5 de agosto de 2014

Expoesía de Soria: Leopoldo Mª Panero


Esta semana, en la ciudad de Soria se reúne un conjunto variopinto de autores, editores, críticos y artistas en torno al tema del malditismo: Jorge Benito Fernández, Antonio Huerga, Charo Fierro, Fernando Sánchez Dragó, Ángel Guinda, Mª Ángeles Maeso, Jesús Munárriz, César Ibáñez, Javier Memba...

Nosotros participaremos en Encuentro con Leopoldo Mª Panero, que se celebrará en el claustro del Instituto Antonio Machado.

Como vemos en el programa general, habrá sesiones de altísimo interés, como la dedicada a Chicho Sánchez Ferlosio, o la actuación de Tachia Quintanar, una leyenda de la recitación hispana.




Nuestro programa se presenta así:


Poemas de Leopoldo Mª Panero
por El silbo vulnerado
Recita: Luis Felipe Alegre
Violonchello: Dolos

Edgar Allan Poe, o el rostro del fascismo

Proyecto de un beso
Haikus
A Francisco
Réquiem
La noche del soldado en la casa abandonada
Corrección de Yeats

*
El silbo vulnerado, grupo dedicado al montaje de espectáculos poéticos, comenzó en los años 80 a llevar al escenario la poesía de Leopoldo Mª Panero. Luis Felipe Alegre, actor-recitador del Grupo, quería incorporar al repertorio obras de poetas contemporáneos y la editora Trinidad Ruiz Marcellán puso en sus manos los últimos libros de Leopoldo Mª Panero.
De estas y otras lecturas de la poesía aparecida tras la muerte de Franco, nació la idea de idea de llevar a escena el viejo asunto de “matar al padre” unido al de “matar a la madre” y “matar a la patria”. Fue el espectáculo Más margen, malditos! que presentaba obras de Ángel Guinda (Contra España, luego El Almendro amargo) Leopoldo Mª Panero (El último hombre, principalmente) y Ramón Irigoyen (Cielos e inviernos y Los abanicos del Caudillo). Durante una semana se llenó el teatro con amplia repercusión nacional. Antón Castro habló de “una auténtica conmoción”. Lo cierto es que el espectáculo resultó “maldito” también y pese a todas las opiniones laudatorias nadie se atrevía a contratarlo en España; de hecho, las siguientes actuaciones se hicieron en América, “causando la más honda y estremecedora impresión en los tres países latinoamericanos”, según escribió el poeta argentino Carlos Vitale.
Posteriormente se montó El traficante de palabras, solo con poemas y prosa de Leopoldo,  que periódicamente se ha ido retomando añadiendo textos de los nuevos libros del autor.
Leopoldo colaboró en estos montajes, recomendando ordenación, textos y variantes de los mismos, aprovechando las actuaciones conjuntas que surgían periódicamente. 
De ello se han ocupado algunas publicaciones,entre otras: El silbo Vulnerado. Un sueño de juglares, de Antón Castro, y  El contorno del abismo. Vida y leyenda de Leopoldo María Panero, de J. Benito Fernández.

:Aquí algunos materiales alusivos:

Diseño: José Luis Romeo, 1987
Texto que escribió Leopoldo para el programa:

Ficha técnica del MMM

Programa de Buenos Aires, 1988




















24 de julio de 2014

XIII Festival de Poesía Moncayo

Trinidad Ruiz Marcellán y Marcelo Reyes resisten. Su equipo (Forega, Maráez, Guinda, Guillén, Antón, David Francisco...) les acompaña.
Este año, fuera de lo acostumbrado -que era dedicar cada edición a conmemorar el aniversario de un solo poeta-, han creído conveniente traer el recuerdo de varios autores en razón a la fecha:

Gustavo Adolfo Bécquer, que hace 150 años escribía sus Cartas desde mi celda.

