25 de octubre de 2017

En el sector del Libro (V) Luis Felipe Alegre

He interrumpido esta serie durante casi dos meses, porque no se puede estar en todo. Me debo al escenario y la preparación de las funciones -sobre todo si son distintas cada vez- me obliga a  concentrarme en el trabajo del que vivo. Así que ahora sigo  hablando de libros que han tenido o tienen que ver con el trabajo de El Silbo Vulnerado, o con mi vida.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Con frecuencia se mezclan referencias mías con las de El Silbo. En un centenar de libros se habla de nuestros trabajos, o de curiosidades sobre mi persona. Reseño algunos:

Noches de BV80, del pintor José Mª Blasco Valtueña (Libros del Innombrable, Zaragoza, 2010) con diseño de Marisa Lanuza. Más de mil páginas con letra de 10 puntos, que no se lee en un día. Es un libro golfo, es decir, Valtueña habla de su bar BV80, incluidas las escabrosidades propias de la bohemia. Como el bar era un café teatro, el relato nos salpica a todo tipo de artistas, zaragozanos en su mayoría, que anduvimos por ahí entre 1981 y 1985. Una guía imprescindible para tomar el pulso artístico de la ciudad en esos años y, por lo que allí se gestó, en los sucesivos.

 Daniel Gascón recrea en Entresuelo (Mondadori, Barcelona, 2013) la vida en casa de sus abuelos, cercana a la de mi familia, que tenía las ventanas a pie de calle porque era un entresuelo. Parte de los recuerdos de Gascón tienen como protagonista a su padre, y por allí aparecemos sus primeros amigos en la ciudad. Cuenta cosas que ya no recordaba… ¡Oh, la memoria de uno –que no es de uno! O como decía Borges “El pasado es arcilla que el presente / labra a su antojo. Interminablemente”

 
Luis Arizaleta, en Circunvalación (Octaedro, Barcelona, 2009) me retrata junto a los colegas Estrella Ortiz, Tim Bowley y Rai Bueno: “Cuatro voces europeas resuenan como portadoras de gran elocuencia…” (1)
Circunvalación es un tratado de educación literaria y habla también de los narradores orales como recurso motivador.


La periodista Ana Rioja recorre los primeros 25 años del Teatro Arbolé en Sueños, títeres y corazones (Librititeros, 2004). Dado que El Silbo tuvo una época de crecimiento pareja con la compañía de Iñaqui Juárez, la presencia de Goyo, Carmen, Lou y la mía es habitual en algunos capítulos. De especial interés, el recuerdo de las cuatro ediciones de Más o menos Juglares.


Pan de lectura (Gobierno de Aragón, 2011). La profesora Merche Caballud coordina los capítulos de varios autores en torno a lo expresado en el subtítulo: Sugerencias para un plan de lectura, escritura y expresión oral.
Merche, que tantas veces nos llevó al instituto de Fraga, escribe, con perfecto conocimiento de causa, una prosa poética en torno a nuestro trabajo con los estudiantes.


Singular Lake A Bird; The art of Nancy Morejón, de  Miriam De Costa-Willis, (ed. Howard University Press, Washington D.C., 1999). De Costa-Willis presenta a la poeta cubana en todas sus facetas: poesía, ensayo, dibujos…
Nuestra aparición en este libro tiene, principalmente, relación con el poema dramático de Nancy Morejón Pierrot y la luna. Una parte del poema había sido musicado por Marta Valdés y lo interpretaban en su repertorio Gema Corredera y Pavel Urquiza. Nancy y yo queríamos montarlo en algún escenario abierto y visitamos varios en La Habana y en España. Una noche encontramos ideal el monte que, en Jaulín, estaba Enrique Gastón convirtiendo en anfiteatro natural. Y de eso se habla en el libro.

No hay una gran bibliografía en torno al teatro en Aragón, pero entre los estudios publicados por Jesús Rubio, Antón Castro y Adolfo Ayuso se puede sopesar su evolución en estas últimas décadas.

Teatro universitario en Zaragoza (1939-1999), coordinado por Jesús Rubio Jiménez, editado por Prensas Universitarias en 1999, es un libro voluminoso que recoge el acontecer teatral zaragozano, no solo universitario, desde posguerra hasta final de siglo. De nuestros montajes se presta especial atención a los Entremeses del Siglo de Oro (2), comentados por Alberto Castilla, que dirigió la obra, con profusión de fotografías y diseños de vestuario. De otros trabajos de El Silbo escriben Patricia Almárcegui y Jesús Rubio Jiménez.


En El contorno del abismo –Vida y leyenda de Leopoldo María Panero- (Tusquets, Barcelona,  1999), J. Benito Fernández dedica varias páginas de la minuciosa biografía a la estancia de Leopoldo en Zaragoza con motivo del estreno de nuestro Más margen, malditos! (3)

Benito recoge una carta que me envía el poeta, habla del montaje y se explaya en sucesos poco literarios de aquellas semanas, que no sé quién le contaría.



Zaragoza rebelde –Movimientos sociales y antagonismos, 1975/2000 es un libro coral (zgz rebelde, Zaragoza, 2009) que se complementó con una exposición con muy diversos materiales, algunos provenientes de nuestros archivos, en el Centro de Historias. Helena Santolaya, hablando de sus bares, recuerda vivencias compartidas en el Sopa de Letras. (4)




Prosas encontradas de Leopoldo María Panero (Visor, Madrid, 2014). Una recopilación imprescindible, realizada por Fernando Antón, de artículos (ABC, Egin) de Leopoldo. Con apéndice de otros autores "enfrentados" (Carnero, Batlló, Haro Ibars, Valente), y varios escritos inéditos. Incluye otra carta sobre nuestro Más margen, malditos! y el texto que escribió para el programa del espectáculo: “Ante la rebelión de los estudiantes”.
Ya lo he dicho: imprescindible.



