de Lasalle, algún otro camino habrá”, que el Secretario de Estado aprovechó para recordar que no todos los liberales son thacheristas y que él no creía en la desinhibición de estado en materia de cultura y de servicios sociales. Ni Reixa ni Portabella fueron crueles con él, más conociendo sus discrepancias con Montoro por la famosa ley del mecenazgo que no consigue sacar Lasalle adelante. Bueno, decir que hubo quien señaló que esa ley acabaría siendo una coartada para rebajar más los presupuestos públicos de cultura.  En El País lo vieron así:
A José María Lassalle no le gusta mezclar la política con las metáforas. Tampoco con la dialéctica, aunque el secretario de Estado de Cultura tuvo que fajarse con un auditorio bastante caliente ayer en el IV Foro de Industrias Culturales —organizado por las fundaciones Santillana, cuyo presidente, Ignacio Polanco, asistió, y Alternativas— que trata de la financiación del sector. Lo hizo echando mano de citas a Adorno, Wittgestein o Thomas Mann, pero se olvidó quizá el autor que mejor podría definir el cariz que está tomando la tramitación de la Ley de Mecenazgo, la propuesta cultural estrella del Gobierno del PP: Franz Kafka.
Pocos conocidos entre los asistentes. Los amigos de Iberlingva, presentes todos los años y siempre atentos a los foros de reflexión cultural; Cristina del Moral, compañera de aventuras balcánicas con el Instituto Cervantes, y ahora en el AECID.  Ah, y, cosa rara, una aragonesa, Carmina Gustrán, conocida por su vinculación al Enlatamus de Remolinos.
Cabe señalar el asombro de los que me rodeaban cuando apareció en pantalla un mensaje de Zaragoza cultura 2.0 que nada tenía que ver con lo que se celebraba. Y es que en los últimos años hay mucho rey del mambo en internet.
*
La primera función de Lorca del curso 2012-13 fue en el IES Vega del Turia (antaño Ibáñez Marín, donde tantas leyendas del Aragón contemporáneo emergieron).
Aunque era el mismo programa que el curso anterior, desde el último instituto hasta éste habían pasado seis meses y aún tenía la voz insegura, tras las operaciones de garganta.
Primero hice la sesión de variedades para 2º de ESO. Luego el Romancero gitano, para 2º de Bachillerato.
En tiempos a nadie se le ocurría construir un centro de enseñanza media sin teatro, o sin vestíbulo.  De esos tiempos era éste.
Sobre el escenario pusimos dos focos cruzados para no iluminar el telón de fondo. En una mesa lateral, un proyector y un reproductor de audio para fondos sonoros. Un atril en el centro-casi proscenio.
De todas las posibles maneras de hacer una lectura artística del libro, yo había optado por hacerla lo más sobria posible. Las proyecciones de los cuadros de Lorca y los ambientes sonoros debían trabajar en beneficio de la audición. El vestuario ambiguo: traje gris, dos camisas y pañuelo negro al cuello. Pelo suelto y medio largo. La alumna Gloria S. me vio con “apariencia gitana”.
La interpretación estaba basada en “la partitura” que es cada poema. Una lectura escanciada de forma clásica, con pausas versales –de no haber encabalgamiento-, pausa final de estrofa, semitonada en la narración y diferenciando en los diálogos a los personajes mediante cambios de ritmo y modulación. Lectura artística, expresiva, “forense” la llamo yo  porque se busca la comprensión y la reflexión (oír pensando) y para ello se ataja informando del contexto mediante el gesto. El recitador  sabe lo que debe decir pero se atiene a la partitura para, primero, no saltarse un cambio de estrofa (es fácil aprender un poema pero no tanto recordar las pausas estróficas) o no confundirse en los poemas de los que se conocen versiones cantadas (que causan destrozos en la memoria del recitador). Y, segundo,  porque como dice Zunthor: cuando se lee de libro, la autoridad está en el libro; cuando se dice de memoria, la autoridad está en el actor. Y, en este Romancero gitano la autoridad estaba en el atril, no en el actor.
Creo haber sido fiel al poeta y a su libro. Cada dos o tres poemas hacía comentarios al hilo de lo que contaba Lorca en sus conferencias sobre el libro. Y, sí, hablé también del “Folklorquismo”, término bastante sugerente inventado por nuestro paisano Ramón J Sender. Y de la vinculación del poeta a los movimientos vanguardistas de pintura. Acaso, acabara hablando de la revista  Gallo y proyectando alguno de los dibujos de Dalí, dejando como despedida la proyección del retrato triple de Lorca hecho en tinta negra por Dalí.
Hablo de la función en el IES Vega del Turia porque el profesor Javier J. tuvo a bien remitirme algunos comentarios escritos en clase sobre el recital. Entre ellos, un largo escrito de Damián Z.  donde, más que del recital, escribe del patio de butacas.
Dice Damián que sus compañeros llegaron al teatro “más impacientes por salir a la calle que por entrar”. Señala que, al fondo (siempre es al fondo) unas risitas subrayaron los primeros versos del “Romance de la pena negra”, cosa que se iría repitiendo hasta que se serenaron acomodándose en la butaca para esperar el final. A todo esto, el juglar seguía impertérrito, los profesores se desesperaban y el público aplaudía compasivamente. El comentario llevaba por título “La muerte de la poesía”.
Ni qué decir tiene que este punto de vista me ha dado mucho que pensar. No hay nada que refutar pues él lo vivió así y así lo cuenta.
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Hacia 1976 vino por España un recitador que se presentaba con un apodo, el Declamador de las Américas, como suelen tenerlo otros declamadores caribeños: el cubano Luis Carbonel es el Acuarelista de la Poesía antillana, el dominicano Carlos Lebrón es el Super Rapsoda de la Poesía Antillana, etc.  Yo asistí a dos actuaciones del Declamador de las Américas con público estudiantil. El poeta Ángel Guinda escribió una crítica elogiosa que publicó el Heraldo de Aragón.  Al leerla, me indigné y repliqué con una carta al director en términos muy parecidos a los de Damián, negando la posibilidad de comunicación estética cuando el receptor lo es por obligación. Incluso el título era el mismo, aunque en mi carta estaba motivado por un verso que el declamador hacía repetir al público: “y no podrán matarla” (a la poesía).
Con el tiempo, el afán por escudriñar los resortes de la comunicación me llevó a materias aledañas a la sociología, la educación y la cultura especialmente.  Todo lo que podía comprender lo ponía en función de mis intereses teatrales, como actor, director o guionista –oficios que suelen solaparse en mi caso. Cosas útiles para comprender el mundo en que vivimos, pero que no me han servido para saber cuándo una función va a salir bien. Y ¿qué quiere decir “bien”? Por ejemplo, que 1. acuda público, 2. los artistas y técnicos hagan su trabajo sin fallos, 3. el público reciba con interés la propuesta, 4. circule la energía entre el escenario y el patio de butacas, 5. alguien haya sentido una sensación de “magia”, de asombro, o la presencia del “duende”.  Y 5. en el caso de obras con afán divulgativo, que deje huella en la memoria.
El oficio, como yo lo entiendo, poco tiene que ver con las ceremonias de mis colegas caribeños. Sigo creyendo que el oficio juglaresco moderno se desarrolla idealmente con un grupo de cuatro operarios (uno actúa, otro canta, otro toca y otro baja y sube la luz). Ahora, las más de las veces estoy solo en escena. No es la crisis, el declive viene de antes. Que nos perdonen las altas y medias instancias de nuestra comunidad cultural (políticos, técnicos, patrocinadores…) el dispendio de ofrecer machados, parras, cernudas, o paneros, con formas y maneras adecuadas, fruto del estudio de la tradición y de la experimentación. Y ya que nos ponemos impertinentemente quejosos reconozcamos que hoy día el mercadillo teatral está servido de productos parecidos con desigual gasto de nervio o de talento.
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Esto también tiene que ver con el comentario de otro profesor, en instituto diferente. Decía que a Lorca le iba bien el acompañamiento de un guitarrista. Cómo no! 
El servicio que se da desde El Paragüero S.L. –empresa aragonesa que distribuye a la compañía- es parecido al de una empresa cualquiera que desplaza en cualquier momento del año al lugar donde se le solicita: un vehículo, material para la obra y personal cualificado. Y que eso supone: gastos de desplazamiento, mantenimiento del material, seguridad social, irpf, gestión y sueldos. 
Ahora, el caché para institutos  está tan ajustado que es imposible la incorporación de otro trabajador especializado.