Nicanor Parra, decano de la poesía hispanoamericana. Chileno, ha cumplido 100 años y sigue en activo. Inventor de la antipoesía (que hoy practican tantos jóvenes, sin saberlo), recibió el Premio Cervantes.
Octavio Paz, también sería centenario, de no haber muerto en 1998. Su pensamiento sigue respirando en el mundo literario. Premio Nobel de Literatura.
Manuel Pinillos. Centenario del gran poeta y mentor de poetas aragoneses de hoy. Papeles de Trasmoz le ha dedicado la antología que cada año publica con motivo del festival
 Delmira Agustini. La poeta uruguaya, modernista, feminista avanzada... murió hace 100 años.

Antonio Machado. El poeta eterno murió hace 75 años.

Aquí el programa completo:

Durante 2014 se cumplen centenarios y aniversarios de poetas DI VERSOS, nacionales e internacionales. Grandes todos ellos. Poetas de la ejemplaridad, del amor, del compromiso humano y la solidaridad. Nos unimos a las conmemoraciones que, justa y presumiblemente, se realizarán en nuestro país durante el año en curso. Es por ello que Olifante y su Festival Internacional de Poesía Moncayo se ofrecen a participar en este acontecimiento.
Trinidad Ruiz-Marcellán y Marcelo Reyes

LITAGOViernes 25 de Julio
Ermita20.00 h.
Presentación y lecturas poéticas
BookCrossing
21.00 h.
Actuación musical de Leslie Dowdall

MONASTERIO DE VERUELA
Sábado 26 de Julio
Museo del Vino
10.30 - 11.30 h.
Presenta Reyes Guillén

Mesas debate
Sobre: Machado, Pinillos, Paz, Parra y Agustini
Ponentes: Ángel Guinda, Manuel Forega, Miguel Ángel Curiel, Fernando Aínsa y Alberto García-Teresa
Modera: Inés Ramón

12.00 - 13.00 h.
Sobre: Bécquer
Ponentes: Jesús Rubio, Luigi Maráez, Ana Bona y Agustín Porras
Modera: Javier Bona

13.30 - 13.45 h.
Proyección de David Francisco
Actuación musical de Âlime Hüma y Luigi Maráez

17.30 - 18.30 h.
Sobre: Revistas y poesía digital
Ponentes: Luisa Miñana, Fernando Sarría y Carlos Manzano
Modera: Fernando Aínsa

19.00 - 19.30 h.
Presenta Manuel Forega
Presentación del libro de Manuel Pinillos, editado por Diputación de Zaragoza en Papeles de Trasmoz, a cargo de Ángel Guinda
Actuación de Luis Felipe Alegre (Silbo Vulnerado)

19.30 - 20.30 h.
Presenta Antón Castro
Actuación musical de ÁNGEL PETISME

Domingo 27 de Julio
8.00 h.
RUTA BÉCQUER

Apoyan:
Ayuntamiento de Litago
Diputación Provincial de Zaragoza
Ministerio de Educación, Cultura y Deportes

25 de junio de 2014

'Para recitar poesía', en los Cursos de Verano de La Quimera en Simancas


Teatro La Quimera de Plástico organiza nuevamente sus Cursos de Verano. En esta ocasión se celebran en Simancas, a 11 km. de Valladolid. Cada curso (cursillo, diríamos mejor) dura dos días y están impartidos por Joaco Martín y Luis Felipe.
Los interesados pueden dirigirse a La Quimera:


Tfno. 983 210881  Móvil 659 941618
Fax   983 186305

Aquí, el cartel informativo:




14 de junio de 2014

Cubierto con claros


Así hemos tenido estas semanas el tiempo, cubierto con claros.



En Ejea de los Caballeros recuperaron la Feria del Libro y allí viajamos una mañana despejada Dolos, Carmen, Luis Felipe, Manolo y Neme, con su carro de grabados.









La muerte de nuestro poeta decano, Mariano Esquillor,  nos hizo pensar en las vidas cumplidas. Triste siempre la muerte, parece menos muerte cuando llega a los 95 años.