Para un público menor, de Adolfo Ayuso (Centro Dramático de Aragón, Zaragoza, 2007). El libro recorre 50 años de teatro para niños en Aragón. Pero Ayuso no se limita al teatro de texto y marionetas, sino que abarca teatro de sombras, circo, musicales, etc.
Por sus páginas aparecen prácticamente todos los amigos de esta casa. Especial interés tiene el recuerdo de Héctor Grillo, que abanderó hacia 1980 una nueva forma de entender el teatro para niños.

¿Poesía visual en Aragón? Coordinado por Gil-Perún (Espacio In-Cógnito, Zaragoza, 2014). El libro servía también como catálogo de una exposición recopilatoria de artistas conceptuales aragoneses de hoy. En el prólogo, Gustavo Vega daba noticia de la exposición de poesía visual que durante años hemos llevado por los institutos españoles.

Memoria [amarga] de mí, de Ramón García Mateos (Silva Editorial, Tarragona, 2006). Libro que habla de literatura, educación y juglaresca. García Mateos hace un exhaustivo recorrido por las relaciones establecidas en Cuba durante  el Festival Hispano-Cubano de 1997,  organizado por El Silbo con instituciones cubanas.
En su recuento como concejal de Cultura y Educación de Cambrils, hablando del seminario Memoria y Voz relata una conmovedora anécdota del juglar catalán Jaume Arnella, cuando yo mostraba un vídeo de Chicho Sánchez Ferlosio recitando a García Calvo.

El paseo en bicicleta de Antón Castro (Olifante, 2011). Libro de prosas poéticas. Me dedica una de ellas, “El rapsoda”, donde evoca nuestras aventuras literarias y amorosas de juventud.
En El álbum del solitario (Destino, Barcelona, 1999; Planeta de Agostini, Barcelona, 2000) Antón hace gala de su portentosa memoria y su capacidad para enhebrar vivencias de Arteixo con situaciones distantes en tiempo y espacio. Aquí aparecemos con nuestros amigos en el citado festival de Cuba.
Antón me ha dedicado muchas páginas en la prensa y en sus libros. Alguna vez he llegado a pensar que yo soy un personaje inventado por él.

(Continuará)


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NOTAS

1. Me halaga Arizaleta con esta presentación: “Luis Felipe Alegre (Zaragoza, 1956) es bululú, actor de compañía, además de director de escena; con El Silbo Vulnerado y en solitario recorre escenarios de medio mundo. Su repertorio es tan amplio como profunda su capacidad para interiorizar a los poetas de un modo tal que el público aplaude en su persona a los creadores de los versos”.

2. Lo hicimos en coproducción con Tántalo y la Universidad de Zaragoza:
Loa, de Agustín de Rojas; Pasos, de Lope de Rueda; La elección de los alcaldes de Daganzo, de Miguel de Cervantes; El triunfo de los coches, de Gaspar de Barrionuevo. Dirección: Alberto Castilla. Dirección musical: Adolfo Osta. Escenografía para Loa y Pasos: Francisco García Torcal. Escenografía para La elección de los alcaldes de Daganzo: Justo Núñez y Francisco Meléndez. Escenografía para El triunfo de los coches: Germán Díez. Vestuario: Aurea Plou. Música: Joaquín Díaz y Adolfo Osta. Coreografía: Ana Continente. Iluminación: Javier Anós y Chema Laurenti. Utilera: Raquel Arellano. Intérpretes: Cristián Casares, Jorge Doménech, Javier Aranda, Adolfo Osta, Inmaculada Carné, Guadalupe Espinar, Ana María Valero, Ana Lucía Pardo Pérez, Manuel Gutiérrez, Koldo Asensio, Iñaqui Juárez, Pablo Buisán, Sergio Sanz, Luis Felipe Alegre, José Luis Esteban, Elena Gómez y Eva Cebolla. Estreno: 18 de enero de 1995 en el Teatro Principal de Zaragoza.


3. Más margen, malditos! Tres poetas de hoy: Ángel Guinda, Ramón Irigoyen y Leopoldo María Panero. Estrenado en febrero de 1987 en el Teatro del Mercado de Zaragoza. Música: Goyo Maestro. Cantante: Carmen Orte. Actores: Julián Martínez Cabrejas, Soledad Jiménez y Karlos Herrero; actor-recitador: Luis Felipe Alegre. Iluminación: José Casteltort. Escenografía: Karlos Herrero. Regiduría: Pilar Trillo. Dramaturgia y puesta en escena: Luis Felipe Alegre.
El montaje tuvo una segunda versión en Buenos Aires, donde Carmen y yo formamos compañía con  Jorge Camprazano, Mirta Grillo, Jorge Laguzzi y Marcelo Reyes. Los tres poetas estaban inéditos en Argentina, pero poco después Carlos Vitale editó allí el texto de Guinda: El almendro amargo (Ediciones El rayo que no cesa, Buenos Aires, 1989), con reseña del propio Vitale: "En el otoño argentino de 1989, dentro del ciclo Lengua Sucia, El Silbo Vulnerado presentó El almendro amargo en el Centro Cultural Rector Ricardo Rojas de Buenos Aires, con el patrocinio de su Universidad; así como en Perú y Bolivia, causando la más honda y estremecedora impresión en los tres países latinoamericanos". 