19 de enero de 2013

El pasado trimestre. Crónica de hechos propios y ajenos (I)

El último trimestre de 2012 ha tenido un cierto ritmo de normalidad, tras los problemas sufridos por Luis Felipe que condicionaron la disponibilidad de la compañía durante el pasado año.


Los primeros días de octubre estuvieron consagrados a Nicanor Parra: 

 Ensayo con público de Todos contra Parra en La fábrica de chocolate, y posterior estreno:

Feria de Teatro de Huesca. 
4 pases en el camión escenario, acompañados por una charla de Niall Binns en torno a Nicanor Parra.
 Nuestra crónica de la Feria, aquí.

También en octubre, Todos contra Parra se representó en  Utebo, quedando el montaje en reposo  para nueva revisión, en cuanto tengamos tiempo, o cuando algún cliente nos apremie para ello.

El trimestre siguió con García Lorca y el Romancero gitano para alumnos de 2º de Bachillerato.
 

Estuvimos en centros escolares de Teruel, IES Vega del Turia, y Alcañiz, IES Bajo Aragón. 
De Zaragoza: Colegio Escuelas Pías, IES Miguel Servet e IES Corona de Aragón; 
y provincia: Fuentes de Ebro, IES Benjamín Jarnés; Daroca, IES Comunidad de Daroca; Calatayud,  IES Leonardo de Chabacier e IES Emilio Jimeno.


 
Carmen Orte y Eugenio Arnao estrenaron en tierra malagüeña, invitados por el Centro Cultural Generación del 27, su recital lorquiano Corre que te pillo.
Las actuaciones tuvieron lugar en el Castillo de Bil Bil, Benalmádena, y en la Cueva del Tesoro, de Rincón de la Victoria.


 
Anduvimos por un bello y frío pueblo de 
la Comarca de Albarracín: Bezas, lugar de encuentro para los estudiosos del patrimonio cultural inmaterial de la Sierra.. La actuación se dividió en dos partes. La primera dirigida a los niños  y la segunda para adultos. Un tanto surrealista pero con un filin...

Luisfelipe comenzó un nuevo ciclo en Pequeña Europa. La propuesta consiste en recordar el cincuentenario de La galaxia 
Gutenberg  leyendo algunos párrafos. Después, el actor recita acompañado por algún elemento externo. Se pregunta 'qué hubiera pensado Mc Luhan de esto?' La gente habla.



Luisfelipe participó en varias inauguraciones / presentaciones, como la de fotografías de José Antonio Porcel en la A.VV. Juan de Lanuza, donde se coincide con colegas como la chelista Dolos.

La última semana del trimestre, Luisf y Carmen repasaron en Badajoz las obras de teatro que ofrece Iberlingva para estudiantes de español. 
También hablaron de  posibles colaboraciones y otras alternativas teatrales con Javier Leoni, de Al Suroeste.