A Esquillor se le recordó en el Carpanta, donde los martes nos encargamos de las micro actuaciones. Ahí han estado artistas como Raúl Terán



Aloma Rodríguez puso en escena Greta, donde madre e hija son protagonistas, secundadas por tíos y abuelos. En las fotos, los abuelos maternos Antón y Carmen:













Los padres, David y Aloma, están bien y el resto de la familia también. Eso nos permite recordar alguna jocosidad, como la que escribió Miguel Ángel Príncipe al nacer una infanta:
La augusta madre de la Reina, inquieta,
de dos, no sabe cual placer elija,
si el inefable de abrazar la hija
o el indecible de abrazar la nieta.
(Versos que fueron rematados por Eulogio Florentino Sanz:)
Y por no armar un cisco
fue y abrazó al infante don Francisco.

Coincidiendo con el natalicio, la editorial Comuniter  llevó a las librerías este libro en el que Aloma también tenía que ver:

Muchos amigos exponían sus obras estos días. Sergio Abraín, en Demodo Gráfico:




 Y en la Galería Pilar Ginés: Germán Díez, Paco Rallo y Pedro J. Sanz 


En Peñarroya de Tastavins tuvieron a Carmen Orte con un recital de romances y cantares.

¿Hay alguna característica del estrangulamiento económico actual que afecte especialmente a la salud de los actores?
Un actor aragonés que lleve más de 20 años en el oficio, ha trabajado en varias compañías, ha formado parte de una empresa o habrá tomado responsabilidades como si lo fuera. Ha vivido los parones de trabajo y las temporadas altas. Ha escuchado muchas veces “¿Cómo va el teatro? ¿Os dan subvenciones o no?” dicho con retintín por los empleados de banca. Ha viajado en furgoneta, la ha cargado y descargado, ha usado el martillo para fijar la escenografía, ha subido a la escalera para poner la iluminación, ha planchado cortinas, o ha cosido casullas y vestidos desgarrados en el clavo del camerino. Alguna vez ha caído en el foso de la orquesta o en las trampas de los teatros, que son como barcos fantasmas.
Pero eso, como diría Borges, son “los comunes casos de toda suerte humana”.
También ha salido al escenario con dolores, fiebre, con muletas, recién operado, o en circunstancias en las que ningún contratado estaría obligado a trabajar.
Hoy, un actor con cierto recorrido tiene que aguantarse la rabia porque no ha sabido nadar y guardar la ropa. Entregado a nadar contra corriente, cuando vuelve a la orilla no encuentra la toalla ni la ropa.
¡Ay, Pilar Molinero! ¡Ay!

El Teatro de la Estación se abre a la música clásica y contemporánea:


Cubierto con claros, sí.

1 de mayo de 2014

José María Barceló Espuis, poeta


El pasado 17 de abril, fallecía José María Barceló, poeta y amigo de esta casa.

José María Barceló
En su libro Antífonas para un cántico, Magdalena Lasala lo presentaba así:

José María Barceló Espuis nació en Tarragona en 1943. Terminados sus estudios técnicos superiores en la Universidad de Barcelona, reside en Zaragoza desde 1970. Desde 1989 trabaja poniendo toda su formación humanista y capacidad organizativa en la gestión cultural a través de la Obra Social de Ibercaja y otras actividades.
Barceló y Cristóbal Montes, 2008
En 1998 publica su primer poemario Los círculos del tiempo (Colección Devenir, Madrid) donde reflexiona sobre la vida y el olvido obteniendo el reconocimiento de la crítica nacional y regional. Fue traducido al árabe y publicado en El Cairo por la Institución Universitaria Internacional para las Civilizaciones. En 2002 presenta el poemario Hacia la mar de Ítaca (Huerga & Fierro, Madrid) en el que, desde la libertad de la persona despojada de todas sus ataduras, abre una nueva vía de conocimiento poético para acceder a espacios superiores y comprender algo más el por qué del ser y estar aquí. Antífonas para un Cántico es un poema en el que el deseo de encontrarse con la divinidad es tan fuerte como inalcanzable. 
Colabora en revistas especializadas con la publicación de poemas, ensayos, relatos y diversos artículos. Como reconocimiento a su labor recibió el año 2005 el Premio «José María Savirón a la Divulgación Científica». «Antífonas para un cántico» —voz esencial del poeta elevado por el «candor de quien espera» al fulgor del que ya conoce «la luz de tus moradas»— es la pregunta eterna del ser, transmutada en la supervivencia que otorga aguardar por siempre una respuesta. 