4. Cuenta Santolaya: “Se abrió en abril de 1995 y sobrevivió hasta 1999. Era un espacio mínimo en el que cabía todo: la música, el cine, la palabra… “Solo de letras. Quince minutos de poesía con Luis Felipe Alegre”, decía un cartel amarillo. Y todos los miércoles, Luis Felipe ponía su generosa voz al servicio de la poesía y de nuestros oídos. Preparábamos esos quince minutos con tanto mimo y entusiasmo como si se hubiera tratado de un estreno en el Teatro Principal. Confeccionábamos poemas-servilleta y toda clase de poemas-objeto. Ofrecíamos, elaborada con la insuperable receta de Fernando Dolado, sopa de letras caliente que alimentó estómagos tan ilustrados como los de Nancy Morejón, Javier Sádaba, Carlos Grassa, nuestro inclasificable Pedro Savirón o Leopoldo María Panero (poeta que ya había dejado su poso de cordura en el Monaguillo)”. 







20 de octubre de 2017

Entre amigos

Entre amigos, andamos esta semana. 

Ayer en Huesca,  con los Animales de compañía de Helena Santolaya.
Comenzaba así Periferias, este año dedicado a la Palabra.

Muchos amigos de todos los frentes... Y, por si fuera poco, tras la inauguración, las actuaciones -y experimentos- de Enlatamus, con Lourdes Serrano y David Giménez susurrando versos. Versos también, en otras tesituras, los que sonarán estos días en las voces de más amigos: Manuel Puertas, Héctor Castellanos...
Tiempo tuvimos de escuchar uno de los micro conciertos de Franco Deterioro en la siempre fascinante bodega de La Confianza. Y, entre los platos fuertes de Periferias: Paco Ibáñez y Donovan.
Estas fotos, de Verónica Lacasa, estas tomadas de Heraldo de Aragón y , la primera, de Radio Huesca.


Hoy seguiremos compartiendo afectos con los amigos convocados por la Tertulia Albada para homenajear a Violeta Parra en La Aljafería. 


 Y con Helena Santolaya (autora de La península de Cilemagavolveremos a encontrarnos esta tarde, porque en el Museo Pablo Serrano la consejera de Educación, Cultura y Deporte, Mayte Pérez, entregará los cinco premios literarios concedidos este año. Le acompañarán los directores generales de Cultura y Patrimonio, Nacho Escuín, y de Política Lingüística, José Ignacio López Susin.


Premio Miguel Labordeta 2016: D. José Ramón Ayllón Guerrero
Premio a la trayectoria profesional en el sector del libro de Aragón 2016: D. Luis Felipe Alegre Seró
Premio al libro mejor editado en Aragón 2016: "La península de Cilemaga" de Pregunta Ediciones
Premio Arnal Cavero 2017: D. José Solana Dueso
Premio Guillén Nicolau 2017: D. Mario Sasot Escuer

4 de octubre de 2017

En el homenaje de hoy a Santiago


En los últimos años de la década de 1970 comenzó a dar que hablar un grupillo de teatro que no usaba la palabra, compuesto por alumnos del Instituto Mixto 4, conocido como "el Pignatelli", sito en la actual sede del Gobierno de Aragón. Creo que al principio tuvieron otro nombre, pero cuando empezaron a mostrar su trabajo fuera del instituto, en el CM Cerbuna por ejemplo, ya lo hacían como Mosca Teatro.

Nos conocimos después de una actuación de El Silbo y comenzamos a planificar. Me hace gracia cuando leo sobre la iluminación de sus primeros montajes, porque la hacía con nuestros focos, tres de lámpara episcópica, dos de 1.000 watios y uno de 500. Con ellos hacía Santiago sus atmósferas, supliendo la carencia con el desplazamiento de los focos durante la representación: ahora como candilejas, luego como calle, etc. Así fue mientras el grupo se llamó Mosca, luego sumaban los que iban comprando. ¡Eran tan caros los jodidos!

Recuerdo algunos nombres de su grupo con cariño: Mª José, Angelito, Roberto, Azucena, Ana...

Teníamos muy claro a qué queríamos dedicarnos en la vida. Santiago al teatro y la música, yo al teatro y la poesía. O sea, a lo mismo. Esos años fueron convulsos, morían compañías y aparecían nuevas; los hermanos mayores  hacían montajes espléndidos a veces, pero la perspectiva profesional-con pocas excepciones -  era dudosa. A eso nos enfrentábamos y también a las instituciones que no sabían dar opciones ni al público ni a los grupos.

Ejemplo de ese clima son los manifiestos, protestas y asambleas que circulaban por la ciudad (Zaragoza, sí).





Además de los focos compartíamos el seat 600 de Santiago, la furgoneta de Iñaqui  y cualquier cosa que sirviera para el trabajo. Salir de Aragón era  difícil y nos pasábamos contactos, a veces de muy lejos: Cortegana, en Huelva, o el Corral de Almagro, donde el encargado nos dejaba actuar cada vez que pasábamos por esa ruta, a pesar de que decía que no sabía cuál de las dos compañías le daba más miedo. 