Para nosotros, Barceló era uno de los poetas metidos en aquella "santa casa", como él llamaba al edificio de la Pza Paraíso. Otro de aquellos poetas, también desaparecido, era Alberto Sánchez, enciclopédico y cordial. 
La conversación con José María siempre rondaba la Historia y, dentro de ella, la poesía. Estrechamos la amistad el día que trajo a Zaragoza a uno de los más grandes juglares españoles, Javier Tárraga y su Girovago, para cantar romances moriscos con imágenes pintadas y proyectadas. 
Cuando Barceló llevaba al Salón Aragón alguna actividad escénica, se le veía preocupado. Tenía un sobrepeso de responsabilidad. Se arriesgaba, porque cualquier salón de la sede central de Ibercaja es muy confortable para el espectador pero no es un teatro. Sin embargo, de aquel día recordamos la exultante felicidad de Barceló tras la ovación que recibió el juglar granadino. Antes, habíamos compartido algunas angustias, como el escenario angosto para el montaje. Pero su mayor preocupación era por el público, ese público selecto que tienen ciertas instituciones y al que no conviene incomodar. Que le reprochen a uno la falta de decoro o la impostura de los artistas, puede ser el epílogo no deseado de la obra.

A lo largo de los años hicimos varias intervenciones bajo la batuta de Barceló: clausuras del Certamen Literario para Personas Mayores, sesiones de Poesía en el Campus, etc. 
 
 Barceló, Magdalena Lasala y Luis Felipe grabando Antífonas fugadas. 2007

Fue asiduo participante en las sesiones de Poesía con acento de América que organizábamos en el CC Terminillo, y lo tuvimos como poeta en el ciclo Los poetas tienen la palabra que se celebró en el Pabellón de Zaragoza, cuando la Expo.
Una de las últimas veces que lo vimos poniendo su pensamiento en acción fue en la presentación del Glosario Filosófico de Ángel Cristóbal Montes. Uno de esos actos a los que se acude sólo por disfrutar de la oratoria. 
Queden en el recuerdo las conversaciones en torno a los sefarditas, a Salvador Espriu, o al Camino de Santiago que tanto le reconfortaba espiritualmente.
En este vídeo, sus versos:





18 de abril de 2014

Primavera en La Fábrica

La Fábrica de Chocolate de Zaragoza a veces parece la parada del tranvía.
Entrando a la Fábrica vemos que tiene dos alas, a la derecha está el Espacio en Construcción, con sus exposiciones singulares. A la izquierda, primero, el taller de la ceramista Begoña Mateo; luego, el Espacio-espacio, donde campan titiriteros, actores y bailarines. Es algo así como la parte noble de la fábrica, la nave central de esta catedral multidisciplinar y semiclandestina.
Por otros puntos del solar hay otras iniciativas de las que poco sabemos, pues tienen entrada por otra puerta.
En la primera quincena de este mes ha habido una actividad inusitada, por lo menos eso nos ha parecido a nosotros. Ha sido raro el día que no hemos tenido que rodear un ensayo para encontrar a Karlos Herrero, el vicario del templo.





Gallardo y Artiach
Diseñadores (Luis López, Javier Lapuerta) fotógrafos (Pilar Gallizo), videoartistas (Yago de Mateo), bailarinas (Ingrid Magrinyà) autores (Rodrigo García), músicos (José Mª Gallardo) y comunicadores de red (Fran Martín) han ido viniendo a colaborar en los ensayos que estos días celebraban Ana Castrillo y Hugo Gautier, Santiago Meléndez, Quique Artiach y Gustavo Giménez Laguardia. 

Cada cual en su género y en su horario. Unos, con ensayos abiertos; otros, en función de la cámara.

Mateo y Díez
                                       Otro foco de atención estaba -sigue estando- en el mural cerámico que, a su regreso de Italia, ha emprendido Germán Díez aprovechando la maestría de Begoña Mateo, garante de que el proyecto llegará a buen fin. Muchas horas y muchos días. 

14 de abril de 2014

Hoy: Emilio Alfaro


Hoy, catorce abrileño, a las 19.30. En el CC Delicias, se inaugura una exposición en torno a la vida y obra de Emilio Alfaro Gracia, médico y artista.  

Una exposición sencilla, montada por admiradores semi clandestinos, que recoge imágenes de sus años jóvenes y de madurez. Sus trabajos en Moncayo Films, su literatura y sus cuadros. 

Alfaro fue, en sus últimos años, concejal socialista del Ayuntamiento de Zaragoza. Lidió con un departamento, el de Acción Social, para el que hace falta tener estómago. Erradicar el chabolismo fue su eje político y su reto más personal.


Su poesía recogida en Esa otra ciudad refleja sus inquietudes cívicas expresadas en versos justicieros. Como dijo Antón Castro: “jamás quiso que nada le fuese ajeno”. 


El Silbo Vulnerado se sumó desde el primer momento a este justo recuerdo, que tiene también un algo de reivindicación. 

Conservo algunos recuerdos del personaje, al que en mi juventud veía en tertulias de artes y de letras. También en algún cenáculo conmemorativo de la fecha que es hoy. Pero hay un recuerdo esencial, de cuando Rosendo Tello lo trajo al instituto, Delegada 1 del Goya, a darnos una conferencia.  Allí descubrimos que la literatura, la música, la plástica, el cine… no eran artes estancas, impermeables. Para mí, los consejos de Alfaro eran importantes, porque ese hombre no había hecho películas de indios sino que había recreado en la pantalla las palabras de Jorge Manrique y de Antonio Machado. Entre otras cosas, claro.
Así, pues, hoy, tras la presentación de la exposición, que hará el director del CC Delicias, Jesús Medalón, y alguna autoridad no confirmada, saldremos al escenario para recitar, con Dolos al violonchelo, dos poemas, “Margen izquierda” y “El personal”, que aquí copiamos:

EL PERSONAL



Hay quien vive su vida en el trabajo

y quien vive del trabajo de los otros,

y quien no sabe vivir, aunque trabaje.

Hay quien tiene esperanza y quien piensa.

Amigos y enemigos, ajenos y cercanos,

comiendo y bebiendo, decidiendo, ejecutando,

mirando, calculando y lamentándose continuamente

de la fortuna ajena y aun de la propia.

Peones de albañil, magistrados y contables,

mancebos de botica, militares, tapiceros,

yesaires, físicos, mangantes,

empresarios, dependientes de comercio,

cerrajeros, notarios y parados.



Y sin embargo, se mueve. El personal

Se mueve de un lado para otro

en busca de un fragmento incontrolado

de paz, que nadie reconoce como suyo

cuando lo tiene al lado, llamando por su nombre

al feroz protagonista de su historia

que, dando tumbos y llorando,

se siente ajeno al dormitorio

donde tantas cosas pasaron con los años,

y a los viejos muebles de madera

que una mano femenina

abrillanta cada día

eliminando la mota de polvo imperdonable.



El personal de esta ciudad, sus mismos habitantes,

su nómina de almas, su catálogo

de buena gente inveterada

que se aloja en el vientre de los barrios

y celebra alegremente sus fiestas patronales.

Esa gente, Dios mío, tan entera

cuyos toscos modales solo engañan a los tontos

que no saben distinguir un hombre de su sombra.

Esa gente de acero en los riñones

y callos en la palma de las manos,

en el eterno tajo

de sacar adelante a la familia

y morirse de pie sin un suspiro.



Esas bravas mujeres, cuyas piernas

declinaron desde el lirio hacia el olivo

surcadas de varices y de esfuerzos,

hermosas abuelas que al igual que Cristo

multiplicaron los panes y los peces.

Mujeres que apagaron la sed de sus maridos

y amamantaron hijos, fregaron escaleras,

sirvieron en casas señoriales

cantando jotas entre dientes

y pensando cómo ahorrar una peseta.