Hoy día, lo que yo no entiendo es cómo conseguíamos llegar a esos sitios, con aquellos puertos, con aquellos tastarros con ruedas. Cuando  paraba la Guardia Civil y veía la carga humana y las estructuras de hierro, nos hacía seguir porque "las leyes de tráfico no se hacen ni para los gitanos, ni para los artistas". 

He dicho "hierro" y he dado la clave de una de las dolencias profesionales engendradas esos años. A todos nos duele la espalda por el mismo sitio.  Los focos y los telones no flotaban en el aire. Los practicables, los instrumentos, el vestuario, se asentaban en un contexto visual ¡y material! que debía entrar en la furgoneta. Y las furgonetas no se cargaban solas.¿Cinco horas de montaje? Como mínimo. Era la edad de hierro del teatro independiente español. El que no llevaba andamios, llevaba un puente... de hierro!

Excepto para algunos, en el teatro se está empezando siempre. Cuando la Expo del 92, una compañía sevillana nos ofreció su sala para presentar teatro aragonés. Hicimos el programa contando con varios grupos más, y aún esperamos la respuesta de los jefes. Muchas iniciativas en las papeleras oficiales. 

Por lo demás, la vida de Santiago era normal, Filología Francesa, novia formal, mucho cine y teatro, algunos talleres con tal o cual maestro... y alguna episódica tragedia  amorosa. Más tarde, las colaboraciones en montajes ajenos, la estabilidad con Pilar, las hijas, el cine,  las series, los recitales, el micro teatro, cosas ya sabidas por todos.

Hay muchas anécdotas que son para contar el la barra del bar. Más sustantivo es que se encerrara con unos cincuenta colegas en un teatro durante muchos días; que mantuviera en todas las funciones el desnudo de las actrices en una obra de Nieva; que pretendiera levantar la imagen del gremio con premios del teatro; que intentara alquilar el cine Coso para hacerlo teatro...

Cuando uno ve que se "rescatan" empresas ayunas de corazón y de talento, y piensa en cómo se dejan caer grandes (grandes, sí) empresas artísticas, como el Teatro del Alba... dan ganas de blasfemar. Porque el artista no se debe la economía, que es el poder humano, se debe a los dioses y a las musas. ¿Una tontería? Seguramente, pero también un consuelo.

Antón Castro repasa aquí algunos títulos de sus montajes. 

Yo dejo de teclear, me visto con camisa amarilla, cojo la mochila con un foco dentro, y me voy para el teatro, a ver si hay suerte y el ambiente es propicio para brindarle ese foco y el "Proyecto de un beso".


29 de septiembre de 2017

En el XVII Festival Iberoamericano de Teatro Contemporáneo

El festival que cada año organiza el CELCIT desde su Veleta de Almagro, llega a su decimoséptima edición.


Antonio Lozano es la figura destacada que será homenajeada en la jornada inaugural. Luego se verá su obra Me llamo Suleiman por el grupo canario Unahoramenos.

Lozano es un reconocido hombre de teatro. Profesor y escritor, además, dirige dos festivales de larga trayectoria que sirven de puente entre artes y continentes, el  Festival del Sur-Encuentro Teatral Tres Continentes y el  Festival Internacional de Narración Oral "Cuenta con Agüimes".

El domingo presentaremos nosotros una nueva versión de Aquí tenéis: Blas de Otero, con Dolos Miravete, Carmen Orte y yo en escena, secundados por Manolo y Rafa.

Estas fotos del espectáculo fueron tomadas por Columna Villarroya en Veruela, en la última edición del Festival Internacional de Poesía Moncayo.



Aquí, el programa completo del festival.


16 de septiembre de 2017

En Andorra: 'La Puerta de los Vientos'



Se celebra hoy la IX edición de La Puerta de los Vientos. Se trata de un recital de poesía que cada año organiza la asociación andorrana La Masadica Roya.

Andorra es uno de los pueblos con más habitantes que tiene la semidesértica provincia de Teruel. Unas 8.000 personas. Dista 100 kilómetros de Zaragoza y algo más de Teruel, que es su ciudad capital. Es el pueblo de algunos aragoneses señeros: José Iranzo “El pastor de Andorra”, Eloy Fernández Clemente, Ángel Alcalá...

Andorra fue avanzada en Aragón creando en 1983  una Universidad Popular. Los pueblos que gozan de esta   institución, o similares, tienen una vida cultural abierta. La Biblioteca, la Casa de Cultura, El Centro de Estudios Locales de Andorra son otros motores visibles.

Es significativo el elenco de entes y asociaciones que se agrupan para celebrar la Feria del Libro en Andorra:

“CulTurAndorra, la Biblioteca Municipal, la Universidad Popular, colegios, institutos y AMPAs de los centros, Comarca Andorra Sierra de Arcos, CELAN, CEA Ítaca y las librerías Reino del Revés y Macu, con la colaboración de la Diputación Provincial, La Nube, Dulzaineros “La Martingala”, Asociación Cultural “La Masadica Roya”,  Escuela Municipal de Música y Brigada Municipal.”

En ese contexto, La Masadica Roya aparece como una asociación promotora de acciones relativas a la Memoria Histórica y a las Tradiciones Populares de la Comarca Andorra-Sierra de Arcos. También aborda acciones divulgativas, como es el recital anual Puerta de los Vientos, caracterizado por una amplia participación de vecinos que no se repiten de cada edición, sino que van variando, intercalando sus voces con las que vienen de otros pueblos de la comarca y de más lejos. Dentro del recital suelen dedicar un tiempo a significar la aportación literaria de alguno de los participantes. 

No debe ser fácil coordinar todas las inquietudes y puntos de vista de sus socios a la hora de organizar las actividades de la asociación. En ningún sitio lo es. Por ello, vaya aquí nuestra felicitación por estos nueve años concitando la atención de Andorra hacia la poesía.


Y gracias, por la parte que nos toca.


27 de agosto de 2017

En el sector del Libro (IV) Luis Felipe Alegre

Pensaba que con tres entregas podía resumir mi trato con los libros. Pero basta engrasar un poco la máquina de la memoria para que surjan más libros por cada vericueto: casas de libros, gestación de libros, escritos en libros, escritos sobre libros... Veremos cuándo acaba esto.

Libro en blanco abre los brazos 

BIBLIOTECAS

Pocas alegrías hay como ver el nacimiento de una casa para los libros. La inauguración de una biblioteca es grata a la comunidad.

En 1989 participamos en la inauguración de la  Biblioteca de Poesía Raúl González Tuñón, en la casa de Carriego de Buenos Aires, que fue un gran acontecimiento. En la actuación de El Silbo, Carmen cantó A la luz de la fogata, de Tuñón, con la música del "Tata" Cedrón, que cerraría el acto con quinteto de guitarras. También rendimos homenaje a otro maestro presente, Javier Villafañe, interpretando Siempre me has mentido.


En 1990 se inaugura la sección para niños de la Biblioteca de Aragón. Recuerdo imborrable. Entre los organizadores (Caracola), y los colaboradores: la Pai, Héctor Grillo, Leda Valladares y El Silbo, prologamos a Javier Villafañe, que presentaba Los cuentos que me contaron por los caminos de Aragón (Caracola, 1990), gran protagonista de la jornada.

En 1994, estando en el receso de una larga gira por Venezuela, me comisionaron para llevar los libros y el mobiliario a una biblioteca que se debía inaugurar en la provincia amazónica venezolana. Comandé dos camiones con todo ello durante tres días. En tres días más conseguí montar la biblioteca, encontrar personal que la atendiera, ponerle nombre (Aquiles Nazoa), ofrecer una conferencia inaugural y una actuación.

En 1997 comienzo a actuar con cierta regularidad en las bibliotecas municipales de Buenos Aires.[i]   Hice muchas funciones de Bululú[ii]  en distintas temporadas, y después con otros repertorios.


A veces propongo a actores de otros lares hacer un recital con poemas de autores aragoneses. Así hicimos en Buenos Aires, presentando el trabajo en su Biblioteca Nacional. 

En el programita adjunto pueden verse detalles y circunstancias que enmarcaban el acto y de las cuales hablaré en el capítulo dedicado a las ferias del libro.


A veces las bibliotecas quieren salir a la calle. En 2010 la Asociación de Escritores de Aragón colaboraba con las Bibliotecas de Zaragoza, y me propusieron hacer una serie de lecturas, en  plazas del centro de Zaragoza.[iii] 



DE NEGRO

Yo creo que en estos oficios  todos hemos tenido un negro y lo hemos sido de otro.  Trabajos  en la sombra y en el anonimato. Me gusta. Si lo pide un colega no se debe cobrar porque entre sastres no se pagan hechuras. Estoy contento de haber ayudado a terminar varios libros, engordando unos y adelgazando otros.

A veces confundimos “negro” con “anónimo” y no es lo mismo. Un texto anónimo está escrito por autor desconocido, por razones extraliterarias o porque oculta su identidad premeditadamente. El negro trabaja en un texto que figurará como escrito por otro.

A propósito del anonimato, recuerdo lo que se cuenta de Juan Ramón Jiménez cuando unos poetas jóvenes le propusieron participar en la creación de una nueva revista. El de Moguer les dijo que sí, con la condición de que todos los poemas  aparecieran sin firmar. No aceptaron.

JURADO. En concursos literarios

Tiene su miga eso del jurado. Intento esquivarlo, pero, como a veces no se puede evitar, cuando he de hacerlo procuro disfrutar la lectura pensando que así me oriento en cuanto a tendencias…

La primera vez que estuve en un jurado fue por razones, digamos, circunstanciales.  Mediados los Ochenta, en la dirección de la Prisión Provincial de Zaragoza estaban dos amigos que asistían a una tertulia literaria de la ciudad.  Sabían de mi pasado como preso político en el establecimiento. Compartíamos la amistad y admiración hacia el poeta Luciano Gracia. Un día  decidieron fomentar la poesía entre los internos con actuaciones de mi grupo y con un concurso literario –prosa y verso- en el que podían participar presos de cualquier penal español. 

Yo era anti premios y anti concursos, como Ángel Guinda, quien –según la leyenda- en la entrega de un premio Adonáis  se había manifestado con un cartón rotulado: “Adocenáis”.

Pero el Concurso de poesía Luciano Gracia era otra cosa. La dinamización sociocultural se rige con incentivos como los concursos, sin otro interés gremial o comercial.[iv]

Normalmente los premios llevan aparejada la publicación.  Así, que recuerde los nombres, estuve en: Premio Poesía Ciudad de Zaragoza, Ayuntamiento, 1987; Premio Narrativa, Teatro y Poesía, Unión Nacional Escritores y Artistas de Cuba,  Cienfuegos (Cuba) 1997; Premio Internacional Lázaro Carreter de Literatura Dramática, Centro Dramático de Aragón, 2008; Premio Relatos Dos Orillas, Ayuntamiento de Zaragoza 2008 y 2009.