Mujeres de verdad, que llevan en el bolso

la foto de sus nietos, un pañuelo bordado

y la fuente inagotable de su fuerza



Absorto personal en los mercados

envuelto en aromas de mar y de hortaliza,

diverso personal, millones de pisadas

que van borrándose de suela en suela

sin pausa y sin ritmo, pero continuamente.

Público en general, aforo ciudadano

que sigue la prensa y que retiene imágenes

de ofrenda de flores, de rosarios de cristal,

y que fumando habanos o farias de Galicia

embotellaba la calle de La Paja camino de los toros,

andando a contraluz, con el sol cegando los balcones

y el presagio de una tarde memorable

en el ruedo ardiente de La Misericordia.



¿Quién distingue de lejos a las viudas

traspasadas de digna soledad y de nostalgia

de esas otras personas que se erigen

en vértigos humanos? Pues existen.

Caminan con mesura, saludan quedamente,

trabajan en casa y pagan las deudas del extinto

con un gesto banal de leona encorsetada

que cumplimenta a costa de sus ojos

la implacable norma de las ventanillas.

Recuerdos ambulantes diluidos en la lucha

cimentan el vacío, construyen en la nada,

solas, enormemente verticales, coraje sobre orgullo,

tiernos monumentos al amor perdido.



Diverso personal en que se mezclan

el divertido prócer, proclive a las notas necrológicas,

y el truhán disfrazado de consejo.

Lejanos sabios, microscopio en mano,

soportan cada día la emboscada

del próximo canalla que enriquece

saltando a la comba de la inocencia ajena.

Revueltos, eso sí, pero juntos igualmente

el atleta y la corista, el podólogo y la madre superiora,

habitantes de hecho y de consumo,

de herencia y por azar, peatones del Tubo,

caballeros del Pilar, hermanos del Refugio

y socios fundadores del Stadium Casablanca.



Gente embutida en salones de alto standing

o en cuarenta metros de legumbre,

gente rara u hortera o a falta de un hervor,

maravillosa gente que escribe o que pinta,

que pretende hacer cine o que respira solamente

cuando se alza el telón delante de su angustia

y se* sabe de Shakespeare, de Becket o de Buero.

Bandas de rockeros, ciclistas solitarios,

jubilados campeones de petanca,

humeantes jugadores de billar, maratonianos

quintaesencia agónica del aire,

vendedores de seguros, carniceros

con alma de líderes sociales.



Personal de la ciudad, tenso tejemaneje

de amor decapitado por problemas económicos.

Distantes catedráticos, amigos y vecinos,

conocidos de siempre, familias distinguidas

que se rozan a menudo con la masa

sin el menor atisbo democrático.

Grupos y tertulias, sociedades diversas

que aglutinan los últimos esfuerzos

para lograr uniones consonantes

en torno a los canarios, a los sellos,

a los trenes antiguos y a la papiroflexia,

gente de orden, bohemia trasnochada,

místicos, hampones, novilleros…



Hay que vivir con este personal

ni bueno ni malo, sino todo lo contrario.

Hay que fumarnos todos los cigarros

que encienden los demás. Y sentirnos a gusto

con la inminente fusión de bancos y de cajas

y con esa carcajada que surge de la noche

y que algún desconocido arroja a nuestro sueño.

Hay que hablar mucho con ese joven aturdido

a punto de meterse muerte por la vena

para acabar de pronto de bruces en el barro

con todos los rosarios de su madre.

Hay que vivirnos, ciudadanos,

porque estamos aquí, que aquí nacimos.



La ciudad: el vasto domicilio

donde todos asumimos nombre y apellidos,

donde todos buscamos otra luz que nos despierte

ese cálido hueco de antiguas referencias,

y un idioma común, cuyos matices

no atribuyan a unos pocos traducciones enigmáticas.

Es que somos así, de idéntica camada,

tropezando, cayendo de rodillas,

irguiéndonos con fuerza

para afirmar a gritos que existimos.

Personal contradictorio, tripulantes

de una nave azotada por los vientos

e impulsada a besos y a mordiscos.



Emilio Alfaro Gracia