Estar de jurado en un concurso literario es una actividad pasajera que te obliga a seleccionar lo que va a convertirse en ¡un libro!


BIBLIOGRAFÍA ACTIVA. En publicaciones colectivas

No soy escritor y eludo sumarme a proyectos de libros colectivos. Con unas cuantas excepciones, claro. Cito alguna de los últimos años:

 En Teatro: Misterios de un oficio poético (André Matero ediciones, Buenos Aires, 2011). Libro con reflexiones, entrevistas y textos de los miembros de Periplo: Diego Cazabat, Andrea Ojeda, Hugo de Bernardi y Julieta Fassone. Cuenta con colaboraciones de Ricardo Santillán, Alfredo Megna y la mía (“Incertidumbre y recuento”). El libro está dedicado a la memoria de, entre otros amigos del grupo, Héctor Grillo.


En Rocio erótico (La delicia del pecado, Zaragoza, 2013) donde Paco Rallo reúne 65 autores, con 31 escritos y 34 colaboraciones gráficas. Aparece mi cuento “El 35”.



Los Borbones en pelota (Olifante Ibérico, 2014), nueva edición de los dibujos de la carpeta SEM (atribuidos muchos a los hermanos Bécquer) acompañados por 93 escritos de otros tantos autores. Un ímprobo trabajo de coordinación a cargo de Manolo Forega, con introducción de Jesús Rubio Jiménez y apéndices de Luigi Maráez y Agustín Porras. Mi colaboración “Aleluyas de los pretendientes” corresponde al dibujo nº 4.

Marcelo anda por ahí (Olifante, 2016), es un homenaje a Marcelo Reyes que, desde la segunda línea de tiro favoreció tantos proyectos en torno a la poesía. Una iniciativa de su compañera Trinidad Ruiz Marcellán, coordinada por Antón Castro y Columna Villarroya. Entre más de 50 colaboraciones aparece la mía, “Marcelo Reyes, en tránsito”.





Se han publicado ponencias y artículos míos en catálogos, revistas y actas de congresos.

También algunos prólogos para libros de versos, prosas, o canciones.


Pero sobre todo reseñas, durante muchos años en El Pollo Urbano de Dionisio Sánchez, una ventana aragonesa abierta al mundo.


Por supuesto, cuando Antón Castro me pide que comente un libro intento adaptarme al estilo de Artes y Letras (Heraldo de Aragón), cosa que no siempre consigo.

Pero, ¡si es lo que yo digo!, en un periódico deben escribir los periodistas. De la misma manera que en una galería deben exponer los pintores y a un escenario deben subir los actores. Con las excepciones que proceda. Porque la vanidad, o lo que sea, de verse fotografiado uno ante un micrófono con su mejor corbata puede resolverse en unos segundos, como hacían antes los circos, que te subían a un elefante, te hacían una instantánea en un pispás y no hacía falta que domaras al animal.

(Continuará)






[i] Desde Bibliotecas, Josefina Delgado y Alejandra Ramírez encargaron obras de pequeño formato, a actores de relieve como Walter Santa Ana, que hacía Palabra de Borges, Ana Padovani, Ingrid Pelicori, Horacio Peña… 
[ii] A veces acompañado por los músicos Ariel Prat y Pablo Sánchez Canepa.
[iii] El repertorio sugerido por Manolo Forega me llevaba de los latinos, en el Teatro Romano, a los poetas de  Al Andalus , en La Aljafería, a los románticos, en plaza Santa Cruz… en la plaza del Pilar se oyeron los versos de Miguel Labordeta y Julio Antonio Gómez.
[iv] Por otra parte, El Silbo Vulnerado debe su nombre a Miguel Hernández, que murió en un hospital carcelario; por esa razón nunca he rechazado actuar en una cárcel. Hay poemas que producen allí un añadido emocional, como “Para quién escribo” de Aleixandre, donde el poeta habla desde fuera;  “Antes del odio” de Hernández, hablando desde dentro; o “Pie para el niño de Vallecas de Velázquez”, de León Felipe, tan idóneo para empezar una función en la cárcel como en el teatro de un régimen dictatorial.

En Chile, Puro Cuento

Buscaba un dato del otoño 2013 y no lo encontraba en el blog. Qué raro. Rebuscando,  vi que no aparecía balance o, acaso, recuerdo fotográfico de mi paso por el Festival Puro Cuento. Y es que, actuando en Chile me llegó la noticia del fallecimiento de Manolo García Maya. Cuando regresé, archivé en una carpeta todo lo relativo a ese viaje. Con ello eludía el triste recuerdo, pero cerraba la memoria de unos días felices. Hoy la abro.

Festival Puro Cuento

Mi llegada a Santiago de Chile fue traumática. Le puede pasar a cualquiera: pierdes el teléfono y no sabes ni cómo te llamas.

En Santiago se forma en Emigración una cola inaudita. Lenta es poco. Cuando salgo con el equipaje nadie me espera, no leo ningún rótulo con mi nombre. El taxista, al ver que pasaban tres horas desde el aterrizaje, pensaría que se había producido un desencuentro. No tengo teléfono, esto es: no tengo agenda, ni correo electrónico donde leer las instrucciones de llegada.

-Pues ve a un ciber, atontao.

-Es que tampoco podré acceder al correo, porque tengo una clave para cuando no me conecto desde mi ordenador.

-Y no te la sabes, claro.

-Es que me la manda google al teléfono móvil.

-Ño! La pescadilla que se muerde la cola! Podías haberte comprado otro en Barajas.

-Mira ahora vengo de Ucrania, allí es que perdí el aparato. La escala en Madrid ha sido corta y, además ya sabes que viajo sin tarjeta y sin dinero.

-Ay, señor…

Luis Felipe "Cernuda"
En el mismo vuelo había viajado la compañía Teloncillo. Ana Isabel Gallego me reconoció y eso me sorprendió porque yo no suelo ir con pelo corto y bigote, como era el caso, pues a la vuelta de Chile me esperaba una función de Cernuda recita a Cernuda. Y yo era Cernuda.

Los de Teloncillo iban al sur, a un festival distinto al mío. Su contacto me lleva a casa de la actriz que dirige el sindicato de actores. Localizan a Patricio Espinosa y me conducen con él. Por el camino me enseñan el solar donde plantó la carpa Violeta Parra.

El festival es cómodo. Nos llevan y nos traen. El hotel está junto al Cerro de Santa Lucía, las ramas de sus árboles llegan a la ventana. Patricio ha formado un elenco magnífico: la colombiana Carolina Rueda; el peruano Pepe Cabana, con sus kamishibai ; las chilenas Sandra Aravena y Patricia Mix; Ana Sofía Paiva, portuguesa y Bonifacio Ofogo, camerunés-español. Caso aparte era Silvia Alves, más escritora y pedagoga que intérprete, también portuguesa. Buena gente, todos tienen experiencia y sabiduría de la que aprender.

Cabana y el kamishibai
Lo Barnechea


Paiva en Farellones
Esta edición tenía dos ramales, uno iba hacia el centro de Santiago, el otro hacia la cordillera: Lo Barnechea, que es una comuna. Aclaremos que esta comuna viene a tener casi 100.000 habitantes. La población está desperdigada por barrios de todas clases (sociales) y pedanías. Está a unos 20 minutos de Santiago y tiene zonas residenciales de nivel alto. Aquellos días se estudiaba la posible creación de un servicio de helicópteros.

Desde el Centro Lector-Biblioteca de Lo Barnechea se organizaron las actuaciones en colegios de la ciudad, como el San José, y en otros más alejados, como el Farellones.

En el Centro Lector se hacían sesiones especiales donde el narrador tenía dos horas para exponer un tema. El mío fue el Romancero. Lo desarrollé en cuatro partes, cada una con sus ejemplos actuados:

-Romancero viejo. Orígenes. Teorías, hipótesis. El romance juglaresco.

-El Romancero nuevo. Los romances de autor.

-Romancero y tradición oral. Romances de ver y tocar. El encuentro en Chile de Menéndez Pidal con Julio Vicuña Cifuentes.

-Romance moderno. Características.

Como suele suceder con las buenas faenas, no hay constancia, ni aun fotográfica, de la sesión, que resultó inolvidable. Había unas 50 personas, enseñantes, agentes culturales y personal de bibliotecas. Al poco de empezar, en la Jura de Santa Gadea, una maestra cercana a la jubilación comenzó a llorar con los ojos cerrados y una sonrisa angelical.

Es sabido que la emoción se contagia; esto sucede con frecuencia en las actuaciones, pero los focos (benditos sean!) te protegen. Aquí no había tal y en el saloncito yo estaba trabajando entre los espectadores; ¿dónde poner la cuarta pared? Tenía que provocar un cortocircuito en la corriente emocional. En estos casos lo que hago es llevarme la mano a la espalda y tensar los dedos de la mano para provocarme un dolor que anestesie la emoción, pero en la Jura tengo las manos enguantadas con los títeres del Cid y de Alfonso VI, que representan el juramento. Uf!. De ser otro romance, hubiera buscado el momento en que un personaje pudiera llorar, pero la Jura la empieza y termina el narrador, y el diálogo entre el rey y Rodrigo es conciso y tan “viril” que resultaba improcedente mostrar emociones añadidas, como el Cid marchando entre pucheros o el rey llorando de ira. Probé con el pie, pues el zapato era lo suficientemente flexible como para permitir un encogimiento total de los dedos combinado con la separación del meñique. En el intento terminé el romance, y solo al finalizar conseguí el calambre salvador. Las lágrimas se repetían en momentos inesperados entre los presentes, pero como el calambre había dejado un poso de dolor, ya estaba vacunado.

Está claro que, en lo tocante a la emoción, yo solo era un médium que ponía a la gente en estado de ensoñación o excitación de la memoria –real o imaginaria.

Todos los colegas que protagonizaron estas sesiones de nivel exigente, salían complacidos porque a todos gusta disparar alto. Así, Pepe Cabana que tituló su exposición Kamishibai para todos, o Carolina Rueda, Como decía mi abuelita, el mismo título con que intervino Bonifacio Ofogo. Hubo dos sesiones más abiertas, la de Narración Oral y la Memoria: Cuentacuentos con historia por Ana Sofía Paiva y Patricia Mix; y la de Narración Oral y el fomento de la lectura con Silvia Alves y Paz Corral. De nivel académico, Silvia Alvés dictó para profesores de la Universidad Santo Tomás el taller Cuentos para el aula.

Santiago

La conferencia inaugural había sido en el CC Gabriela Mistral de Santiago y se titulaba La Narración Oral y la Interculturalidad. El orador fue Boniface Ofogo Nkama, 'Boni', quien demostró lo perverso de la expresión "intercultural". Parece que en cada país, para no ver la multiculturalidad de la que se compone, se recurre a lo intercultural, como si los nacionales fueran una masa homogénea y no existieran las subculturas locales per se
Boni

Silvia Alves, Paz Corral, Pepe Cabana, Luis Felipe
















Por la Universidad de Santo Tomás pasamos todos. En el tráfico de un lugar a otro, parece que algunos –yo entre ellos- no acertamos con el repertorio, saldando con palmas y tímida petición de oreja. Bueno, no era fácil… había mucho viento, o sea que la puerta se abría con frecuencia, saliendo unos y entrando otros. Eso no entorpeció la marcha del festival, al contrario, fue como un aviso de atención. 

En los ratos libres celebrábamos cumpleaños, librerías y confidencias.

La Casa en el Aire

En realidad hay varios locales con este nombre, parecida decoración y siempre con escenario para la palabra y la música. El festival pasaba por todos ellos. Entre semana el ambiente era tranquilo.

Ana Sofía Paiva cantaba una versión portuguesa del Romance de la adúltera, yo otra en castellano. Probamos a juntar ambas, dialogando hombre y mujer en los dos idiomas. Bien, simpático.

La sesión final fue en la Casa en el aire, en la más grande, la de plaza Ñuñoa. Actuamos todos. Esa noche me reconocí en la tensión de mis compañeros, todos andábamos reconcentrados, como si no nos hubiéramos visto nunca. El local estaba lleno, en una mesa había gente de la embajada española.

Yo arranqué con poemas de Nicanor Parra y el respetable entró al trapo, así que para matar recité con el público “Apología y petición” de Gil de Biedma.

Esa noche, Carolina Rueda escribió en su blog unas reflexiones... un comentario al hilo de mi actuación. 
Carolina en Farellones (Lo Barnechea)
Se arriesgó diciendo lo que decía, pero ella lo sintió así. Espero que, de rebote, no me odie nadie por haber levitado ese día en escena. Aquí el escrito:

EL ARTE Y LA FURIA

Entre tanto gurucito de pacotilla que pretende salvar nuestra vida con el arte y dejarnos imperturbables, entre tanto discursillo de arte ayuda con mensajes de amor al universo y serenidad espiritual cuando lo que hay que hacer es rompernos el equilibrio, quitarnos la mansedumbre, inquietarnos hasta enfurecer; entre tanto traidor escondido en la filosofía del secreto y la justicia divina; a veces estoy perdida en el oficio que me atañe y me reencuentro con el sinsentido; entonces, solo a veces, aparece la iluminación el verdadero testigo de lo sagrado que está más cerca del lodazal que de los mesías, que en general resulta más incómodo que adulador y es menos relamido y más agresivo que los demás.

Hoy hablo de lo ocurrido el pasado sábado en la función de clausura del Festival Puro Cuento en Santiago de Chile, y más exactamente de Luis Felipe Alegre que puso el lugar de lo inefable y regaló por unos segundos la presencia de lo sagrado y de la palabra que conmueve, profundiza, descubre y aletea en el alma. Lo primero fue un poema de Nicanor Parra El hombre imaginario sencillo, fácil de seguir, poderoso como lo popular, con éste realizó el hechizo para el vuelo total, una sextina de Jaime Gil de Biedma, Apología y petición que con la sencillez de la genialidad, nos hizo corear con él hasta conmover el alma de los 100 espectadores que lo escuchábamos en La Casa en el Aire de Bellavista. Con Luis Felipe en este evento he visto la poesía, yo que no soy especialmente buena leyéndola ni siguiéndola, he visto su profundidad y capacidad premonitoria, he recordado el lugar misterioso y único que ocupa en las entrañas, me he sentido parida y pariendo; creada y creadora, furiosa y frágil, guerrera y vencida y eso no tiene precio.

La presencia de los maestros tiene eso, que sin esfuerzo al hacer eso que parece nada, te abren el caudal, te llevan al llanto y a la impaciencia te recuerdan para qué fracasas tanto, para qué batallas, para qué estar en el lugar de los nadies del mundo. Cuando veo los teatros que me ofenden, las envidias que me asaltan, las injusticias que me perturban, muchas veces siento que esto que hago y que comparto con algunos tal vez está destinado a la desaparición porque el público espera que le des gusto, que le toques los huevos, que te comportes como su putita obediente y sin rechistar, que para eso somos los payasos de la sociedad.

Pero luego aparece el milagro, esta presencia de lo sagrado hecha de barro y de poesía, de caras sucias y mocos, de hambre y melancolía que me recuerda lo trascendente, lo que está más allá de mis humanas pasiones y carencias y sonrío por unos segundos y lloro esperando que el milagro se repita, que los maestros pervivan y que seamos capaces de seguirlos justamente por eso, porque no nos quieren tras de ellos sino con ellos con el alma rota y las heridas sangrando pero con la ebriedad de los dioses que miden la vida por su capacidad de conocer y de explorar la inmensidad.

Carolina Rueda

Como colofón, Silvia Alves tomó fotografías del día a día.

Silvia Alves
Aquí hay  fragmentos de las mismas, mezcladas con alguna tomada por Carolina Rueda . Un perro ha mordido las fotos, por eso las muestro así.